Revista Recre@rte Nº5 Junio 2006 ISSN: 1699-1834       http://www.iacat.com/revista/recrearte/recrearte05.htm

LA CREATIVIDAD EN LA PSICOTERAPIA

 

Arq. y  Lic. Carlos Churba
Buenos Aires. Argentina

 

 

Parte de este artículo ha sido presentado en una Conferencia dictada, con el mismo título, en el IV Congreso Mundial de Psicoterapias. Buenos Aires. Agosto 2005

 

Temario

1.       Definiciones de Creatividad y Psicoterapia

2.       Aportes de la Psicología y el Psicoanálisis a la creatividad

3.       Psicoterapia creativa

4.       Estimular la creatividad del terapeuta

5.       Efectos terapéuticos de la creatividad

 

 

 

1. Definiciones de Creatividad y de Psicoterapia

  

1.1.  Creatividad

 

¿Cómo definir la  creatividad?

 

   Debemos definir que entendemos por creatividad, aclarando que definirla implica una paradoja, ya que por su propia naturaleza es indefinible, imprevisible y  muchas  veces indecible

 

  Pero es necesario contar con alguna definición para poder operar en la práctica, para comunicarnos con nuestros colegas y alumnos, aceptando las ventajas e inconvenientes de las definiciones.

 

  Para nosotros es importante destacar que mejor que hablar sobre la creatividad es vivirla. El ser humano vive la creatividad entre el cielo y la tierra como una aventura maravillosa, con entusiasmo, con duda, aceptando desafíos, corriendo riesgos, demostrando coraje.

 

 Hecha la salvedad daremos varias definiciones personales de la creatividad:

 

  “Es  percibir, idear y expresar lo nuevo y valioso”.

 

   “Es  decirle  adiós  a lo seguro-conocido, iniciar un viaje-aventura a la región

de  lo  aún no existente, coraje-pasión para atreverse a configurar el por-venir,

alegre-celebrar de lo hallado  hollado, el difícil renunciar a la obra, volver a

decirle adiós a lo seguro-conocido, iniciar un viaje-aventura...”

 

    “La actitud y la aptitud para generar nuevas ideas, para descubrir nuevos significados, encontrar nuevas conexiones, ya sea a nivel individual o a nivel  de la sociedad.

 

 

   Pensamos que la creatividad es una facultad característica del ser humano, coincidiendo con Winnicott en cuanto a su universalidad, o sea que es común a todos y que, según como se desarrolla el pasaje por esa zona intermedia y según las influencias ambientales, podrá  ser  estimulada o de lo contrario inhibida en mayor o menor grado.

     

   La creatividad es una cualidad, una capacidad, que algunas personas la  poseen más desarrolladas que otras, pero afirmando que todos la poseemos en distinto grado.

 

   Ahora  bien,  ¿en qué consistiría esa capacidad especial en los genios?

 

   Como primer punto podemos retomar ahora la cita de M. Klein, en la cual afirmaba que la presencia de un talento creador dependía en parte de las riquezas e intensidad de las fijacio­nes y fantasías representadas en la sublimación y que el genio parece  posible cuando se dan simultáneamente los distintos factores involucra­dos que permitirían el surgimiento de agrupaciones  únicas, configura­ciones de  unidades relacionadas con las fijaciones libidinosas que se convierten en tendencias del yo, sosteniendo por lo tanto, la importancia de los factores  accidentales, además de los factores constitucio­nales.

 

    La creatividad (es más adecuado hablar del proceso creador), tiene para nosotros las siguientes características :

 

  1) Es un  modo   especifico   de  funcionamiento del aparato psíquico

      (Proceso Terciario según Arieti, que integraría los procesos primario 

      y secundario freudianos).

 

   2) Se desarrolla en un espacio potencial, zona intermedia de la experiencia  

      según  Winnicott.

 

   3) Se despliega en  un tiempo diferente del cronológico.

 

   4) Produce el surgimiento de un  sujeto y un objeto (relacionados entre si  por

       una lógica de la creación que es a nuestro juicio distinta de la lógica

       tradicional).

 

    Esto se debe a que el sujeto es el que inicia y porta (soporta)  el  proceso,  quien  a la vez es  también  creado  en  su estatuto  de sujeto creador a posteriori, con el surgimiento  del objeto producto de dicho proceso.

 

   Aclararnos  que el objeto creado durante el  proceso  creador puede ser una idea, un producto, una obra, etc.

 

   Dicho  objeto  va  a dar  cuenta  con  su  surgimiento,  al  finalizar  el  proceso creador de la existencia de un sujeto creador (antes “sujeto creador en potencia  de serlo”).

 

   La creatividad se aplica a todo el que-hacer humano, no es patrimonio  exclusivo del arte y es tan importante en  la  vida cotidiana, en la resolución de problemas, en la psicoterapia y en la expresión creadora.

 

  

 

1.2.  Psicoterapia     

 

    Según Freud  “PSIQUE es una palabra griega que en nuestra lengua significa alma, por tanto, el «tratamiento psíquico» [«psicoterapia»] ha de llamarse tratamiento del alma”.

