Revista Recre@rte Nº7 Julio 2007 ISSN: 1699-1834      http://www.iacat.com/Revista/recrearte07.htm

 

Rabindranath Tagore

(India, 1861-1941) Tagore

   Poeta y filósofo indio, premio Nobel, que contribuyó a estrechar el entendimiento mutuo entre las civilizaciones occidental e india. Su nombre en bengalí es Ravìndranatha Thakura y nació en Calcuta en el seno de una familia acomodada, hijo del filósofo Debendranath Tagore. Empezó a escribir poesía de niño y publicó su primer libro a los 17 años. Después de una breve estancia en Inglaterra (1878) donde estudió Derecho, volvió a la India, y pronto se convertiría en el autor más importante y famoso de la época colonial. Escribió poesía, cuentos, novelas y obras de teatro, y además compuso centenares de canciones populares. En 1929 empezó también a pintar. Internacionalista decidido y educador, en 1901 fundó en su propiedad bengalí la escuela Santiniketan, para la enseñanza de una mezcla de filosofías orientales y occidentales, que en 1921 se convertiría en la Universidad Internacional Visva-Bharati. También viajó y dió conferencias por todo el mundo. Tagore escribió en lengua bengalí. Su obra, muy imaginativa y profundamente religiosa, está impregnada por su amor a la naturaleza y a su tierra. En 1913, le fue concedido el Premio Nobel de Literatura y en 1915 el rey Jorge V le nombró caballero, título al que renunció tras la matanza de Amritsar en 1919, cuando las tropas británicas mataron a 400 manifestantes indios. Muchas de sus obras fueron traducidas al español por

Zenovia Camprubí.  © eMe
Textos:
Gitanjali (fragmento)
Pájaros perdidos (fragmento)
Galardones:
Nobel (1913)
 
 
http://www.epdlp.com/escritor.php?id=2347 

Obras:

 

 

Frases

FRAGMENTOS

FRAGMENTOS II

Tagore

Tagore, el jardinero


El 7 de mayo es la fecha de aniversario de nacimiento de Rabindranath Tagore (7 de mayo de 1861-1941): Pintor, Humanista, Patriota y Educador. Cronopios lo recuerda.
Tagore es todo un símbolo. Su obra es el primer grito de protesta cultural en un doble sentido: protesta de un escritor asiático moderno que escribe en su lengua propia dándose a conocer al mundo. Y protesta y propuesta alternativa dentro de su propio marco tradicional, generando un salto adelante en su cultura milenaria.
Su vasta producción abarca varias expresiones artísticas, pero es en la literatura donde floreció especialmente. Y más aún, en el relato coloquial, intimista. Fue todo un representante de su gente, de su mundo, de su entorno cultural; de ahí, de ese compromiso cotidiano, es que apoyó denodadamente la iniciativa independentista de la India.
Hablar de Rabindranath Tagore es hacer alusión al rico balance entre lo novedoso en un mundo de tradición ancestral, producto nada fácil de lograr por cierto, equilibrio entre raíces y modernidad. Presentamos aquí una breve semblanza de su vida y su obra invitando a profundizar en su lectura.

Rabindranath Tagore fue poeta y filósofo indio que se esmeró por lograr una mejor interpretación  entre las civilizaciones occidentales e hindú, pues entendía que el este y el oeste no son enemigos y que pueden entenderse.
Se llamaba en bengalí Ravindranatha Thakura.
Nació en Calcuta en 1861. Se dedicó a escribir desde niño y a los 17 años publicó su primer libro. En 1878, estudió Derecho en Inglaterra y luego regresó a su país.
Escribió poesías, novelas, cuentos, y obras de teatro, y también compuso muchas canciones populares. Escribió en lengua bengalí literatura impregnada de religiosidad, amor por la naturaleza y la tierra.
Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1913.
En 1915 fue nombrado caballero por el rey Jorge V, título al que renunció después de la matanza de Amritsar en 1919, cuando tropas británicas mataron a 400 manifestantes indios.
Muchas de sus obras fueron traducidas al español por Zenobia Camprubí, secundada por su marido, el famoso escritor Juan Ramón Jiménez.
En 1929 se inclinó también por la pintura.

Fundó en su propiedad bengalí en 1901 la escuela Santiniketan, para la enseñanza de filosofías orientales y occidentales. En 1921 se convirtió en la Universidad Internacional Visva-Bharati.
Recorrió el mundo brindando conferencias.


