Revista Recre@rte Nº5 Junio 2006 ISSN: 1699-1834       http://www.iacat.com/revista/recrearte/recrearte05.htm

Jóvenes educ@ndo sociedad:
una experiencia de encuentro
entre tribus educadoras

 

Javier Orlando Lozano Escobar

elparchedecerdanyola@yahoo.es

 

En cuanto experiencia práctica, la historia que relataré es una experiencia subjetiva. Últimamente ante la palabra subjetividad saltan miradas escépticas, pues muchos creen que se trata de una moda académica. Sin embargo, mi anuncio pretende para preparar al lector para lo que va a leer. Además, en aras de la rigurosidad ésta declaración permitirá ponerse en perspectiva pues el lector ahora sabe que mis vivencias son el punto de referencia de este ensayo.

 

Como experiencia subjetiva, la que relataré es la de ciertas tentativas de permanecer en contacto entre algunos amigos, compañeros de pequeñas luchas de barrio, gente comprometida con la educación, concientización o empoderamiento de ciertas comunidades que, en diferentes grados, no deciden  por sí mismos sobre sus propios destinos, pues son otros quienes lo hacen por ellos. Llamemos a estas comunidades bien comunidades de excluidos, en riesgo de exclusión social o, como reclaman ser reconocidas en algunos países, culturas subalternas o populares.

 

Dado que soy hijo de inmigrantes, campesinos que lograron hacerse a un lugar en la ciudad y experimentar cierto ascenso social, quise ser yo también un emigrante dentro de mi propia ciudad antes de que la vida me llevará más lejos, hasta Barcelona, donde he sido estudiante-inmigrante, como lo fueron mis padres en la Bogotá de los años 60. Mi esposa me ha acompañado desde poco antes que dejáramos Bogotá y, dado que compartimos ciertas inquietudes sociales, juntos hemos hecho realidad nuestro sueño de vivir y trabajar en África, donde residimos actualmente. Esta comunicación está anclada justamente en nuestra etapa anterior, la que vivimos en Barcelona. Así que ya no soy un joven en el estricto sentido de mi rol social, es decir, ya no dependo de mi familia de origen y comienzo a constituir otra familia, he dejado de estudiar (aunque escribo mi tesis doctoral) y trabajo, aunque no de manera estable. He de decir que la dificultad para hallar un trabajo estable hace parte de mi rol como emigrante, es decir, persona que no vivo en mi país y que no poseo los documentos que me harían más fácil acceder a un trabajo estable en el lugar donde vivo[i].

 

Tengo que agradecer por haber compartido su vida conmigo, en diferentes momentos, a mi familia, mis amigos y a mi esposa, gracias a lo cual he obtenido la materia de la cual esta hecha esta comunicación y la tesis doctoral en que ésta se inscribe. Especialmente, agradezco a mis amigos de los grupos que participaron en el Encuentro de experiencias educativas juveniles “De Barrio a Barrio: los Jóvenes educando a la sociedad”, que se desarrolló en Bogotá los días 29 de agosto y 5 de septiembre de 2004. Estos grupos son: antiguos integrantes del CEC (Centro de Expresión Cultural) Santa Librada y del CEC Danubio Azul, Asociación Horizontes: proyectos con la comunidad, Asociación Juvenil para el Desarrollo Comunitario (AJUDESCO), Grupo Juvenil La Recreoteca, todos ellos de Bogotá, y Asociación Juvenil Tronada y Proyecto Casiopea, de Barcelona. También agradezco a los grupos Ritmo Acción y Poder (de rap), Campamento Misión de Santa Librada en Usme y Arte en espacio público, estos tres de Bogotá, por haberse unido a la red “Debarrioabarrio2004” que ha comenzado a funcionar hace algunos meses a través de una lista de distribución. Posiblemente esta experiencia no sea demasiado nueva y el auditorio conozca algunas similares. Pero es el objetivo de esta comunicación ser capaz de transmitir la singularidad que nos atañe justamente en este caso, así como insinuar un movimiento más amplio de “culturas juveniles-proyecto” (citando a Castells) del que nosotros somos sólo una manifestación.