 

    “El Tratamiento psíquico es un tratamiento -de los trastornos anímicos tanto como corporales- con medios que actúan directa e inmediatamente sobre lo anímico del ser humano. Un medio semejante es, ante todo, la palabra, y las palabras son, en efecto, los instrumentos esenciales del tratamiento anímico”.

 

   La psicoterapia es el conjunto de medios terapéuticos para la superación del conflicto psíquico.  

 

   La psicoterapia en el sentido amplio del término se refiere a los cuidados que las personas requieren en determinadas circunstancias en las cuales aparecen ciertos desórdenes en su psiquismo.

 

  La psicoterapia es arte y ciencia. Esta concepción nos permite relacionarla con la creatividad.

  

  Explicaré mi enfoque de la psicoterapia creativa como tratamiento del alma de los seres humanos en esta presentación.

 

 

 

 

2.   Aportes de la Psicología y el Psicoanálisis a la Creatividad

 

2.1. Aportes de la Psicología a la Creatividad

 

  La  salud es según Freud la capacidad de amar, trabajar y de crear.

 

   Para Winnicott el individuo descubre su persona sólo cuando se muestra creador y para tratar en la  clínica a  los pacientes que necesitan ayuda debemos  conocer  la  creatividad  misma.

 

   Sostiene  que si el paciente consigue integrarse  y  actuar como  una  unidad 

(no en defensa contra la  ansiedad),  como expresión del “yo soy “ estoy vivo, logrará  una  posición a partir de la cual todo es creador.

 

   Su teoría afirma que vivir en forma creadora es  un  estado saludable, y que por el contrario el acatamiento es una base enfermiza para la vida.

 

   La creatividad es un universal y corresponde a la  condición de estar vivo, concluye Winnicott.

 

   La esencia de la creatividad es el cambio, lo nuevo, la respuesta original, la apertura (frente al entorno y ante nuestro interior) y la capacidad para expresar nuestros contenidos fantas­máticos y nuestras  emociones.

 

   Pensamos que la creatividad y la salud se interconectan en los denominadores comunes  siguientes: la  transformación,  la originalidad  y  el  cambio.

 

   Coincidimos  con Hart, H,: “La  creatividad  es  sinónimo  de  salud  mental“.

 

   Finalmente Landau, E afirma que la creatividad es la meta de  toda  psicoterapia, representando el escalón mas alto  de  la salud anímica, de las funciones intelectuales y artísticas y que es un fenómeno común a todos los hombres.

 

   Estamos convencidos que el desarrollo de la creatividad es un poderoso recurso de la prevención de la salud.

 

   Desde los primeros desarrollos de Abraham Maslow quien se intereso en estudiar a las personas saludables para  aprender de ellas y aplicar estos conocimientos en sus tratamientos terapéuticos ya que pensaba que la psicología estaba demasiado impregnada de la psicopatología por la conexión de Freud con el campo de 1a  enfermedad.

 

  Comprobó Maslow que había que distinguir la creatividad debida  a un talento especial, de la creatividad de las personas que se autorealizan.

En estas personas se observaba su capacidad de expresar las propias ideas e  impulsos sin reprimirlos. Según Maslow la expresión de Rogers "persona funcionando plenamente" era adecuada para describir este aspecto de la salud.

 

   Por otro lado las personas creadoras se destacan por su grado de apertura, su capacidad de asombro, la atracción  por lo desconocido y misterioso y una alta sensibilidad.

 

   Winnicott es otro autor fundamental por sus aportes a la creatividad, nos expresa que la creatividad es un  universal, corresponde a la condición de estar vivo y nos asombra cuando dice que una persona que se adapta  totalmente a la sociedad puede estar tan enferma como aquella que esta totalmente alienada; polariza entre salud y enfermedad poniendo a la creatividad del lado de la salud y a la adaptación masiva a la sociedad del lado de la  enfermedad.

 

   Sus conceptos tan esclarecedores como el espacio transicional la zona intermedia de experiencia, la función materna como creadora del par ilusión - desilusion y la función paterna como apoyo a aquella función me han permitido formular el concepto del MIFAC “Modelo Integral Facilitador de la creatividad” de  aplicación tanto en el tratamiento psicoterapéutico individual, familiar y grupal como en los grupos de formación en creatividad.      

 

   La creatividad es la esencia del cambio y desde el paradigma sistémico, por ejemplo, se prefiere hablar de cambio y no de cura en  el abordaje terapéutico.

 

 

 

2.2.  Aportes del Psicoanálisis a La Creatividad

 

   En primer lugar vamos a destacar, cuales son a nuestro juicio los concep­tos principales que encontramos en el recorrido realizado de los distin­tos autores, y cuales son los puntos de contacto entre sus teorías.