Algunos poemas de Rabindranath Tagore


EL JARDINERO
20
"Día tras día, viene y se vuelve a ir. Anda, hermana, dale esta flor de mi pelo. Y si pregunta quién se la manda, no se lo digas, que sólo viene y se va.
Míralo allí, sentado en la tierra, bajo el árbol. Ve, hermana, y tiéndele una alfombra de hojas y flores, que sus ojos están tristes y llenan de pesar mi corazón. Nunca dice lo que está pensando, sólo viene y se va".


GITANJALI     ( Fragmentos)


I
No te atormentes por su corazón, corazón mío;
déjalo en la oscuridad. ¿Qué se yo si su belleza es sólo
de su cuerpo, y su sonrisa sólo de su cara? Déjame
aceptar sin preguntas este sencillo sentido
de sus miradas, y ser así feliz.
II
Igual me da si es un manto de ilusión el que sus brazos tejen
alrededor de mí, porque el manto es rico y raro;
y al engaño se le puede sonreír, y olvidarlo.


III
No te atormentes por su corazón, corazón mío; conténtate
si la música es verdadera, aunque no se pueda fiar en la palabra;
disfruta de la gracia que danza, como un lirio, sobre la mentirosa
superficie ondeante, y sea lo que fuere de lo que vive allá en el fondo.
IV
Deseaste mi amor, y, sin embargo, no me amabas.
Por eso mi vida se cuelga de ti como una cadena,
que te grita y se te aferra, más dura
cuanto más luchas por ser libre.

V
Mi desesperación ha llegado a ser tu compañera mortal,
y se agarra al más leve de tus favores, pretendiendo arrastrarte
hasta la caverna de las lágrimas.
Has destrozado mi libertad, y, con su ruina, te has
fabricado tu propia prisión.


VI
No supe lo que hacía un momento y vine.
Pero alza tus ojos que yo vea si queda aún alguna sombra
de los días pasados, una pálida nube, ya sin lluvia, en el horizonte.
Sopórtame un momento¡ aunque yo no sepa lo que hago.


VII
Las rosas están todavía en capullo, y no saben aún
cómo descuidamos coger flores este verano.
La estrella de la mañana tiene todavía el mismo
silencio palpitante; la luz primera está enredada aún
en las enredaderas que cuelgan de mi ventana,
como en aquellos días pasados.
Olvidé un momento que todo había cambiado, y vine.

VIII
Olvidé si tú me avergonzaste alguna vez, volviéndome
tu cara cuando yo te desnudaba mi corazón.
Sólo recuerdo las palabras que tropezaron en el temblor de tus labios;
las sombras de arrebatada pasión de tus ojos oscuros, como las alas
de un pájaro que busca su nido en el crepúsculo.
Olvidé que tú te acordabas, y vine.


IX
Esta mañana mi despertar fue dichoso, porque vi a mi amor.
El cielo era una sola alegría, y mi vida y mi juventud se consumaron.
Hoy mi casa es de verdad mi casa, y mi cuerpo mi cuerpo.
La suerte me ha sido amiga, y mis dudas se disipan.
¡Pájaros, cantad vuestra canción mejor!
¡Luna, derrama tu luz más bella!
¡Dispara, a millones, tus flechas, dios del amor!

JUGUETES

¡Qué feliz eres, niño, sentado en el polvo,
divirtiéndote toda la mañana con una ramita rota!
Sonrío al verte jugar con este trocito de madera.
Estoy ocupado haciendo cuentas,
y me paso horas y horas sumando cifras.
Tal vez me miras con el rabillo del ojo y piensas:
«¡Qué necesidad perder la tarde con un juego como ese!»

Niño, los bastones y las tortas de barro
yano me divierten; he olvidado tu arte.
Persigo entretenimientos costosos
y amontono oro y plata.
Tú juegas con el corazón alegre con todo cuanto encuentras.
Yo dedico mis fuerzas y mi tiempo
a la conquista de cosas que nunca podré obtener.
En mi frágil esquife pretendo cruzar el mar de la ambición,
y llego a olvidar que también mi trabajo es sólo un juego.

 

Lunes 7 de mayo de 2007 — Cronopios Diario virtual para hombres y mujeres de palabra

 

 

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