Revista Recre@rte Nº6 Diciembre 2006 ISSN: 1699-1834      http://www.iacat.com/Revista/recrearte06.htm

 

EXPLORADORES DE ABISMOS:

Psique, poesía y muerte

 

D. Risquez

 

Y la muerte no tendrá dominio.

Los hombres muertos y desnudos serán uno solo

con el hombre en el viento y la luna del oeste;

Cuando sus huesos queden limpios y desaparezcan,

tendrán estrellas en el codo y en el pie;

Aunque enloquezcan, estarán cuerdos,

aunque se hundan en el mar, volverán a levantarse;

Aunque los amantes se pierdan, el amor no desaparecerá;

y la muerte no tendrá dominio.

 

Dylan Thomas

“Y la muerte no tendrá dominio”

 

        Permítanme reflexionar con ustedes esta tarde, acerca de la relación entre el alma (a la que los griegos llamaron Psique), la poesía, (por ende los poetas) y la muerte.

 

        Desde que el hombre pudo registrar su visión del mundo, aparece un tema que le ha inquietado constantemente: la muerte. Ella ha sido definida como parte inevitable del suceder humano, deseada o no; como el final absoluto y también como el mero tránsito a otra vida. “Vida después de la vida”, “Polvo eres y en polvo te convertirás”, “Lo único seguro es la muerte” son frases que nos suenan tan repetidas, que casi han perdido su sentido.

 

        Alrededor de ella han girado incesantemente las religiones, la filosofía , las ciencias (especialmente la medicina y la psicología) y el arte en todas sus manifestaciones.

 

        Los poetas, con su capacidad de expresar imágenes mediante las palabras, todo aquello que nos mueve como humanidad; reflejan de manera única y con gran intensidad, su cercanía con la muerte. La escriben, la sienten y la hacen su compañera cotidiana. Podríamos pensar (especialmente los psicólogos), que tanta familiaridad creativa, resultaría en una especie de protección contra ella, por aquello que dijo C. G Jung: “Lo que no se hace consciente aparece en nuestras vidas bajo la forma de destino”.

 

        La creatividad, para la mayoría de las corrientes psicológicas, ha sido señalada como la salida frente los impulsos autodestructivos y mórbidos que nos aquejan con tanta persistencia a todos los hombres. Dentro de este orden de ideas, esperaríamos que el creativo, empleara su arte (Instinto de vida, “Eros”) y su sufrimiento (Instinto de muerte, “Tánatos”), “constructivamente”.

 

        Es por esto que desde hace algún tiempo me pregunto. ¿Por qué tantos poetas, escritores, músicos y pintores,  (personajes altamente creativos), deciden terminar sus vidas?. Algunas veces lo hacen mediante un acto premeditado y voluntario; otras ahogándose en un mar de adicciones y frecuentemente, sucumbiendo a la locura.

 

        Entonces, ¿Qué sucede a estos personajes que viven la creatividad al máximo y aún así sucumben a la muerte? Algunos incluso  manifiestan este final con claridad y seguridad de que su tiempo terminó, no hay mas nada que hacer sino morir.

 

Cesare Pavese escribe en la última página de su diario:

“Aquello a lo que más secretamente tememos, siempre sucede...

Todo lo que se necesita es un poco de coraje.

Mientras mas claro y definido crece este dolor, mas se confirma el instinto de vida y la idea del suicidio cede.

Parecía fácil cada vez que lo pensaba.

Frágiles mujeres lo han hecho.

Se necesita humildad, no orgullo.

Me enferma todo esto.

No más palabras.

Acción.

No escribiré mas”.

 

Acto seguido se mató.

 

        No he podido precisar dónde escuché este pensamiento: “Si miras al abismo, este te mirará a ti”. Al principio mi reflexión giró en torno a mi quehacer diario, lo asocié inmediatamente con lo abismal de lo inconsciente, personal y colectivo. Recordé como a diario en el proceso psicoterapéutico, surgen imágenes y situaciones que nos mueven con tal profundidad, que con frecuencia nos sentimos muy pequeños e inermes.

 

        Es por eso que no vengo a darles una respuesta, sino a pedirles compañía para reflexionar alrededor de la pregunta.