 

    Freud nos habla de que la sublimación es un proceso que consiste en el desvío de fuerzas instintivas sexuales, (lo que implica elementos energéticos, econ6micos y además dinámicos), y su orientación hacia un fin no sexual, sino por ej. a fines culturales y entre ellos la creación artística y dijimos luego que plantea la existencia de un "tiempo intermedio" que permitiría el pasaje de la actividad sexual a la actividad sublimada, lográndose  así una salida del narcisismo.

 

   M.Klein encuentra en la sublimación una motivación, que define como la tendencia a reparar, a recrear el objeto bueno que ha sido dañado por los impulsos agresivos.

 

   Sabemos también que M. Klein  postula un desarrollo más temprano del proceso de sublimaci6n descripto por Freud y acentuando la autora inglesa la importancia de los factores accidentales, además de los factores constitucionales.

 

    Cuando  M. Klein  nos habla de  como se produce el proceso de sublimación, hace  referencia al  concepto de formación de símbolos, entendiendo por tal, la   fijación de fantasías libidinosas en forma simb6lica sexual sobre obje­tos, actividades e intereses especiales.

 

    Hanna Segal nos dice que los símbolos se vuelven  útiles para la sublima­ción y que los símbolos son creados primero internamente y luego son reproyectados hacia el mundo exterior.

 

   Asegura que el logro de la capacidad de simbolizar pertenece a la posición depresiva.

   

   Afirma que la formaci6n de símbolos es un proceso de juntar e integrar lo  interior con lo exterior, el sujeto con el objeto.

 

   Winnicott,  postula una zona intermedia de experiencia, entre la reali­dad   interior y la vida exterior. En esa zona ubica a los objetos y fenómenos  transicionales. Luego estos van perdiendo significación y van  dando lugar  al  juego y a  la  actividad creativa.

 

   Pone el acento en la importancia de la actitud de la madre en la constitución de ese espacio de ilusión, para permitir al bebé, la creación de un pecho materno.

 

  Va a ir estableciendo una relación entre lo que perci­be en forma objetiva y lo que se concibe de modo subjetivo. De la  resultante  de ésta  relaci6n  va  a depender la salud del ser humano.

 

  Posteriormente, define como un espacio potencial  entre el  bebé  y la madre, esa zona donde ubica el juego y la actividad creativa, teniendo en cuen­ta la influencia del  ambiente sobre el desarrollo emocional del individuo.

 

  Afirma que solo el individuo descubre su persona, cuando tiene un vivir creador, que le va permitir integrarse y sentir que estar  vivo y a partir de esa posición, todo es creador, lo que implica, vivir en un estado saludable.

 

  La creatividad para Winnicott es un universal y  postula la existencia de “un impulso creador".

 

  Luego de éste breve resumen, de los conceptos de estos autores, comenzaremos a  entretejerlos con el fin de conformar nues­tra propia trama.

 

  La idea de,  "el tiempo intermedio" que según Freud permite el retiro de la libido sobre el yo (narcisista) y hace posible la desexualización  y  la sublimación (salida del narcisismo),  se relaciona según  nuestro  entender  con  lo  propuesto  por  M.Klein  en el sentido, que la sublimación  se alcanza por la formación de símbolos, que es la  fijación  de fantasías libidinosas en  forma simbólica sexual sobre objetos, actividades e intereses especiales (creación  artística) y acá encontramos también una intersección con  las formulaciones de  H. Segal  sobre los símbolos y su utilidad para la  sublimación  y  como los símbolos (creados primero internamente) pueden  luego  re-proyectarse  hacia el mundo exterior, todo lo cual se puede integrar adecua­damente con las ideas de Winnicott y con su concepci6n de una zona inter­media de experiencia, entre la realidad  interior y la vida  exterior. 

 

  En  ésta zona ubica  a los objetos y fenómenos transicionales. Luego estos van perdiendo significación y van dando  lugar al juego y a la actividad creadora.    

 

  Espacio  potencial entre el bebé  y  la  madre, y  la  influencia  del  am­biente sobre el desarrollo emocional del individuo.

 

  Observamos que todos los autores citados, con distintos términos, coin­ciden en la postulación de la existencia de un tercer elemento, llámese  una  tercera zona, o de un tercer espacio, o de un tercer tiempo que sería el resultado, de la intersección de dos mundos, entre el yo y el no yo, entre lo subjetivo y lo objetivo, entre lo interior y lo exterior.

 

  Por lo tanto creemos nosotros que es de fundamental importancia tratar de

acercarnos a la comprensión de ésta tercera zona, de este pasaje, ya que de la forma  que el bebé  lo transite, va  a depender su futuro, su actitud creativa  y  su  salud.

 

  Freud nos enseñó la importancia de la salida del narcisismo hacia la Sublimación  descargando la libido para no enfermarnos.

 

  M. Klein nos amplió el panorama mostrándonos como por medio de la formación de símbolos  podíamos  alcanzar  la  sublimación.

 

  H. Segal indicándonos la impor­tancia de los símbolos y el proceso de integración  y  unión  entre  lo   interno  y  lo  externo  y  por  último Winnicott  a  través  de  su  zona  inter­media de experiencia, donde ubica a los objetos y fenómenos transicionales, y destaca la importancia de la madre en la creación de esa  zona para el futuro desarrollo emocional del individuo.