 

 

EL GRAN DÍA

El domingo 29 de agosto de 2004, tras un mes de preparativos, justo el tiempo que Mónica llevaba en Bogotá, era el día del Encuentro. Cuatro días antes habíamos dejado listas 35 flores hechas en papel crepé que, a manera de recordatorio entregaríamos a todos los que asistieran al evento. En el coche no sabíamos si las flores iban a estar bien como para soportar el viaje, pero lo soportaron. Más difícil fue levantarnos y preparar los materiales, tanto para Carolina y Antuco, como para mí, pues llegamos media hora tarde al lugar de reunión: la carrera séptima con calle 34, en el centro de la ciudad. Afortunadamente, llegamos aunque tarde a la misma hora, las 7:30. Ellos venían como representación de la Asociación Horizontes, cuyo nombre tomaron de un barrio periférico al norte de la ciudad, y habían olvidado traer el papel periódico y los rotuladores que necesitábamos para las exposiciones y el trabajo en grupo. Pero en Bogotá las misceláneas abren los domingos y en un barrio popular es fácil buscar una. Traían eso sí, la cámara de video y las flores de recordatorio. Así que por el camino pasamos por un par de misceláneas a comprar lo que habíamos olvidado. Antes recogimos a Isleny y Pancha del CEC Danubio Azul, en el barrio del mismo nombre, extremo sur de la ciudad aunque no tan extremo como Santa Librada o Usme. Ellas traían el video-proyector. Hora de llegada a la sede de AJUDESCO: 9:15. Una hora y cuarto más tarde de lo que yo pretendía llegar. Aunque sólo 15 minutos tarde oficialmente, pues la actividad estaba planeada para empezar a las nueve. Ya estaban allí Mónica, junto con quien habíamos venido de parte de la AJ Tronada, Jimena y Anabel, bogotana y valenciana respectivamente, quienes también venían de Barcelona y venían a charlar de su experiencia allá haciendo talleres de educación para la paz. También estaban allí tres o cuatro jóvenes de AJUDESCO y varios más del CEC Santa Librada, entre ellos mis mejores amigos del tiempo que viví en Bogotá antes de irme para Barcelona y algunos jóvenes que se habían hecho líderes o animadores de grupos durante los cuatro años que llevaba yo fuera del país y con quienes teníamos una memoria común de buenos recuerdos mutuos. En total éramos 19 personas, de seis grupos diferentes, dos de Barcelona y cuatro de Bogotá.

Para hablar de singularidades, como anuncié antes, hay que imaginar (dado que aquel día olvidamos las cámaras fotográficas) una ciudad de siete millones de habitantes, el 60% de cuya superficie lo forman viviendas autoconstruidas por inmigrantes campesinos a lo largo de los últimos 50 años, muchas veces en terrenos montañosos del sur y del oriente, donde los desniveles hacían aquella tierra poco apta para construcción y por lo tanto asequible para el bolsillo de la gente que venía buscando un futuro mejor. Para mayor ilustración, todos los grupos participantes venían de barrios construidos en las montañas, desde el nororiente hasta el suroriente de la capital, y la vista de la ciudad desde la sede de AJUDESCO es digna de consideración, como también lo son las escaleras de 500 metros de largo con pendientes de entre 30 y 50 grados que suben al barrio desde la Avenida Caracas, hoy convertida en el eje central del nuevo sistema de transporte parecido a un metro hecho con autobuses que se llama Transmilenio. En la cima de esta montaña, enclavada en el sur de la ciudad y completamente construida al azar de los materiales que la gente iba consiguiendo, generalmente las casas al menos con la primera plancha (o primer techo) de concreto, dando lugar a azoteas donde lavar y tender la ropa... En la cima de esta montaña de casas irregulares, hay que imaginar este grupo de 19 jóvenes que sin conocerse todos han comenzado a charlar desprevenidamente en la acera de en frente de la sede de AJUDESCO, sin preocuparse demasiado de la hora y con cierta pereza de empezar el trabajo, pues es domingo y también apetecía quedarse en casa descansando. Los anfitriones ofrecen café. Mónica, Carolina (la de Santa Librada) y Jaime preguntan cómo hacemos para comenzar. Yo invito a todos a entrar para comenzar la actividad.

 

 

¿QUIENES SOMOS?

En la relatoría del Encuentro, que aprobamos siete días más tarde en la segunda jornada, que consistió en un paseo al Parque Entrenubes, una zona verde de unas 500 hectáreas de montaña sin construir en medio de los barrios del suroriente, dibujamos un perfil abierto de jóvenes educadores que nos incluyera a todos:

 

Somos jóvenes inconformes respecto de la realidad que vivimos. Somos grupos de amigos comprometidos con el trabajo social y nos convertimos en multiplicadores. Somos casados, solteros, profesionales, madres solteras, estudiantes, con dinero y sin dinero, hombres, mujeres y homosexuales, machistas y feministas. Bebemos alcohol o consumimos drogas y luchamos con estos y otros problemas y dificultades que hacen parte de nuestra vida. Queremos salir adelante con nuestros barrios y comunidades. En formación, somos diversos: Venimos de las artes, las humanidades, el hip-hop, los grupos pastorales, pero también de las ingenierías o el derecho. Otros no somos profesionales y nos hemos formado en los grupos.

