Revista Recre@rte Nº5 Junio 2006 ISSN: 1699-1834           http://www.iacat.com/revista/recrearte/recrearte05.htm

ESCENARIOS EMERGENTES PARA EL TEATRO:
LA EDUCACIÓN, LA INTERVENCIÓN SOCIOCULTURAL Y LA FORMACIÓN CONTINUA EN LA EMPRESA.

 

Tomás Motos  Teruel

Profesor Titular de la Universidad de Valencia

Director del Diploma Teatro en la Educación

 

         "El teatro puede ser un arma de liberación, de transformación social y educativa"

             "Hacer teatro es actuar y tomar parte en el cambio social" (Augusto Boal).

 

            De todos es conocida la situación laboral de la profesión de actor en nuestro país: hay muchos artistas y pocos puestos de trabajo.  Es un lugar común ampliamente difundido el hecho de que el 90% se encuentra en paro e incluso algunos opinan, como el insigne Fernando Fernán Gómez, que el estado natural de un actor es el de parado. Y aunque estas cifras las precisa y rebaja un reciente estudio realizado por la asociación AISGE (Artistas, Intérpretes, Sociedad de Gestión), cuyos resultados fueron publicados en su boletín trimestral Actúa1, el porcentaje no deja de ser alarmante.

 

Según esta investigación sólo uno de cada tres (el 29%) vive exclusivamente de la profesión y más de las dos terceras partes se encuentran en situación de precariedad laboral (paro o subempleo) o bien han de recurrir a otras ocupaciones. La situación de "suficientemente ocupado" es más frecuente entre los hombres y en el segmento de edad comprendido entre los 35 y los 59 años. El paro y el empleo precario se registran más en las mujeres y en los profesionales de ambos géneros menores de 35 años. Por zonas geográficas, el desempleo es mayor en Andalucía y la ocupación insuficiente en la zona Centro.

 

En cuanto a  los días trabajados en los dos últimos años,  algo más del 20% lo hizo más de nueve meses al año, en tanto que más del 30% no superó los 30 días de empleo anuales. Y los ingresos no siempre están relacionados con el tiempo de trabajo, debido a la importancia del caché personal.  Mientras que hay casos con ingresos elevados en muy pocos días de trabajo, la mitad no alcanza el salario mínimo interprofesional, que en el 2004 fue de 6.313 euros anuales.

 

Puesto que en esta profesión lo de trabajar en el campo del espectáculo,  que es para lo que se han formado, puede  llegar a ser una circunstancia extraña o anormal, habrá que aprovechar las oportunidades que ofrecen los otros escenarios emergentes como son la enseñanza, la intervención sociocultural y la formación continua en las empresas.  Ámbitos en los que los titulados en Arte Dramático pueden desarrollar su trabajo y buscar salidas alternativas. Aunque estos tres escenarios están relacionadas con la educación, tanto formal como no formal, cada uno de ellos tiene unas características diferenciales que es necesario concretar. Brevemente lo haremos en las en las páginas siguientes.

 

 

1.  EL TEATRO  EN LA EDUCACIÓN: VER TEATRO, HACER TEATRO Y EXPRESARSE MEDIANTE EL TEATRO.

 

Un profesional del Arte Dramático o cualquiera persona que pretenda dedicarse a trabajar en el campo del teatro en la educación ha de hacer suyos algunos principios que pasamos a enumerar, pues son los que fundamentan la psicopedagogía de este ámbito.

 

1). Hay que tener muy claro qué se pretende con el uso del teatro en educación. La práctica del teatro fuera de los escenarios tradicionales se distribuye en tres grandes campos: el arte, la psicoterapia y la enseñanza-aprendizaje. Éstos vienen delimitados por la finalidad perseguida y  por la formación de quienes la ponen en práctica y no tanto por los métodos y las actividades utilizadas, que en esencia son las mismos. Así, si uno ha sido formado en Arte Dramático  las actividades dramáticas se enfocan desde una óptica teatral, es decir, orientadas al espectáculo, entendido como un resultado estéticamente elaborado para ofrecer a un público; si la formación es en Psicoterapia se hablará de psicodrama o sociodrama; y si es en Pedagogía se verán como métodos activos y recursos para aplicar en la enseñanza de las materias escolares, como una asignatura del currículum (la Dramatización está incluida en el Área Artística en Educación Primaria  y el  Taller de Dramatización-Teatro en una asignatura optativa en Secundaria) o también como taller extraescolar. Sintetizamos estos usos en el cuadro siguiente2.