 

 

Algunas consideraciones propias sobre la “creatividad “.

 

  Con respecto a la motivación, se nos ocurre que está  relacionada con  la  necesidad de todo ser humano de lograr una identidad, de reconocerse  dentro del conjunto viviente, de poder recortar un sector de esa   realidad  llamada objetiva, y de otorgarle un sentido a su existencia, en suma  pensamos que puede estar en conexión  con  la  trascendencia.

 

  Recor­demos además que  Freud "considera  que el arte a diferencia de la  neuro­sis es un regreso de la fantasía a la realidad”,  de ahí su importancia.

 

  Nos resulta de interés resaltar, que la capacidad creativa, estaría a nuestro entender relacionada también con el funcionamiento mental y las dos formas de transcurrir de la energía para lo cual siguiendo el artículo citado haremos una breve referencia a las ideas metapsicológicas de Freud.

 

  Este autor postula la existencia de un proceso primario, caracterizado por  la libre derivaci6n de las cargas, pasando sin trabas de una representación a  la otra a través de la condensación y el desplazamiento. Al otro proceso Freud lo llama proceso secundario, donde la energía es ligada y hay control y regulaci6n del movimiento a la descarga, pudiendo inhibirse la misma.

 

  Desde un punto de vista tópico (sostienen los autores) el proceso primario caracteriza el sistema inconsciente y el proce­so secundario caracteriza al sistema preconsciente - consciente .

 

  Citan más adelante que Freud señala que el proceso primario nos conduce a una identidad de percepción y que el proceso secundario entrañaría la  búsqueda de una identidad de pensamiento.

 

  En este punto en donde se articularía los postulados de Winnicott de una tercera zona intermedia de la experiencia.

 

  André  Green  denomina  "Proceso  Terciario" a  esta  tercera  zona ubicada  por Winnicott entre la identidad de percepción  y  la  identidad de

pensamiento.

 

  Green define al proceso terciario como un sistema relacional entre los procesos, primario y secundario, que produce un equilibrio que da lugar a la aparición  de  la “ intuición creadora “.

 

  Aquí es donde nos interesa introducir las ideas de Chiozza  quien

pro­pone  la  existencia de un proceso terciario, que articularía el proceso

pri­mario y el secundario.

 

  Define al proceso terciario por la negativa, como un proceso que es alógico,

asistemático, arracional, aespacial, etc.

 

  Recordamos ahora que Freud nos dice, que el gran filósofo  poeta

F. Schiller consideraba, que para el surgimiento de la capacidad creativa,

es necesario que la razón retire su vigilancia de la puerta por donde van 

surgiendo las ideas. (Ver la carta puente más adelante).

 

  Por el contrario afirma Schiller que si  se  rechaza y se selecciona demasiado pronto las ideas se produce la esterilidad. Por lo tanto aconsejaba dejar fluir los

pensamientos involuntarios y dar paso así a las facultades ima­ginativas.

 

  De todo lo expuesto surge para nosotros, que para ser creativos, es nece­sario entonces  retirar el control lógico del proceso secundario y permitir la emergencia del pensamiento  mágico, poseedor de riquezas  y  fuente de inspiración  (Proceso Primario) coordinando este accionar dinámico de un modo que se emparenta con la propuesta de un proceso terciario, que integrarla el conjunto produciéndose entonces una expresi6n de la capacidad creativa, resultando una nueva unidad o configuración.

 

  La nueva unidad resultante así alcanzada, será  a nuestro juicio una

configuración original, plena y cargada de significaci6n y sentido, expresi6n de

un mensaje personal y  único, pero que a su vez, será  factible que des­pierte resonancias y resignificaciones en quienes entren en contacto con ella.

 

  Pensamos que así, nos acercamos limitadamente aún a la comprensión de la creatividad.

 

  No­s parece ilustrativo transcribir un comentario de Chiozza que nos aporta otra perspectiva coincidente con nuestra propuesta:

 

  Watzlawick, en base a los hallazgos de la neurofisiología con respecto al

funcionamiento de ambos hemisferios cerebrales, ha equiparado la funci6n

del hemisferio dominante con las características del proceso secundario y la

función del otro con las del  primario –

 

  A juicio de Chiozza, a ésta  analogía de Watzlawick, se debería añadir, que

una parte de las funciones gestálticas  “artísticas”  atribuidas al hemisferio no

dominante, debe co­rresponder, en general, al ejercicio combinado de ambos

hemisferios, y que esta interrelación funcional podría muy bien ser homologada con el  proceso terciario.

 

  Nos resulta tentador en este punto, hacer una breve referencia a un tema muy complejo, como es la relación existente entre el genio crea­dor y el psicótico que intentaremos analizar aplicando nuestra propuesta, formulada precedentemente.