 

 

 

 

LA VIGENCIA CREATIVA DEL MITO EROS Y PSIQUE

 

        Para ello usaré el recurso de las imágenes Arquetipales del relato de Apuleyo: “Eros y Psique”. Este mito puede reflejar el proceso de integración de lo divino, mediante Eros, con el Alma que en su azaroso peregrinar, se transforma. Me permito usarlo también como metáfora de todo proceso creativo, ya que el artista sigue el camino de Psique,(El alma), para gestar su obra. Trataré de resumirlo brevemente:

 

 

EL RELATO DEL MITO

 

        La gran belleza de Psique condujo a que fuese adorada como la Diosa Venus (Afrodita). Enfurecida, le envió a su hijo Eros con la misión de que éste, al que no se le resistía ningún Dios, hiciese que Psique se enamorara del mas abyecto de los hombres.

 

        Pero Psique era infeliz, porque estaba completamente sola: Aunque los hombres la veneraban, ninguno se atrevía a enamorarse de ella.

 

        Su padre preocupado, consulta  al Oráculo de Apolo quien predice que Psique se casará con un Ser Terrible. Al respecto escribe Apuleyo en “El Asno de Oro”:

 

“Del monte en lo más alto, Rey;

con el ajuar del tálamo dispuesta,

coloca a tu hija.

Mas no esperes ya de estirpe humana yerno,

sino verdugo cruel, emponzoñado y fiero,

que vuela alado por el ancho cielo

importunando a todos, y que a todos languidece

a espada y fuego.

Júpiter mismo tiembla en su presencia;

los dioses se acobardan; y temblando, los ríos

de Estigia y sus tinieblas,

retroceden.”

 

        Con gran tristeza, en una ceremonia de matrimonio y muerte, sus padres la acompañan hasta el abismo a esperar al monstruo.

 

        Al dirigirse a cumplir con su encomienda, Eros accidentalmente se hiere con su propia flecha y así queda irremediablemente enamorado de la mortal. Los vientos, siervos del Dios, llevan a Psique a un palacio maravilloso en el que manos invisibles la atienden y un esposo oculto en la oscuridad, le hace el amor en las noches. Aunque él le ha prohibido verle, ella está feliz.

 

        Mientras tanto sus hermanas, la buscan en medio de grandes lamentos. Psique al escucharlas, se inquieta y le pide a Eros que le permita verlas. Su marido se niega; sabe que ella corre peligro, pero ésta insiste hasta lo logra. Al mismo tiempo Eros le anuncia que ha concebido un hijo.

 

        Después de verla, llenas de envidia, sus dos hermanas traman destruir su felicidad. En una siguiente visita, convencen a Psique de que su marido no se deja ver porque es una serpiente horrible y peligrosa. Esa noche, toma una lámpara de aceite y logra verle mientras duerme. Así descubre que es el hermoso Dios del Amor Eros, experimentando primero terror y luego fascinación. Mientras tocaba el arco y flechas, la joven se hiere accidentalmente. Ardiendo en deseo, se inclina para adorarle y una gota del aceite hirviendo cae sobre el hombro del Dios. Herido despierta por el gran dolor y al darse cuenta de que Psique le vio y le desobedeció, huye.

 

        Psique desolada, trata de suicidarse arrojándose a un río, pero éste, que sabe quien es, se niega a tomar su vida devolviéndola a salvo a la tierra. Cerca, Psique se encuentra con el Dios Pan, que abraza a la ninfa Eco y le enseña a pronunciar palabras. El le aconseja que le muestre adoración a Eros, para reconquistarle.

 

        Desconsolada, Psique busca sus hermanas y por venganza les hace creer que Eros a quien quiere es a ellas. Éstas en su afán por encontrarse con Eros, se precipitan al vacío y al no ser acogidas por el viento, mueren.

 

        La joven escondiéndose de Venus, continúa buscando a Eros, en vano intento de que le perdone. La Diosa consigue la ayuda de Mercurio, que disemina la noticia de una recompensa a quien se la entregue. Psique se rinde debido al consejo de Ceres (Demeter, La Madre) y Juno (Hera, La Esposa).

 

        Al llegar al palacio de Venus, es recibida por una de sus criadas: La Costumbre; luego es vejada por la misma Diosa y posteriormente entregada a la custodia de otras dos doncellas: La Soledad y La Tristeza, quienes la someten a terribles tormentos.

 

        Mientras tanto Eros permanece en el sótano aislado y herido. Su madre le ha despojado de sus alas, arco y flechas, en castigo por su trasgresión.

 

Venus decide encargar a Psique tareas imposibles, con el objeto de que muera:

- Primero, le ordena separar una gran montaña de semillas de varios tipos, Psique impotente, está a punto de rendirse, pero  la ayudan las hormigas, trabajando toda la noche.

- Luego la envía a recolectar lana dorada de las Cabras Solares. Éstas junto con los rayos del sol, quemaban a quien las intentara tocar. Nuevamente rendida, intenta arrojarse al río pero es persuadida por un junco, quien le ayuda a salir airosa, aconsejándole que realice la tarea al atardecer.

