Revista Recre@rte Nº6 Diciembre 2006 ISSN: 1699-1834      http://www.iacat.com/Revista/recrearte06.htm

 


Poesía, Sociedad Anónima

 

 

A caminar

A caminar

Pablo Mora
moraleja@movistar.net.ve

 

 

            Esta tierra sobre los ojos, sobre el alma, este aprieto, este enigma, esta noche continua, este desasosiego, esta victoria que comienza, se aleja, se recuerda, viene y va. Te quiero, país, tirado abajo del mar, coronado de soles y neblinas, sombra de la guerra, mundanal escándalo, lleno de vientos, puteando y sacudiendo banderitas, repartiendo escarapelas en las calles; quemándote o floreciendo a fuego lento. Aglutinado en pura fogarada. Qué carajo si la casita era un sueño. Te quiero, país alzado en la vereda, caja de fósforos. En cada casa, en cada plaza, hay alguien que nació haciendo discurso para algún otro que nació para escucharlo. Te quiero, país tan triste en lo más hondo del grito, tan golpeado en lo mejor de la sonrisa, tan grifo en la hora de la autopsia.

 

            Te quiero, a pesar de la sangrienta demencia que de antiguo atenta con la tribu, a pesar del águila rapaz y su avaricia loca, toda espumeante de historia, tragedias y misterios, exhalando el vaho putrefacto de los siglos, sorbiendo la polvareda de las necias apetencias, alcantarilla de los grandes asesinos en el desesperado despresamiento de los siglos, en el despellejamiento abismal de las brechas, trojes o caminos.

 

 

         Te quiero a pesar del cómplice silencio para distraer el hambre de los humildes o arrancarle el fruto de sus sienes. Te quiero en las largas, confusas llanuras, serranías, en las que levanta, amasa y cuece el hombre su pan escaso, esparcido por el viento, buscando la pulpa ausente de los frutos idos. Te quiero a pesar de las babeantes, incompletas verdades, vertiendo su estiércol, retrasando nuestra marcha hacia el pan de cada día. Te quiero, país de barro, y otros te quieren, y algo, habrá de salir de este sentir. Te quiero, país desnudo que sueña. Te quiero país despierto que grita; país resuelto que espera; país de sol y de nieve; país de siembra y cosecha; país de pulso, fuego y revuelta; país de barranco, de lumbre y de gloria; de palabra, de pueblo y de pólvora; de béisbol, ringside, furia y sampablera.

 

            Me acuerdo de un amanecer alpino, en pleno invierno, soñándote despierto, entre la noche de la guerra, del hambre y de la lluvia, alzándote en los brazos, ofreciéndote a la vida, a punta de herejías, fabricándote, llevándote. Tapándome la cara, me acuerdo de la primera luna allá en Palermo, bajando de El Amparo, camino de la aldea. Palermo —mansa finca dormida en la floresta, fresco follaje que tocaba el cielo— antes, mucho antes de llegar a casa.

 

 

  

            Desde esta rebelde encrucijada, te imagino, desperezado. Después de esta avalancha, calmada la borrasca, con zapatos rotos o nuevos, cuesta arriba, fuerte el corazón, y el brazo desafiando porvenires, conquistando soles. Te quiero país, pañuelo arrugado, maltratado, de estrellas impasibles, con sus calles cubiertas de carteles. Te quiero hasta la eternidad de un beso victorioso. Te quiero, sin revés, sin vuelta y sin derecho, nada más que de cerca, refulgente, insomne. A plena voz, te quiero, sin bajar los brazos, sin bajar la rabia, sin bajar la alegría, a contracorriente, a troche y moche, a corajazos, a sol y sombra, de claro en claro y de turbio en turbio. Vámonos a caminar, yo te acompaño.

  

 

3º ciclo de formación en Creatividad acorde con la C.U.E.

               > Master profesional (abierto a todos)
               > Master Académico (para titulados)
               > Doctorado (para masters)

Julio 2007. Encuentros Creadores. Escuela de verano de la Creatividad.    www.micat.net