 

  Nosotros entendemos que las expresiones producidas por psicóticos, son creativas, a nivel individual,  ya que son representativas de sus significaciones, y en tan­to las puedan materializar en una tela, en una escultura, en un papel, etc, son posibles de ser apreciadas por el resto de los seres humanos.

 

  Un ejemplo en este sentido lo constituye el caso del pintor Van Gogh.

realizó obras im­portantes estando internado.

 

  Queremos aclarar que no pretendemos en este trabajo, definir cuando una obra, una expresión creativa, es arte o no, sino  que nos interesa ha­blar de creatividad en el sentido de la palabra “crear”: que es la producción de algo que no existía.

 

  Para ser más exactos se debería hablar de re-creación, ya que el ser humano siempre parte de elementos ya exis­tentes.

 

  Nos viene en nuestra ayuda además, en este tema de la relación entre el genio y el psicótico, una cita de Pichón Riviere, quien en un artículo sobre Picasso y el Inconsciente considera que existe una profunda diferencia entre el psicótico y el genio, y es que éste  último no sucumbe  ante la presión de su propio inconsciente,  porqué  es capaz de exte­riorizarlo.

 

  El  genio proyectando su emoción sobre la tela, vive y comparte el mundo del adulto, y tiene su pasado y presente.

 

  Por lo tanto entendemos que para ser creativo, es necesario estar en

con­tacto con el inconsciente, ser permeable al caudal y riquezas que este  contiene, para así poder alcanzar la intuición  creadora, pero por otra  parte  es

fundamental poder mantener la comunicación con el entorno y po­der salir del

estado de desorganización  transitorio que se produce cuan­do estamos en

contacto con el inconsciente, y recuperar a través del pro­ceso secundario, nuestra identidad y el principio de realidad, coordinan­do toda  ésta dinámica por el proceso terciario.

 

  Para finalizar esta parte voy a transcribir los versos de Heme, citados por Freud, acerca de una descripción de la psicogénesis de la creación, y que  resume  poética  y brillantemente nuestra propuesta.

 

 

        "Imagino  a  Dios  diciendo: 

         la enfermedad  fue  sin duda

         la causa final de todo el impulso creador

         ¡ Al  crear  pude  recuperarme !

         ¡ Al  crear  alcancé  la  salud !.

 

 

 

3.   Psicoterapia Creativa

 

“La ciencia termina con el diagnóstico.

El tratamiento no es mas que arte”

Unamuno

 

    El arte tiene que ver con la creación de algo nuevo a partir de ideas que se trasladan a un material para dar forma a un producto, obra, expresión para dar vida , existencia tangible a algo previamente deseado, soñado, sentido, necesitado o inspirado.

 

 

  ¿A qué damos vida, qué es lo que creamos en nuestro trabajo terapéutico?

 

 

·        Creamos nuevas alternativas para aliviar el dolor y la angustia de quien, quienes nos consultan y piden nuestra ayuda profesional.

 

·        Ayudamos a superar el sufrimiento que en ocasiones invaden al ser humano.

 

·        Se resignifica la historia vivida y se transforman los sentimientos que dificultan los vínculos con los demás y con uno mismo. Posibilidades de comprender, entender su historia, su vida hasta ese momento vivida con mas o menos fortuna, felicidad, sufrimiento, dolor, gozo, angustia o bloqueo.

 

·        Posibilidades de reformular esa su historia, de reescribirla de transformarla, reenmarcarla, recrearla o crear una nueva versión, un nuevo desarrollo, superador de lo enquistado, estereotipado o reiterado.

 

 

¿Cómo lograrlo?

 

·        Para  que  esto sea factible es necesario que se produzca un encuentro entre el consultante y el terapeuta un encuentro genuino, pleno, con coraje para superar las distancias, las defensas, los cierres.

 

·        Se genera  un  ámbito facilitador en un clima de confianza, seguridad y libertad para que se despliegue un juego infinito, donde no hay reglas, ni recetas  preestablecidas, sancionadas.

 

·        Si hay un marco, un setting, un encuadre donde pueda producirse el despliegue de la historia del consultante, descubriendo y descubriéndose al  narrarla con la ayuda de una escucha atenta (attentio) del terapeuta. Se va gestando un proceso creador. Se va narrando, escribiendo la historia del consultante.

 

·        No se parte de patologías, de nosografías, de cuadros clínicos, no se etiqueta, no se rotula, no se estanca ni congela una imagen prejuiciosa del ser humano que está con nosotros. 

 

·        Tenemos una mirada, que apunta a ver la frescura de una percepción como la primera vez de M. Ponty, una percepción abierta, una actitud dispuesta al asombro, una confianza en las potencialidades aún no desarrolladas o desplegadas insuficientemente por el consultante debido a detenciones, encrucijadas en su camino de crecimiento y desarrollo que lo han cristalizado o desorientado y a veces hasta perdido en un laberinto para lo cual necesita del hilo de Ariadna para encontrar la salida.

 

·        Nos abocamos a la tarea de conocer y estimular sus puntos fuertes, sus virtudes, sus talentos, a reconocer también sus bloqueos, sus inhibiciones, sus temores.