 

 

 

                        Gráfico 1. Campos de acción del Teatro en la Educación

 

 

Por lo tanto cualquier profesional que pretenda trabajar en este campo ha de  tener bien claro en qué  ámbito  se sitúa y qué es lo que el empleador espera de él, pues sino le ocurrirá lo que le hacía decir Lewis Carroll a Alicia, "si no sabes donde vas puedes acabar muy bien en otro sitio".

 

2). Teatro y Dramatización no son la misma cosa. Para  quienes no han recibido  formación en Pedagogía teatral, estos términos son lo mismo y los relacionan con asuntos tales como obras de teatro, actores, autores, ensayos, vestuario, escenarios, etc. En definitiva, con hacer teatro. Por tanto el teatro en la enseñanza es para ellos, en unos casos, la materia en la que se estudian y valoran los textos, la historia y la biografía de los autores; y en otros, la técnica actoral, la escenografía, el maquillaje o la luminotecnia. Y esto llevado al terreno de la práctica tendrá que ver con la representación de obras teatrales y con la asistencia a espectáculos. Esto es, hacer y ver teatro. Pues  se considera el teatro en la enseñanza como un cuerpo de conocimientos centrado en la historia y la literatura dramática o en el desarrollo de técnicas actorales. Desde esta concepción, en las clases  y talleres se intenta reproducir a menor escala lo que se realiza en las aulas de las escuelas de Arte Dramático.

 

Otros enfocan su trabajo, más que a la representación y a la adquisición de destrezas actorales, al proceso de investigación y aprendizaje, al proceso de compartir y aportar ideas, en una palabra, al proceso de creación. Es decir, expresarse y comunicarse mediante las técnicas teatrales.

 

En el terreno de la enseñanza y del aprendizaje al hablar de teatro, bien lo consideremos como texto o como espectáculo nos estamos refiriendo a un producto para contemplar, estudiar o analizar. Mientras que Dramatización es un proceso expresivo que para que tenga lugar necesita que el sujeto, el alumnado, se implique. Normalmente se suele utilizar Dramatización, con mayúscula, para referirnos a la asignatura, y con minúscula para dar forma teatral a algo que en principio no la tiene, así se habla de dramatizar un cuento, un poema o una canción.

 

3) El Teatro es un medio al servicio del alumnado y no un fin en sí mismo. No se trata de formar actores o actrices sino utilizar las formas y estrategias dramáticas para educar personas, por lo tanto ha de ser un actividad o una materia articulada para todos y no sólo para los más dotados. En este sentido, conviene no olvidar cuáles son los grandes propósitos  del Arte Dramático en la educación, a saber:

-     Desarrollar el gusto por las manifestaciones artísticas: formación del sentido estético

-     Estimular la capacidad de interiorizar, percibir, expresar y comunicar.       

-     Desarrollar  la creatividad y la capacidad de expresión personal.

-     Conocer y utilizar los elementos propios del lenguaje dramático para representar pensamientos, vivencias y sentimientos.

-     Fomentar la idea de que las obras artísticas son un patrimonio colectivo, que debe ser respetado y preservado.

-     Adquirir técnicas de expresión teatral (dramatización, improvisación, teatro con objetos, etc.)

 

4)  Para enseñar teatro se ha de ser artista y pedagogo al mismo tiempo.  No se puede reproducir en clase o en los talleres con niños y adolescentes los mismos esquemas docentes que utilizaban los profesores que nos formaron en las escuelas de Arte Dramático. No basta con saber de teatro para enseñar teatro. Lo mismo que para enseñar Física, Literatura o Música, no es suficiente con dominar el contenido de estas disciplinas. La formación profesional ha de estar completada con una capacitación en Didáctica. Y un axioma básico de esta didáctica aplicada al ámbito escolar  y a la animación sociocultural es entender el juego como el punto de partida para cualquier indagación pedagógica. El juego dramático se constituye, pues,  como el recurso metodológico fundamental.

