Revista Recre@rte Nº5 Junio 2006 ISSN: 1699-1834       http://www.iacat.com/revista/recrearte/recrearte05.htm

LA CREATIVIDAD EN LA PSICOTERAPIA

 

Arq. y  Lic. Carlos Churba
Buenos Aires. Argentina

 

 

Parte de este artículo ha sido presentado en una Conferencia dictada, con el mismo título, en el IV Congreso Mundial de Psicoterapias. Buenos Aires. Agosto 2005

 

Temario

1.       Definiciones de Creatividad y Psicoterapia

2.       Aportes de la Psicología y el Psicoanálisis a la creatividad

3.       Psicoterapia creativa

4.       Estimular la creatividad del terapeuta

5.       Efectos terapéuticos de la creatividad

 

 

 

1. Definiciones de Creatividad y de Psicoterapia

  

1.1.  Creatividad

 

¿Cómo definir la  creatividad?

 

   Debemos definir que entendemos por creatividad, aclarando que definirla implica una paradoja, ya que por su propia naturaleza es indefinible, imprevisible y  muchas  veces indecible

 

  Pero es necesario contar con alguna definición para poder operar en la práctica, para comunicarnos con nuestros colegas y alumnos, aceptando las ventajas e inconvenientes de las definiciones.

 

  Para nosotros es importante destacar que mejor que hablar sobre la creatividad es vivirla. El ser humano vive la creatividad entre el cielo y la tierra como una aventura maravillosa, con entusiasmo, con duda, aceptando desafíos, corriendo riesgos, demostrando coraje.

 

 Hecha la salvedad daremos varias definiciones personales de la creatividad:

 

  “Es  percibir, idear y expresar lo nuevo y valioso”.

 

   “Es  decirle  adiós  a lo seguro-conocido, iniciar un viaje-aventura a la región

de  lo  aún no existente, coraje-pasión para atreverse a configurar el por-venir,

alegre-celebrar de lo hallado  hollado, el difícil renunciar a la obra, volver a

decirle adiós a lo seguro-conocido, iniciar un viaje-aventura...”

 

    “La actitud y la aptitud para generar nuevas ideas, para descubrir nuevos significados, encontrar nuevas conexiones, ya sea a nivel individual o a nivel  de la sociedad.

 

 

   Pensamos que la creatividad es una facultad característica del ser humano, coincidiendo con Winnicott en cuanto a su universalidad, o sea que es común a todos y que, según como se desarrolla el pasaje por esa zona intermedia y según las influencias ambientales, podrá  ser  estimulada o de lo contrario inhibida en mayor o menor grado.

     

   La creatividad es una cualidad, una capacidad, que algunas personas la  poseen más desarrolladas que otras, pero afirmando que todos la poseemos en distinto grado.

 

   Ahora  bien,  ¿en qué consistiría esa capacidad especial en los genios?

 

   Como primer punto podemos retomar ahora la cita de M. Klein, en la cual afirmaba que la presencia de un talento creador dependía en parte de las riquezas e intensidad de las fijacio­nes y fantasías representadas en la sublimación y que el genio parece  posible cuando se dan simultáneamente los distintos factores involucra­dos que permitirían el surgimiento de agrupaciones  únicas, configura­ciones de  unidades relacionadas con las fijaciones libidinosas que se convierten en tendencias del yo, sosteniendo por lo tanto, la importancia de los factores  accidentales, además de los factores constitucio­nales.

 

    La creatividad (es más adecuado hablar del proceso creador), tiene para nosotros las siguientes características :

 

  1) Es un  modo   especifico   de  funcionamiento del aparato psíquico

      (Proceso Terciario según Arieti, que integraría los procesos primario 

      y secundario freudianos).

 

   2) Se desarrolla en un espacio potencial, zona intermedia de la experiencia  

      según  Winnicott.

 

   3) Se despliega en  un tiempo diferente del cronológico.

 

   4) Produce el surgimiento de un  sujeto y un objeto (relacionados entre si  por

       una lógica de la creación que es a nuestro juicio distinta de la lógica

       tradicional).