 

·        Ayudamos  a que puedan salir de su zona de confort, de su neurosis, a que gradualmente pueda ir aceptando una cuota mayor de riesgo para vivir nuevas experiencias, para que algo de aventura contacte con el y le devuelva el gusto, el sabor de lo inesperado.

 

·        El terapeuta, debe  poder acompañar, facilitar, sostener este proceso creador de ser,  debe haber pasado, vivido por un proceso similar, haber atravesado sus desiertos, su noche oscura del alma, sus crisis existenciales y tener confianza en las tendencias actualizantes (Rogers) del ser humano.

 

·        Pondrá en juego en su labor, la función materna y la función paterna definidas por Winnicott.

 

·        Deberá estar dispuesto a no saber en cada sesión, encuentro, con su nuevo consultante; o en las distintas sesiones del proceso con el mismo consultante; dispuesto en cada sesión a estar sin memoria ni deseo.

 

·        Aceptar las paradojas, ejemplo: Clínica de Winnicott.

       “ yo veo una mujer”, estoy loco en realidad y juego, a dejar de lado las

       certidumbres, los dogmas. Aceptar todas las ideas, palabras, gestos como        

       comunicaciones del consultante para crear el vínculo.

 

·        El encuadre permite que el consultante se exprese con libertad (asociación libre) pero no debe ser obligado, lo debe hacer con libertad, quien tiene que expresarse por obligación no lo puede hacer con autenticidad.

 

·        Por lo tanto encuadre paradojal, un marco para la libertad y la creatividad.

 

·        El psicoterapeuta dará sentido a lo que le preocupa al paciente, nombrar, nominar lo que le pasa y que el paciente pueda aceptar. Esto alivia al paciente según Torrey, en H.G. Stanton. El Factor Fantasía.

 

 

  No hay un camino único, cada ser humano deberá encontrar el suyo propio para ser fiel a su propia naturaleza. Por lo que el psicoterapeuta ayudará  a su paciente a encontrarse y descubrir su propio camino. La tarea es también inspirar. Cada paciente se descubrirá mediante su propia experiencia, en las profundidades de su propio ser.

 

  Para alcanzar nuevas dimensiones en la vida, proyectos, expansión, vitalidad, capacidad para relacionarse, vínculos constructivos, la acción, hay que vencer antiguos hábitos de pensar (creencias, dogmas, prejuicios, supuestos, bloqueos).  

 

  Partimos  de  la idea que el proceso terapeútico  es  análogo  al proceso  creador.

 

  Existen por lo tanto un desarrollo de  fases información, incubación, iluminación y verificación.

 

  Expresa  Zinker: La  psicoterapia es  el  proceso  de cambiar  la  toma de conciencia y la conducta del paciente (agregamos nosotros de una familia y de un grupo ).

 

  Consideramos al terapeuta, como un profesional que utiliza su capacidad creadora para ayudar a su paciente a  re-significar su historia y su vida.

 

  Al permitirle considerar las cosas, los problemas y los conflictos desde distintas perspectivas, produce una ampliación del circulo estrecho  de las perturbaciones anímicas  del paciente.

 

  Este  entonces  dispone  de un  nuevo  conocimiento  de  sus potenciales ganando en fluidez y flexibilidad para enfrentar los cambios y situaciones vitales.

 

  Propusimos  anteriormente  la  denominación  de  “Modelo Integral Facilitador  de la Creatividad“ MIFAC a la creación de un espacio para la estimulación  y  el  desarrollo  de  la  creatividad  de  las  personas.

 

  El  Modelo consiste  en:

 

1)           Un facilitador (formado en creatividad).

2)           El empleo de la ”Táctica  de  la  creatividad” .

3)           Un  clima  nutricio.

4)           Un  espacio  potencial.

 

  Dicho espacio debe tener las características propuestas por Winnicott  en cuanto a espacio transicional entre el mundo de  la realidad exterior compartida y el mundo subjetivo o interior.

 

  El terapeuta cumple entre otras, la función de facilitador, generando las

condiciones propicias para la creación del espacio potencial. El facilitador  asume (análogamente) las funciones materna y paterna formuladas por Winnicott.

 

  Desde la función materna ofrece al paciente la  posibilidad de alcanzar su propio espacio subjetivo (discriminándose  de  la  célula  narcisista).

 

  El dispositivo facilitador, permite al paciente tolerar gradualmente la ambigüedad, como parte necesaria para  poner  en juego el pensamiento divergente.

 

  El  terapeuta  deberá respetar el ritmo que  requiere  cada paciente  para  su  transformación.

 

  Trabaja con la singularidad psíquica, con personas portadoras de una historia, personas dese­antes, por lo tanto, con montos de angustia variables.

 

  Para que se  desarrolle  bien la función materna, según Winnicott es condición necesaria el sostén del padre  planteando la función paterna.

 

  Implica la tarea de guiar al paciente, para que este  pueda  afrontar  las  situaciones que  se  le  presentan  y mostrarle las características del camino a recorrer.