- La tercera tarea consistía en llenar una jarra con las heladas y mortales aguas del Estigia. Debe subir trabajosamente por acantilados muy escarpados y cuando está a punto de sucumbir en el abismo, es rescatada y asistida por el águila de Júpiter, logrando la hazaña.

 

        Así Venus enfurecida, porque sabe que el motivo de sus logros se debe a la intercesión indirecta de Eros desde su lecho de enfermo, le da su cuarta y última tarea: pedirle a Proserpina (Perséfone) la señora de los Infiernos, que le llene una cajita con los polvos mágicos de belleza. Psique va hacia una torre altísima con la intención de arrojarse por lo imposible de la tarea, sin embargo, la misma torre le asiste y  le enseña como descender al reino de los muertos (de donde nunca se regresa). Debe ir con dos panes de cebada en cada mano y dos monedas en la boca, los primeros para el Can Cerbero y las monedas para Caronte El Barquero. Le aconseja resistir las distracciones del arriero cojo, de las hilanderas del destino y del viejo pútrido. Le advierte que una vez ante la diosa, se siente en el suelo y sólo coma pan negro aunque le ofrezca ricos manjares y que sobre todo, bajo ningún concepto abra la cajita. Psique desobedece  a esta última recomendación y cae presa de un profundo sueño de muerte.

 

        Eros ya restablecido, se compadece, la despierta y aboga por ella ante Júpiter, quien reconcilia a Venus con la pareja; celebra las bodas en El Olimpo, haciendo a Psique inmortal. Allí da a luz a su hija Voluptas, la voluptuosidad.

 

 

EL RECORRIDO CREATIVO EN EL MITO

 

        Regresemos ahora con estas imágenes, a la relación entre la psique, la poesía y la muerte: Durante todo el camino recorrido por Psique, podemos darnos cuenta de algunos elementos que nos dan pistas acerca de esta relación. La primera  que se me ocurre es que Psique, dotada de una extraordinaria y rara belleza, es involuntariamente colocada en una posición de “elegida”, de “tocada por los dioses”. Como consecuencia, es adorada como la diosa Venus, sin embargo esta situación solo le trae soledad y la terrible enemistad de Afrodita, esto inevitablemente la acerca a la muerte, la diosa no puede permitir esta trasgresión: esta situación es una perversión del orden natural de las cosas. Como mortal está en Hibris, en inflación.

 

        Por eso Psique no es feliz, ella se encuentra en una posición de gran soledad y distancia, éste es el principio de su castigo aunque aún no lo sabe.

 

        Desde un punto de vista psicológico, podríamos describir este fenómeno como una inflación del ego o el yo; esto es vivido como una sensación de poder extático. El individuo que siente dentro de sí esta fuerza poderosa, puede sentirse dueño, poseedor y actor de su proceso creativo y pensar que lo manipula a su antojo. No entiende que no es él el que posee a la fuerza creativa, sino que por el contrario, la creatividad le posee a él. Este nivel, si el individuo no evoluciona hacia un período de humildad y ritual de sacrificio, (en cuanto a someterse a aquello que es mas grande), corre el peligro de quedar inmerso en un paraíso narcisista e irreal. Al primer fracaso puede pasarse del mayor poder al mayor estado de impotencia, con la  posible consecuencia  de depresión e ideas autodestructivas. En el mito esto se ve cuando psique se somete mansamente a su mortal matrimonio y luego disfruta a ciegas de su relación con Eros.

 

 

LA DOBLE CARA DE LA CREATIVIDAD EN EL MITO

 

En el mito también podemos apreciar la doble cara de la creatividad:

        Una faz “divina” que es la fuerza arquetipal (Venus): madre de todo lo erótico, no solo en relación a  la sexualidad, sino a todo lo concerniente a la creación, a la pro-creación, a aquello que  genera, que multiplica. Paradójica, porque puede dar vida o muerte, envía a tareas imposibles y peligrosas que al mismo tiempo transforman e integran.

 

        La otra, su faz humana (Psique, mariposa), es el alma errante, a veces triunfante, pero más frecuentemente llevada por la fuerza al abismo de la muerte. Sintiéndose casi siempre impotente y solo a última hora (Deo concedente), rescatada por el maltrecho motivo de su existencia: un ángel oscuro y dorado que apenas se deja ver. Un ejemplo pudiera ser el escritor frente a una página en blanco.