 

    Esto se debe a que el sujeto es el que inicia y porta (soporta)  el  proceso,  quien  a la vez es  también  creado  en  su estatuto  de sujeto creador a posteriori, con el surgimiento  del objeto producto de dicho proceso.

 

   Aclararnos  que el objeto creado durante el  proceso  creador puede ser una idea, un producto, una obra, etc.

 

   Dicho  objeto  va  a dar  cuenta  con  su  surgimiento,  al  finalizar  el  proceso creador de la existencia de un sujeto creador (antes “sujeto creador en potencia  de serlo”).

 

   La creatividad se aplica a todo el que-hacer humano, no es patrimonio  exclusivo del arte y es tan importante en  la  vida cotidiana, en la resolución de problemas, en la psicoterapia y en la expresión creadora.

 

  

 

1.2.  Psicoterapia     

 

    Según Freud  “PSIQUE es una palabra griega que en nuestra lengua significa alma, por tanto, el «tratamiento psíquico» [«psicoterapia»] ha de llamarse tratamiento del alma”.

 

    “El Tratamiento psíquico es un tratamiento -de los trastornos anímicos tanto como corporales- con medios que actúan directa e inmediatamente sobre lo anímico del ser humano. Un medio semejante es, ante todo, la palabra, y las palabras son, en efecto, los instrumentos esenciales del tratamiento anímico”.

 

   La psicoterapia es el conjunto de medios terapéuticos para la superación del conflicto psíquico.  

 

   La psicoterapia en el sentido amplio del término se refiere a los cuidados que las personas requieren en determinadas circunstancias en las cuales aparecen ciertos desórdenes en su psiquismo.

 

  La psicoterapia es arte y ciencia. Esta concepción nos permite relacionarla con la creatividad.

  

  Explicaré mi enfoque de la psicoterapia creativa como tratamiento del alma de los seres humanos en esta presentación.

 

 

 

 

2.   Aportes de la Psicología y el Psicoanálisis a la Creatividad

 

2.1. Aportes de la Psicología a la Creatividad

 

  La  salud es según Freud la capacidad de amar, trabajar y de crear.

 

   Para Winnicott el individuo descubre su persona sólo cuando se muestra creador y para tratar en la  clínica a  los pacientes que necesitan ayuda debemos  conocer  la  creatividad  misma.

 

   Sostiene  que si el paciente consigue integrarse  y  actuar como  una  unidad 

(no en defensa contra la  ansiedad),  como expresión del “yo soy “ estoy vivo, logrará  una  posición a partir de la cual todo es creador.

 

   Su teoría afirma que vivir en forma creadora es  un  estado saludable, y que por el contrario el acatamiento es una base enfermiza para la vida.

 

   La creatividad es un universal y corresponde a la  condición de estar vivo, concluye Winnicott.

 

   La esencia de la creatividad es el cambio, lo nuevo, la respuesta original, la apertura (frente al entorno y ante nuestro interior) y la capacidad para expresar nuestros contenidos fantas­máticos y nuestras  emociones.

 

   Pensamos que la creatividad y la salud se interconectan en los denominadores comunes  siguientes: la  transformación,  la originalidad  y  el  cambio.

 

   Coincidimos  con Hart, H,: “La  creatividad  es  sinónimo  de  salud  mental“.

 

   Finalmente Landau, E afirma que la creatividad es la meta de  toda  psicoterapia, representando el escalón mas alto  de  la salud anímica, de las funciones intelectuales y artísticas y que es un fenómeno común a todos los hombres.

 

   Estamos convencidos que el desarrollo de la creatividad es un poderoso recurso de la prevención de la salud.

 

   Desde los primeros desarrollos de Abraham Maslow quien se intereso en estudiar a las personas saludables para  aprender de ellas y aplicar estos conocimientos en sus tratamientos terapéuticos ya que pensaba que la psicología estaba demasiado impregnada de la psicopatología por la conexión de Freud con el campo de 1a  enfermedad.

 

  Comprobó Maslow que había que distinguir la creatividad debida  a un talento especial, de la creatividad de las personas que se autorealizan.