 

  Por último la función paterna implica la introducción del tercero diferente de la madre.

 

  Como herramientas para su labor dentro del dispositivo, el  facilitador  empleará  “La Táctica de la Creatividad"  que  hemos propuesto anteriormente.

 

  Consiste  en  un  conjunto de métodos y técnicas,  útiles  para desarrollar  la capacidad creadora (entre ellas: Brainstorming, Visualización Creativa,  Pensamiento Lateral,   Analogías,   Dramatizaciones,   inventar  historias,  uso  del  dibujo  y  el   juego).

 

  La  Táctica  de  la  Creatividad  estará  siempre  al  servicio  del  cumplimiento  de  los objetivos estratégicos que  el  facilitador (terapeuta)  formule  para que el paciente  pueda  desplegar  sus  posibilidades, alcance un vivir creador y como dice Winnícott  que  la  vida  valga  la  pena  vivirla”.

 

  Vivir creador que para nosotros implica  el amor, el trabajo, la recreación  y el aprendizaje. Incluye el pasaje por  momentos  de alegría y de tristeza, de actividad y de pasividad, de claridad y de confusión

 

  No debemos caer en la ilusión de un vivir sin sufrimientos Sostenemos que según la actitud tomada frente a lo que nos sucede y del equilibrio trabajoso que vamos alcanzando, puede surgir una vida mas creadora y saludable.

 

  El  ser humano, puede ser creador y un ser creador  es  un  ser tendiendo a la salud (en términos de adaptación activa a la realidad, modificándose y modificándola).

 

 

4.                         La creatividad del terapeuta

 

  Planteamos pensar la psicoterapia como un espacio de encuentro entre paciente y terapeuta, un espacio facilitador del crecimiento y desarrollo de los pacientes, aspectos que  tienen  que ver con el juego y la creatividad.

 

  Estamos convencidos que el desarrollo y aplicación  de la creatividad es un poderoso recurso de la prevención de la salud psíquica.

 

  Por otro lado las personas creadoras se destacan por su grado de apertura, su capacidad de asombro, la atracción  por lo desconocido y misterioso y una alta sensibilidad.

 

 

4.1.  La Carta Puente

                  

  Propongo tratar la relación entre la creatividad y la práctica psicoterapéutica  citando primero un escrito de Freud en cual da cuenta de la utilización de una carta del escritor, poeta y filósofo Schiller, estudiada por Otto Rank. Schiller, le escribe a su amigo Korner en respuesta a las quejas por la falta de productividad lo siguiente:

 

 

   «El motivo de tus quejas reside, a mi juicio, en la coerción que tu razón ejerce sobre tus facultades imaginativas. Expresaré mi pensamiento por medio de una comparación plástica. No parece ser provechoso para la obra creadora del alma el que la razón examine demasiado penetrantemente, y en el mismo momento en que llegan ante la puerta las ideas que van acudiendo. Aisladamente considerada, puede una idea ser harto insignificante o aventurada, pero es posible que otra posterior le haga adquirir importancia, o que uniéndose a otras, tan insulsas como ella, forme un conjunto nada despreciable. = La razón no podrá juzgar nada de esto si no retiene las ideas hasta poder contemplarlas unidas a las posteriormente surgidas. En los cerebros creadores sospecho que la razón ha retirado su vigilancia de las puertas de entrada, deja que las ideas se precipiten pêle-mêle al interior, y entonces es cuando advierte y examina el considerable montón que han formado. = Vosotros, los señores críticos, o como queráis llamaros, os avergonzáis o asustáis del desvarío propio de todo creador original, cuya mayor o menor duración distingue al artista pensador del soñador. De aquí la esterilidad de que os quejáis. Rechazáis demasiado pronto las ideas y las seleccionáis con excesiva severidad.» (Carta del 1 de diciembre de 1788.)

 

 Freud a partir de esta carta fundamenta la aplicación de la regla fundamental del psicoanálisis: “la asociación libre”:

 

    “Para muchas personas no parece ser fácil adoptar esta disposición a las ocurrencias, «libremente emergentes» en apariencia, y renunciar a la crítica que sobre ellas ejercen en todo otro caso. Es también una tal disposición condición de la producción poética.

  Sin embargo, una adopción del estado de autoobservación exenta de crítica o, como describe Schiller, la «supresión de la vigilancia a las puertas de la conciencia», no es nada difícil. La mayoría de los pacientes la consiguen a la primera indicación, y yo mismo la logro perfectamente cuando en el análisis de fenómenos propios voy redactando por escrito mis ocurrencias. El montante de energía, en el que de este modo se disminuye la actividad psíquica, y con el que se puede elevar la intensidad de la autoobservación, oscila considerablemente según el tema sobre el que la atención debe recaer.