 

        Eros es el conector de estas dos facetas. Se nos presenta en el relato de dos formas: primero como el púber adolescente y travieso que le juega malas pasadas a mortales y dioses que le temen y no se le resisten, hiriéndolos con sus ciegas saetas. Es el arte  del adolescente expresado a toda costa sin importar consecuencias. La otra faceta es expresada a través del oráculo de Apolo al describirlo como futuro consorte de Psique. El mismo que es descrito por Sócrates como “un demonio” en  el Banquete de Platón. Daimon para los griegos y romanos pre-cristianos, se refería a la cualidad de mediador de grandes transformaciones. Hesíodo y los mitos Órficos lo describen como Protógonos: el más antiguo, el precursor de los dioses; la fuerza de la creación del universo. En este relato, él tiene la tarea de castigar a Psique, al Alma, por su atrevimiento de suplantar a la Diosa. Pero es su destino ser transformado por ella a su vez, al ser contactado con sus propias fuerzas de conexión, creación y transformación.

 

 

LAS ENERGÍAS EMOCIONALES IRRACIONALES DE LA CREACIÓN

 

        Por un lado, el poeta es fraguado entre las fuerzas imponentes de Eros generador-destructor, que une y fragmenta, pero que no abandona y por el otro, por el camino abismal de la vida, sufrimiento y muerte del alma.

 

        Les traje esta imagen que se llama “Venus” (bien podía llamarse Psique). Es parte de una serie llamada “la Elegida”. El autor Carlos Enríquez, joven pintor venezolano. Nos sugiere el costo, a veces muy doloroso del don. Hace su aparición, la  envidia.

 

        La envidia de las hermanas es el comienzo de la separación consciente de esta creatividad incipiente. La Envidia es un movilizador psíquico. Freud con su “Envidia del pene”, M. Klein con sus tratados sobre la envidia, la colocan como un organizador psicológico, una fase mas del desarrollo y crecimiento del individuo. Cuando envidiamos o somos envidiados entramos en el terreno del otro y de la falta. Envidiamos aquello que el otro tiene que yo no tengo. Si se quiere es otro abismo y a lo mejor por ello, moviliza a Psique a “VER” a su marido; a perderlo y a buscarlo. La pérdida es una muerte psíquica, que si se hace literal y no se simboliza puede terminar destruyéndonos.

 

        Psique en su desesperación busca lanzarse al río pero Pan el dios pastor primitivo de la naturaleza y del cuerpo. Él la ubica y la desplaza de “oficios suicidas”, como diría el poeta Rafael Cadenas, pidiéndole que admita su fracaso. Le recomienda que ofrezca su pequeña muerte a Eros. Es curioso que los dioses que lo saben todo, recomienden a una mortal que se someta al Daimon herido. Aún herido en su refugio subterráneo (o precisamente por estar allí), ayudará a Psique movilizando silenciosamente todas las fuerzas de los dioses en cada tarea. Después Psique una vez termina con la envidia, se somete ahora directamente a la divinidad, acompañada por la costumbre, la soledad y la tristeza.

 

 

LAS PRUEBAS  COMO DESAFÍOS RADICALES DE RE-CREACIÓN ARTQUETÍPICA

 

        En cada tarea Psique siente el fracaso tan fuertemente, que busca terminar con su vida....

 

        En la primera tarea, queriéndose arrojar al río donde están las Cabras Solares (Posición, riqueza y triunfo, que en demasía queman). Luego  se quiere precipitar por las escarpadas rocas por donde corren las heladas fuentes del Estigia (odio). Después decide lanzarse desde la torre, que le enseña como realizar el trayecto garantizándole el retorno. Por último su curiosidad y vanidad (buscando restablecer la belleza perdida), le hace caer presa del sueño de la muerte. ¿Qué garantiza la salvación de tantos abismos? Parece que aunque no hay garantía es el amor de Eros el que rescata..... ¡El amor de Amor! Muerte y vida, vida y muerte.

 

Pero volvamos al poeta: permítanme leerles algo muy corto de Miyó Vestrini:

XX

La tristeza

amanece

en la puerta de la calle.

No en vano

he sido tan cruel,

no en vano

deseo

cada tarde,

que la muerte sea simple y limpia

como un trago de anís caliente

o una palmada cuyo eco se pierde en el monte.

“El Invierno Próximo”

 

A veces no se puede y se sucumbe.

 

 

DE LA VIDA Y MUERTE COMO CONTINUIDAD CREATIVA

 

        Pareciera que en el camino de la creación, el alma es tocada intensamente por Eros de forma indirecta; en cambio lo hace directamente con la muerte, una y otra vez.