En estas personas se observaba su capacidad de expresar las propias ideas e  impulsos sin reprimirlos. Según Maslow la expresión de Rogers "persona funcionando plenamente" era adecuada para describir este aspecto de la salud.

 

   Por otro lado las personas creadoras se destacan por su grado de apertura, su capacidad de asombro, la atracción  por lo desconocido y misterioso y una alta sensibilidad.

 

   Winnicott es otro autor fundamental por sus aportes a la creatividad, nos expresa que la creatividad es un  universal, corresponde a la condición de estar vivo y nos asombra cuando dice que una persona que se adapta  totalmente a la sociedad puede estar tan enferma como aquella que esta totalmente alienada; polariza entre salud y enfermedad poniendo a la creatividad del lado de la salud y a la adaptación masiva a la sociedad del lado de la  enfermedad.

 

   Sus conceptos tan esclarecedores como el espacio transicional la zona intermedia de experiencia, la función materna como creadora del par ilusión - desilusion y la función paterna como apoyo a aquella función me han permitido formular el concepto del MIFAC “Modelo Integral Facilitador de la creatividad” de  aplicación tanto en el tratamiento psicoterapéutico individual, familiar y grupal como en los grupos de formación en creatividad.      

 

   La creatividad es la esencia del cambio y desde el paradigma sistémico, por ejemplo, se prefiere hablar de cambio y no de cura en  el abordaje terapéutico.

 

 

 

2.2.  Aportes del Psicoanálisis a La Creatividad

 

   En primer lugar vamos a destacar, cuales son a nuestro juicio los concep­tos principales que encontramos en el recorrido realizado de los distin­tos autores, y cuales son los puntos de contacto entre sus teorías.

 

    Freud nos habla de que la sublimación es un proceso que consiste en el desvío de fuerzas instintivas sexuales, (lo que implica elementos energéticos, econ6micos y además dinámicos), y su orientación hacia un fin no sexual, sino por ej. a fines culturales y entre ellos la creación artística y dijimos luego que plantea la existencia de un "tiempo intermedio" que permitiría el pasaje de la actividad sexual a la actividad sublimada, lográndose  así una salida del narcisismo.

 

   M.Klein encuentra en la sublimación una motivación, que define como la tendencia a reparar, a recrear el objeto bueno que ha sido dañado por los impulsos agresivos.

 

   Sabemos también que M. Klein  postula un desarrollo más temprano del proceso de sublimaci6n descripto por Freud y acentuando la autora inglesa la importancia de los factores accidentales, además de los factores constitucionales.

 

    Cuando  M. Klein  nos habla de  como se produce el proceso de sublimación, hace  referencia al  concepto de formación de símbolos, entendiendo por tal, la   fijación de fantasías libidinosas en forma simb6lica sexual sobre obje­tos, actividades e intereses especiales.

 

    Hanna Segal nos dice que los símbolos se vuelven  útiles para la sublima­ción y que los símbolos son creados primero internamente y luego son reproyectados hacia el mundo exterior.

 

   Asegura que el logro de la capacidad de simbolizar pertenece a la posición depresiva.

   

   Afirma que la formaci6n de símbolos es un proceso de juntar e integrar lo  interior con lo exterior, el sujeto con el objeto.

 

   Winnicott,  postula una zona intermedia de experiencia, entre la reali­dad   interior y la vida exterior. En esa zona ubica a los objetos y fenómenos  transicionales. Luego estos van perdiendo significación y van  dando lugar  al  juego y a  la  actividad creativa.

 

   Pone el acento en la importancia de la actitud de la madre en la constitución de ese espacio de ilusión, para permitir al bebé, la creación de un pecho materno.

 

  Va a ir estableciendo una relación entre lo que perci­be en forma objetiva y lo que se concibe de modo subjetivo. De la  resultante  de ésta  relaci6n  va  a depender la salud del ser humano.

 

  Posteriormente, define como un espacio potencial  entre el  bebé  y la madre, esa zona donde ubica el juego y la actividad creativa, teniendo en cuen­ta la influencia del  ambiente sobre el desarrollo emocional del individuo.