 

  Como podemos apreciar el psicoanálisis se apoya en las ideas de un creador literario (Schiller) para fundamentar su práctica clínica, y a su vez nosotros utilizamos el aporte del psicoanálisis para intentar descifrar el enigma que los procesos creadores plantean a nivel psíquico en el ser humano, por lo que le damos una gran importancia a esta carta que a manera de puente permite la circulación de las ideas y los conceptos entre la creatividad y el psicoanálisis.

 

 

 

4.2.  La creatividad del terapeuta.

 

     En la formación del terapeuta quien le enseña a tener en cuenta y a desarrollar su creatividad? 

 

    ¿Quién le permite no quedar atrapado entre las redes de la teoría y la veneración a los maestros fundadores?

 

  Esta comunicación integra conceptualizaciones teórico-técnicas que se interrelacionan para dar lugar a una clínica creativa por medio de la psicoterapia creativa en la cual el cambio y la transformación asumen un papel protagónico .

 

  Las instrumentaciones utilizadas se basan en la implementación de una diversidad de técnicas a través de las cuales se pone en juego no sólo el discurso sino otras formas de comunicación que el ser humano dispone para transmitir “lo que puebla en su interior” y conectarse con el mundo que lo rodea.

 

   El hacer psicoterapéutico requiere del psicoterapeuta una habilidad particular : ¡creatividad! que se obtiene cuando a la teoría y a la práctica clínica se le añade la apertura que hace posible el despliegue de la flexibilidad y la fluidez para nuevos ordenamientos, es decir un modo de intervención que frente a la singularidad de cada paciente, permita  introducir elementos que corten los circuitos repetitivos para que se produzca la emergencia de lo diferente .

 

   Concebimos al psicoterapeuta como un artista, coincidimos con la expresión  de Joseph Zinker: ”persona que utiliza su capacidad de invención para ayudar a la gente a modelar su vida”.

 

   “Modelar la vida” es una feliz expresión, la celebramos con agrado ya que partimos del concepto que andando en el camino de la existencia vamos dando forma, haciendo, modelando nuestra vida.

 

    En ese camino deambulan las luces y las sombras, allí están la angustia, el dolor, la satisfacción, el dolor, los propósitos, las fantasías, las reflexiones, los deseos, los proyectos, las conductas, las experiencias y todos ellos en un movimiento continuo que hacen que la vida tenga una dinámica peculiar.

 

    Podemos pensar al psicoterapeuta como un escultor que ayuda  al paciente (como una arcilla vital que con su particular consistencia y un potencial inherente a lo que es), en su búsqueda-encuentro de una forma que lo exprese.

 

   Todo tratamiento, toda sesión es un proceso con características propias.

 

    Una pregunta aparece, algunas respuestas se presentan, de allí un surgimiento, una interpretación, un movimiento, algo del orden de la transformación se pone en juego, algo nuevo ha nacido :se sintetiza un insigh que conforma un  cambio espiral doble.

 

 

 

5.                    Efectos terapéuticos de la Creatividad

 

  Dijimos anteriormente que el cambio es uno de los objetivos en la intervención terapéutica, por lo tanto ayudar al  paciente a explorar el caudal de alternativas a su disposición  para evitar la repetición estereotipada de “mas de lo mismo" abriéndole caminos insospechados para que el, los recorra.

 

  Como consecuencia de aplicar la creatividad en la clínica se veri­fica  que  las personas logran una mayor fluidez, flexibilidad, originalidad, sensibilidad y  apertura  al  medio  ambiente, disponibilidad de recursos para resolver los problemas que  se le presentan en su cotidiano vivir.

 

  El desarrollo y la expresión de la capacidad creadora produce los siguientes efectos terapéuticos:

 

  El paciente se siente mas confiado  logrando integrarse mejor ( su mundo de la infancia y su mundo adulto), lo cual fomenta el equilibrio de su evolución, permitiendo una mejor relación con otras personas y con sus propios deseos.

 

  El resultado, un vivir mas pleno y original, con menor necesidad de emplear energías en mecanismos defensivos, disminuyendo así sus inhibiciones y bloqueos.

 

  El paciente comprende que el mundo puede transformarse, estará mejor  dispuesto, para obrar y producir (aceptando el  riesgo de equivocarse ) y para modificarse con las experiencias sucesivas que emprenda.

 

 

Para finalizar

 

  El ser humano es el ser creador.

  La psicoterapia es un encuentro creativo entre dos personas: terapeuta y paciente - para aliviar el sufrimiento, para ampliar lo limitado de la concepción del mundo, para conocerse a sí mismo , para salir de los estrechos márgenes de la conducta repetitiva, para estar más abierto y dejarse fluir, para convertir los deseos en proyectos, para ex-presar su mundo interno, para recuperar la totalidad del ser humano - a través del uso creativo de un encuadre, estrategias, intervenciones y técnicas.

 

 

Arq. y  Lic. Carlos Churba
Buenos Aires. Argentina

carloschurba@movi.com.ar

www.carloschurba.com

 

3º ciclo de formación en Creatividad acorde con la C.U.E.

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               > Master (para titulados)
               > Doctorado (para masters)

Julio 2005. INTENSIVO.    www.micat.net