 

5). Ser consciente del valor del uso del lenguaje teatral  en educación. De forma sintética lo podríamos concretar en: es integrador de muchos lenguajes; el aprendizaje teatral tiene presente al individuo completo, trabaja con su cuerpo, su mente, sus emociones; despierta los sentidos y afina la percepción; desarrolla la concentración y la percepción;  sensibiliza la escucha activa y la mirada consciente; compatibiliza la flexibilidad y el rigor; desarrolla el pensamiento práctico; entrena para el control de las emociones; desarrolla el sentimiento de grupo y la interacción social;  recupera  la palabra, desplazada por los efectos perversos de la cultura de la imagen. Y para finalizar: el contenido del teatro gira siempre alrededor de problemas, asuntos y temas relacionados con la comprensión de la conducta humana y de las relaciones interpersonales.

 

6). La enseñanza del arte dramático ha de tener también un componente de alfabetización artística.  Y ello implica ver/leer teatro, expresarse mediante teatro y hablar sobre teatro, es decir adquirir las capacidades mínimas  que permitan a la persona llegar a ser un espectador activo y reflexivo –escucha activa y mirada consciente- capaz de valorar y disfrutar de la obra de arte. Se trata de conseguir que los jóvenes comprendan y aprecien las obras artísticas  desde sus diversas dimensiones  como espectadores capacitados, críticos y conscientes. Es decir, alfabetizar en arte dotando a los ciudadanos y ciudadanas de una competencia sígnica que les permita entender el arte de la sociedad en que viven.

 

 

2.  INTERVENCIÓN SOCIOCULTURAL: TEATRO SOCIAL

 

Frente a un teatro que carece de pretensiones éticas y cuya única aspiración es elaborar un producto profesional para atraer a la sala a un público ávido de entretenimiento, existe un teatro comprometido que expresa sus opiniones ante los problemas sociales candentes. Es el que en un sentido amplio se ha designado tradicionalmente como  teatro social. Las obras de Lauro Olmo, Alfonso Sastre o Buero Vallejo, entre otros, pertenecerían a este género. Pero también se entiende por teatro social -y este va a ser el significado con el que utilizaremos este término en el presente escrito-  el uso de las producciones teatrales (espectáculos, textos) y de las estrategias dramáticas (juego dramático, dramatización, actividades de sensopercepción, role-playing, etc.) como medio de desarrollo personal y socio-comunitario. Se trata de un teatro de concienciación, de intervención o de resistencia, cuya finalidad es promover o estimular la toma de conciencia y el compromiso frente a las situaciones sociales injustas. Utilizando la caracterización que Úcar3  hace de la animación teatral se puede definir el teatro social como  “conjunto de prácticas socioeductivas con personas, grupos o comunidades que, a través de metodologías dramáticas o teatrales, genera procesos de creación cultural y persigue el empoderamiento de los participantes”  En este sentido, es un punto de encuentro interdisciplinar que aúna lo cultural, lo educativo, lo psicoterapéutico y lo artístico.

 

El gran referente del teatro social es Augusto Boal, director de teatro, escritor, dramaturgo  y agitador político brasileño, que ha centrado su trabajo en la lucha contra la opresión social y política. Desde comienzos de los años setenta  fue construyendo un conjunto de herramientas teatrales - el Teatro del Oprimido-, así como una fundamentada teoría crítica del teatro dominante, para convertir al arte teatral en un sistema de indagación de la realidad y de transformación del espectador de un ser pasivo receptivo en protagonista de la acción dramática.

 

El  Teatro del Oprimido4 , que hace referencia  a la pedagogía del oprimido de Paulo Freire5, es un método de educación popular que emplea la técnica teatral  como  un instrumento eficaz para la comprensión y la búsqueda de alternativas a problemas sociales e interpersonales. Su finalidad es conseguir que los participantes  reflexionen  sobre las relaciones de poder, mediante la exploración y representación de  historias entre opresores y oprimidos, en las que el espectador-actor asiste y participa de la pieza. Las secuencias de acción son construidas en equipo, a partir de hechos reales y problemas típicos de la vida cotidiana, tales como la discriminación, los prejuicios,  la violencia, la intolerancia y otros, que normalmente no se discuten y quedan sin resolver.