 

  Afirma que solo el individuo descubre su persona, cuando tiene un vivir creador, que le va permitir integrarse y sentir que estar  vivo y a partir de esa posición, todo es creador, lo que implica, vivir en un estado saludable.

 

  La creatividad para Winnicott es un universal y  postula la existencia de “un impulso creador".

 

  Luego de éste breve resumen, de los conceptos de estos autores, comenzaremos a  entretejerlos con el fin de conformar nues­tra propia trama.

 

  La idea de,  "el tiempo intermedio" que según Freud permite el retiro de la libido sobre el yo (narcisista) y hace posible la desexualización  y  la sublimación (salida del narcisismo),  se relaciona según  nuestro  entender  con  lo  propuesto  por  M.Klein  en el sentido, que la sublimación  se alcanza por la formación de símbolos, que es la  fijación  de fantasías libidinosas en  forma simbólica sexual sobre objetos, actividades e intereses especiales (creación  artística) y acá encontramos también una intersección con  las formulaciones de  H. Segal  sobre los símbolos y su utilidad para la  sublimación  y  como los símbolos (creados primero internamente) pueden  luego  re-proyectarse  hacia el mundo exterior, todo lo cual se puede integrar adecua­damente con las ideas de Winnicott y con su concepci6n de una zona inter­media de experiencia, entre la realidad  interior y la vida  exterior. 

 

  En  ésta zona ubica  a los objetos y fenómenos transicionales. Luego estos van perdiendo significación y van dando  lugar al juego y a la actividad creadora.    

 

  Espacio  potencial entre el bebé  y  la  madre, y  la  influencia  del  am­biente sobre el desarrollo emocional del individuo.

 

  Observamos que todos los autores citados, con distintos términos, coin­ciden en la postulación de la existencia de un tercer elemento, llámese  una  tercera zona, o de un tercer espacio, o de un tercer tiempo que sería el resultado, de la intersección de dos mundos, entre el yo y el no yo, entre lo subjetivo y lo objetivo, entre lo interior y lo exterior.

 

  Por lo tanto creemos nosotros que es de fundamental importancia tratar de

acercarnos a la comprensión de ésta tercera zona, de este pasaje, ya que de la forma  que el bebé  lo transite, va  a depender su futuro, su actitud creativa  y  su  salud.

 

  Freud nos enseñó la importancia de la salida del narcisismo hacia la Sublimación  descargando la libido para no enfermarnos.

 

  M. Klein nos amplió el panorama mostrándonos como por medio de la formación de símbolos  podíamos  alcanzar  la  sublimación.

 

  H. Segal indicándonos la impor­tancia de los símbolos y el proceso de integración  y  unión  entre  lo   interno  y  lo  externo  y  por  último Winnicott  a  través  de  su  zona  inter­media de experiencia, donde ubica a los objetos y fenómenos transicionales, y destaca la importancia de la madre en la creación de esa  zona para el futuro desarrollo emocional del individuo.

 

 

Algunas consideraciones propias sobre la “creatividad “.

 

  Con respecto a la motivación, se nos ocurre que está  relacionada con  la  necesidad de todo ser humano de lograr una identidad, de reconocerse  dentro del conjunto viviente, de poder recortar un sector de esa   realidad  llamada objetiva, y de otorgarle un sentido a su existencia, en suma  pensamos que puede estar en conexión  con  la  trascendencia.

 

  Recor­demos además que  Freud "considera  que el arte a diferencia de la  neuro­sis es un regreso de la fantasía a la realidad”,  de ahí su importancia.

 

  Nos resulta de interés resaltar, que la capacidad creativa, estaría a nuestro entender relacionada también con el funcionamiento mental y las dos formas de transcurrir de la energía para lo cual siguiendo el artículo citado haremos una breve referencia a las ideas metapsicológicas de Freud.

 

  Este autor postula la existencia de un proceso primario, caracterizado por  la libre derivaci6n de las cargas, pasando sin trabas de una representación a  la otra a través de la condensación y el desplazamiento. Al otro proceso Freud lo llama proceso secundario, donde la energía es ligada y hay control y regulaci6n del movimiento a la descarga, pudiendo inhibirse la misma.