 

        El quehacer del poeta, le contacta casi directamente con estas fuerzas creativas y destructivas, encontrándose como ningún otro artista, con lo que  hemos llamado aquí “abismos”. La intensidad de sus procesos es enorme.

 

        En nuestra cultura, estamos acostumbrados a rechazar la muerte, a verla como algo al final de la vida. Cuando no sucede así, cuando es vivida como prematura, se ve como algo injusto, incompleto. Si es suicidio, ha sido condenado históricamente y en el menor de los casos vista como un accidente patológico que transgrede nuestra naturaleza.

 

        James Hillman, en su libro “Suicidio y Alma”, se pasea magistralmente por toda la historia religiosa, filosófica, médica y psicológica del concepto de la muerte y del suicidio. Muy brevemente le mencionaré algunas de sus conclusiones que me parece dan una perspectiva diferente, la del alma y complementan lo que hemos venido planteando a través del mito, a este difícil tema:

 

“....El alma atraviesa por muchas experiencias de muerte: pérdidas, fracasos, despedidas, etc.

 

“Cuando la vida física pareciera se va a terminar, el alma con frecuencia produce imágenes que muestran continuidad....

 

“La muerte y la vida no son opuestos psicológicos. La muerte es inherente a la existencia, forma parte de ella aunque en la filosofía racional sean excluyentes”.

 

        Así mismo  plantea que cuando el alma se sitúa en la muerte lo que busca es transformarse. En el caso del suicidio esa transformación se trata de conseguir de forma brusca. El alma no considera que al cesar las funciones ella cesará. Esto se ve porque en situaciones de enfermedades terminales como el cáncer, por ejemplo, aparecen sueños de continuidad de la vida. Así si el alma pudiera continuar sin el cuerpo, ella seguiría su camino transformador.

 

Dice Hillman: “El proceso de la conciencia parece ser interminable. Para la psique ni la inmortalidad es un hecho, ni la muerte un final”.

 Eso lo observamos en el mito que hemos considerado hoy. No existen fórmulas precisas. Cada proceso es individual y complejo

 

 

LA METAMORFOSIS CREATIVA DE LA PSYQUE MARIPOSA

 

        Por último una reflexión de la poetisa, Hanni Ossott, tomada de “La voz femenina, el alma, lo lunar”:

 

        “La voz femenina se mueve entre la Noche y el Crepúsculo. Ella es el alma. Una mariposa ciega que se yergue tanteando, temblando, dando tumbos, aprendiendo. La guía del corazón. La corazonada. Un corazón hecho de entrañas y de vísceras. Colmada, dichosa, se lanza a volar, como si supiera. Independiente de los otros, del decir de los otros. Contemplando su único centro, el primigenio. Centro virginal y prístino, centro enloquecido de amor. Bruja táctil, entonces se da golpes y golpea. Suelta de sus alas los polvos que dan luz o ceguera a los otros. Y no quiere la luz porque es su muerte, pero la ama y va hacia ella, profunda, suicida, curiosa. Lo solar, la luz, le conciernen porque lo lleva en sí, y lo rehuye y lo ama. Lleva memoria de padres, lleva en su secreta ley memoria de hombres, de abuelos, lleva en sí memoria de pipas y de botas, pero ellas no la hacen volar sino que la asientan, suavemente: por cada bota una crisálida... por el tranquilo tabaco del abuelo, la ninfa; por su sonrisa, el amor, la locura generosa, el saber del vivir, la Sofía meditativa, la irracionalidad.

Su palabra vaya por delante.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

Alvarez. A.,The Savage God, A Study of Suicide. W. W. Norton & Company, Ltd, London.1990.

 

Apuleyo, El Asno de Oro, Cátedra, Madrid.1998

 

Freud Sigmund, Duelo y Melancolía. Obras Completas. XIV. Londres. 1964

 

Freud Sigmund, El Yo y el Ello. Obras Completas. XIX. Londres. 1964

 

Hillman James, Suicide and the Soul, Spring publications, Zurich. 1976.

 

Jung Carl, Obras Completas. Vols I- XX. Princeton Univ Press. Bollingen Series. 1953- 1990.

 

López Pedraza Rafael, De Eros y Psique, Un cuento de Apuleyo. Festina Lente, Caracas 2003.

 

Pantin Yolanda y Torres Ana Teresa, El Hilo de la Voz, Antología Crítica de Escritoras Venezolanas del Siglo XX. Fundación Polar.  Caracas, 2003.

 

Vestrini Miyó, Todos los Poemas. Monte Avila editores.Caracas.1993.

 

Neumann Erich, Amor and Psyche, The Psychic Development of the Femenine. Bollingen series. Princeton press. 1956.

 

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