 

El Teatro del Oprimido a través de juegos y técnicas teatrales estimula la discusión y la  problematización  de asuntos cotidianos con el objetivo de proporcionar una mayor reflexión sobre las relaciones de poder a través de la representación de historias sobre opresor y oprimido - el oprimido es "el individuo desposeído del derecho de hablar, del derecho de tener su personalidad, del derecho de ser"6 -. Viene siendo utilizado como una herramienta de educación popular, de discusión de los problemas públicos y  para estimular la creatividad y capacidad de proponer soluciones  a los problemas cotidianos.

 

Un profesional del Arte Dramático con conciencia de que vivimos en una sociedad donde los recursos económicos y culturales está mal repartidos y que trata de aportar su trabajo para lograr una sociedad más justa e igualitaria podría proyectar su intervención en alguno de los siguientes ámbitos:

 

1). Instituciones  con vocación social (teatro a precios populares, locales accesibles a grupos de aficionados, etc.) cuya política es la democracia cultural y entienden la cultura  no como un objeto de consumo sino en ámbito de realización personal y colectiva a la que todo el mundo está llamado. Un ejemplo son las Escuelas Municipales de Teatro, cuya finalidad es el fomento del teatro de base.

 

2) Espectáculos teatrales cuyo contenido prioritario es el planteamiento de problemáticas sociales, compartidas entre actores y espectadores: violencia de género, violencia escolar, inmigración, enfermedades de transmisión sexual, salud sexual y reproductiva, etc.

3)  Utilización de técnicas teatrales al servicio de un objetivo social (reinserción social, terapia, concienciación, etc.). Normalmente la participación de personas con necesidades especiales en proyectos o talleres teatrales repercute muy favorablemente en su proceso de  inclusión social, que resulta  mucho más rico y pleno y por lo tanto, perdurable, mejorando considerablemente el autoconcepto y la confianza en sí mismos. Relaciones sociales desde el teatro.

4) Colectivos y grupos que socializan el propio proceso de creación teatral (grupos mixtos con actores discapacitados  y no discapacitados; grupos de reclusos presos , etc.) para retejer las relaciones sociales desde el teatro. Un ejemplo lo constituye el caso del grupo de Teatro Social de Femarec, proyecto que se inició el 1997 con el objetivo de crear un nuevo espacio de aprendizaje y experimentación para sus asociados,   el grupo está dirigido artísticamente por la actriz y directora de teatro Gloria Rognoni y lo componen unos cuarenta trabajadores del Centro Especial de Empleo con discapacidad psíquica y/o trastorno mental.

 

5) Grupos cuya creación teatral es la respuesta a una demanda concreta de una entidad social. Valga como ejemplo el caso de la compañía Oihulari Klown con su espectáculo "Rekoloklown" dirigido a  adolescentes y jóvenes con la pretensión de desvelar la hipocresía social entorno al mundo de las drogas,  montado como respuesta al encargo de Askagintza, organización que trabaja en el ámbito de la prevención de drogodependencias.

 

6) Empresas colectivas con vocación de trabajo social.  Este sería el caso de la sala de Madrid Teatro Sanpol, el segundo teatro en España accesible a los espectadores ciegos de una manera estable y especializado en obras infantiles. Desde 1999, en colaboración con la ONCE, ha adaptado la práctica totalidad de los montajes de producción propia programados en temporada, lo que sitúa a este Teatro en la vanguardia de las preocupaciones sociales que afectan a los niños discapacitados.