 

  Desde un punto de vista tópico (sostienen los autores) el proceso primario caracteriza el sistema inconsciente y el proce­so secundario caracteriza al sistema preconsciente - consciente .

 

  Citan más adelante que Freud señala que el proceso primario nos conduce a una identidad de percepción y que el proceso secundario entrañaría la  búsqueda de una identidad de pensamiento.

 

  En este punto en donde se articularía los postulados de Winnicott de una tercera zona intermedia de la experiencia.

 

  André  Green  denomina  "Proceso  Terciario" a  esta  tercera  zona ubicada  por Winnicott entre la identidad de percepción  y  la  identidad de

pensamiento.

 

  Green define al proceso terciario como un sistema relacional entre los procesos, primario y secundario, que produce un equilibrio que da lugar a la aparición  de  la “ intuición creadora “.

 

  Aquí es donde nos interesa introducir las ideas de Chiozza  quien

pro­pone  la  existencia de un proceso terciario, que articularía el proceso

pri­mario y el secundario.

 

  Define al proceso terciario por la negativa, como un proceso que es alógico,

asistemático, arracional, aespacial, etc.

 

  Recordamos ahora que Freud nos dice, que el gran filósofo  poeta

F. Schiller consideraba, que para el surgimiento de la capacidad creativa,

es necesario que la razón retire su vigilancia de la puerta por donde van 

surgiendo las ideas. (Ver la carta puente más adelante).

 

  Por el contrario afirma Schiller que si  se  rechaza y se selecciona demasiado pronto las ideas se produce la esterilidad. Por lo tanto aconsejaba dejar fluir los

pensamientos involuntarios y dar paso así a las facultades ima­ginativas.

 

  De todo lo expuesto surge para nosotros, que para ser creativos, es nece­sario entonces  retirar el control lógico del proceso secundario y permitir la emergencia del pensamiento  mágico, poseedor de riquezas  y  fuente de inspiración  (Proceso Primario) coordinando este accionar dinámico de un modo que se emparenta con la propuesta de un proceso terciario, que integrarla el conjunto produciéndose entonces una expresi6n de la capacidad creativa, resultando una nueva unidad o configuración.

 

  La nueva unidad resultante así alcanzada, será  a nuestro juicio una

configuración original, plena y cargada de significaci6n y sentido, expresi6n de

un mensaje personal y  único, pero que a su vez, será  factible que des­pierte resonancias y resignificaciones en quienes entren en contacto con ella.

 

  Pensamos que así, nos acercamos limitadamente aún a la comprensión de la creatividad.

 

  No­s parece ilustrativo transcribir un comentario de Chiozza que nos aporta otra perspectiva coincidente con nuestra propuesta:

 

  Watzlawick, en base a los hallazgos de la neurofisiología con respecto al

funcionamiento de ambos hemisferios cerebrales, ha equiparado la funci6n

del hemisferio dominante con las características del proceso secundario y la

función del otro con las del  primario –

 

  A juicio de Chiozza, a ésta  analogía de Watzlawick, se debería añadir, que

una parte de las funciones gestálticas  “artísticas”  atribuidas al hemisferio no

dominante, debe co­rresponder, en general, al ejercicio combinado de ambos

hemisferios, y que esta interrelación funcional podría muy bien ser homologada con el  proceso terciario.

 

  Nos resulta tentador en este punto, hacer una breve referencia a un tema muy complejo, como es la relación existente entre el genio crea­dor y el psicótico que intentaremos analizar aplicando nuestra propuesta, formulada precedentemente.

 

  Nosotros entendemos que las expresiones producidas por psicóticos, son creativas, a nivel individual,  ya que son representativas de sus significaciones, y en tan­to las puedan materializar en una tela, en una escultura, en un papel, etc, son posibles de ser apreciadas por el resto de los seres humanos.

 

  Un ejemplo en este sentido lo constituye el caso del pintor Van Gogh.

realizó obras im­portantes estando internado.