 

Un taller de teatro social utiliza las mismas estrategias teatrales que se emplean para un taller de teatro profesional o de aficionados, lo único que cambia es la finalidad que se persigue. Entre las estrategias más conocidas cabría citar: juegos  de desinhibición, juegos rítmicos; técnicas de relajación,  de concentración, de estimulación sensorial,  de exploración física, personal e interpersonal; de expresión corporal, mimo y pantomima; de expresión oral: articulación, dicción y voz; improvisación; dramatización y teatralización; psicodrama y sociodrama; máscaras y maquillaje; títeres; otras técnicas (role-playing, sombras chinescas, luz negra, etc.).

 

Entre las modalidades  teatrales más adecuadas a los procesos grupales  y que mejor se adaptan a los fines de la intervención sociocultural hay que citar las siguientes:

- Teatro-acción, teatro-forum o teatro-interactivo: se trata de representar una escena y, a continuación, interaccionar con  la audiencia a través de preguntas y respuestas relativas a la acción.

- Teatro fiesta: una alternativa al teatro como representación y puede concretarse en formas tan diversas como happening o performances.

- Teatro ritual, tradicional e indígena; teatro étnico y multicultural que intenta comprender la sabiduría que impregna los rituales y tradiciones culturales con objeto de redefinir  sus intenciones y significados el contexto de mundo actual.

- Teatro periodístico: dramatización y escenificación de determinadas situaciones y problemas  de la  realidad cotidiana a partir de noticias aparecidas en los medios de comunicación; su objetivo es el análisis crítico de la realidad social con finalidad de que los participantes se impliquen en su transformación y mejora.

- Teatro de calle: cuya pretensión es acercar el teatro a la gente,  llegar a un público que de otro modo no iría  a las salas de teatro; se basa en la  provocación  y movilización social ligados a los objetivos de animación sociocultural.

- Teatro deportivo (macht de improvisación): juego  teatral colectivo que se desarrolla a través de reglas muy precisas, en el que  varios equipos compiten cooperativamente por medio  de improvisaciones.

- Teatro imagen:  el relato de experiencias vividas como marginación, miedo u opresión se transforma  en imágenes y se incita a los participantes a crear una imagen final que suponga la rebelión frente a la situación de abuso.

- Teatro invisible: improvisación realizada por unos actores, con aspecto de situación conflictiva para los espectadores, que asisten a ella por azar; su objetivo es denunciar y hacer visibles  situaciones de opresión.

 - Teatro histórico: consiste en la  reconstrucción y posterior representación de todo tipo de sucesos culturales o históricos.

 

 

3.  TEATRO EMPRESA (BUSINESS THEATRE): LA FORMACIÓN CONTINUA EN LA EMPRESA

 

Si el teatro se había mostrado como una herramienta muy poderosa en la educación formal y en el desarrollo personal  y social, dar el salto al ámbito de la formación continua en la empresa era sólo cuestión de tiempo. Así lo hizo Christian Poissonneau en 1984 al fundar con esta finalidad la compañía Théâtre à la Carte en Montreal (Canadá) y al poco tiempo  abrir sucursales en Québec y en Toronto. En 1992 Théâtre à la Carte se instala en París y crea su primer espectáculo para France Telecom. En 1999 se abre una oficina en Barcelona, con el nombre de Acto Seguido7; y en Ginebra , con el de CreaDevelop.  En 2001 se constituye en Nueva York la red “TeamAct International”, con presencia actualmente en Barcelona, Madrid, Paris, Londres, Luxemburgo, Bruselas, Ginebra, Montreal, Nueva York y Toronto, que agrupa a 4000 compañías de teatro8  cuyo objetivo común es la formación y comunicación para las empresas a través del teatro.

 

El término teatro empresa (business theatre) ya está acuñado9 y hace referencia a la modalidad de transmitir en las empresas  orientaciones e información a los empleados a través de piezas teatrales  y a utilizar los recursos y estrategias actorales para la formación continua en aspectos relevantes de la cultura empresarial, como  la motivación y calidad de vida, la seguridad en el trabajo, las relaciones humanas y habilidades sociales, la creatividad, la toma de decisiones, la responsabilidad social, etc.

 

Los formadores hace tiempo que tomaron conciencia de que la comunicación no se limita a una simple información objetiva y racional y que  para que sea eficaz ha de estar  dirigida cada vez más al componente emocional de la persona.
 Por otra parte,  actualmente se exige una formación cada vez más amena, basada en la práctica, que  permita a quienes la reciben progresar tanto profesional como personalmente.
 Y la intervención en vivo de los actores  ilustra de una manera dinámica los temas importantes en la vida de la empresa, y  no sólo se sale de las sesiones de formación con la sonrisa en los labios  sino que el mensaje que se trataba de transmitir  ha sido  entendido, percibido positivamente y asimilado.

 

El teatro en la empresa ha adoptado dos formas básicas de intervención: el teatro a la medida y la formación a la medida mediante estrategias dramáticas.

 

En  el teatro a la medida (business theatre)  se trata de representar  obras preescritas que tratan de temas generales y comunes a la mayoría de las empresas, o bien, las creadas específicamente para una organización concreta, escritas por los guionistas de la compañía teatral  teniendo en cuenta la cultura de la empresa contratante, el público a las que se destinan, etc. La  temática puede ser tan variada como las necesidades empresariales concretas: cambio de la cultura,  valores, presentación de la política de  recursos humanos, etc.

 

La formación a la medida utilizando estrategias dramáticas (business theatre training) no echa mano de espectáculos sino de las estrategias dramáticas para aplicarlas a acciones de formación  en las áreas de recursos humanos (entrevista de evaluación, gestión del cambio, etc.), marketing (presentación de nuevos servicios o productos), desarrollo de habilidades sociales (atención al cliente, procesos de negociación, hablar en público) o cultura de la empresa  (trabajo en equipo, competición y colaboración, valores, etc.). Este enfoque a la medida tiene por objeto responder a los objetivos de sensibilización y formación del personal en  los distintos niveles  de la jerarquía  de la empresa (directivos, mandos intermedios, trabajadores).

 

 

CONCLUSIÓN

 

El teatro desde la perspectiva de la Educación no es un fin sino un medio. Una herramienta para alcanzar los objetivos de la enseñanza-aprendizaje tanto en la educación formal (escolar) como en la no formal (intervención sociocultural, formación continua). Pero sobre todo  es una forma de diálogo, de problematización y transformación  de la opresión en espacio de libertad. Un lugar para anudar y reanudar los lazos asociativos: ocasión para unir y reunir diferentes generaciones, para transmitir valores éticos,  hacer fiesta,  fraternizar y dinamizar la sociedad local. Un medio de democratización cultural, ya  que no se pueden desarrollar las sociedades democráticas sino elevando sin cesar el nivel cultural de los ciudadanos. Y en esta tarea los profesionales del Arte Dramático tienen no sólo una labor a desarrollar como ciudadanos sino una oportunidad para su profesionalización si son capaces de entender que su horizonte no acaba en el 'star system' del espectáculo sino que hay otras alternativas que los  escenarios emergentes del teatro les ofrecen en esta sociedad del siglo XXI, presidida por la fusión y el mestizaje, y donde lo único que permanece es el cambio.

 

1 El Mundo,  7 de febrero de 2005

2 T. Motos (2003). "Bases para el taller creativo expresivo" en A. Gervilla, Creatividad Aplicada. Una apuesta de futuro. Málaga: Dykinson

3 Úcar, X. (1999). "Animación teatral: concepto, situación actual y perspectivas".
Actas del Encuentro Internacional sobre Animación Teatral. Consello da Cultura Galega.
 

4 Boal, A. (1980). Teatro del Oprimido. México: Editorial Nueva Imagen.  

5 P. Freire (2005). Pedagogía del Oprimido. Madrid: Siglo XXI

6 A. Boal (1996).  El arco-iris del deseo: método Boal de teatro y terapia. Río de Janeiro: Civilização Brasileira. 

7 http://www.teatro-de-empresa.com

8 http://www.teamact.net 

9 Michael Quinion, World Wide Words, www.worldwidewords.org/turnsofphrase/tp-bus1.htm

 

3º ciclo de formación en Creatividad acorde con la C.U.E.

               > Programa profesional (abierto a todos)
               > Master (para titulados)
               > Doctorado (para masters)

Julio 2005. INTENSIVO.    www.micat.net