 

Somos educadores voluntarios y asalariados. Hay mucho trabajo pero sin sueldo. Aspiramos a un salario digno y queremos ser reconocidos por hacer lo que nos gusta: educar personas.

 

Esta enunciación pretende abarcar realidades muy diferentes, no sólo porque hay grupos de Bogotá y de Barcelona, sino también porque dentro de Bogotá, estos grupos tienen ámbitos y formas de funcionamiento diferentes. Igualmente, en Barcelona, los campos de actuación de la educación social y los perfiles de los jóvenes voluntarios pueden ser bastante diferenciados. Entre nuestros seis grupos tenemos algunos que existen desde finales de la década de los 80 y cuyos iniciadores ya no hacen parte del grupo, al lado de otros que se acaban de constituir hace menos de tres años y sus iniciadores son los mismos que los representan en el Encuentro. Tenemos grupos con algún tipo de vinculación religiosa, aunque en todos los casos ésta se asume con bastante independencia y son los jóvenes quienes toman las decisiones. La única excepción a esta regla son los CEC (Centros de Expresión Cultural), que dependen de la ONG educativa Fe y Alegría que constriñe la independencia del grupo de jóvenes pues varios de ellos están bajo régimen de contratación. Esta relación institucional se ha resquebrajado y en los meses siguientes al Encuentro los jóvenes dejarán la ONG y comenzarán a buscarse alternativas de organización más autónomas. Ciertas características generales de los grupos participantes son las que siguen a continuación.

 

 

ASOCIACIÓN JUVENIL TRONADA

Se constituyó en el año 1993 por parte de un grupo de educadores voluntarios que trabajaban en el barrio del Raval para atender las necesidades de la gente que había sido reasentada del barrio El Carmel a la calle Ogassa, con motivo de los juegos Olímpicos de 1992. Con el tiempo, su actividad se amplió a algunas familias inmigrantes de los barrios vecinos Can Peguera y Turó de la Peira, el cual tiene hoy en día una importante población de origen dominicano, ecuatoriano, boliviano, paquistaní y marroquí debido al bajo precio de los arrendamientos en edificios de mala calidad. La Asociación atiende niños y jóvenes desde 4 hasta 20 años a través de cuatro proyectos que funcionan de lunes a sábado por las tardes. Su cobertura es de alrededor de 60 niños y jóvenes. Los voluntarios son alrededor de 30. Gestionan recursos para la obtención de materiales, financiamiento de las colonias y salidas de fin de semana y la contratación de un educador que coordina a los voluntarios durante la semana. También participan en diferentes asociaciones y coordinadoras de grupos en los ámbitos de infancia y juventud a nivel del distrito, sector y otros grupos con los que comparte las instalaciones del antiguo colegio Ramiro Maeztu.

 

La AJ Tronada se ha enredado en la preparación de este Encuentro por influencia mía. Dos años después de participar en sus actividades, propuse hacer algo que los conectara con experiencias similares en Bogotá. El proyecto generó algunas expectativas pero, la mayoría no pudo armonizar sus agendas con el viaje y al final sólo vino Mónica, una monitora que acaba de terminar sicología y la única que vive en el barrio Turó de la Peira. Su familia fue una de las que recibieron pisos nuevos cuando se declaró el mal estado de los edificios en los años 90, así que ella no dejó el barrio como hicieron otros jóvenes de su generación. A la AJ Tronada ella llegó en el año 2000. Actualmente es una de las monitoras más antiguas y de las que mejor conocen el barrio.

 

 

ASOCIACIÓN HORIZONTES: PROYECTOS CON LA COMUNIDAD

Esta Asociación es el resultado de un proceso de compromiso social promovido por una parroquia de clase media-alta del norte de Bogotá, barrio Cedritos. Varios jóvenes que desarrollaban un apostolado en un barrio pobre del nororiente, llamado Horizontes, se separaron de la de la parroquia para dedicarse directamente al barrio. Así que en 1992 constituyeron la Asociación Horizontes y comenzaron a trabajar en el acompañamiento de un grupo infantil, luego juvenil, formado con niños del barrio. A medida que todos fueron creciendo, la Asociación se vio llena de profesionales, capaces de gestionar recursos para el barrio. Actualmente, la Asociación cuenta con unos 20 asociados, la mayoría licenciados. Desarrollan proyectos de educación ambiental, en colegios de la ciudad, recuperación histórica de la localidad de Usaquén, donde están ubicados, y desarrollo comunitario, en el sector Codito, donde está el barrio Horizontes.

 

Esta Asociación fue contactada en mayo de 2004 para servir como contraparte del proyecto de financiación que la AJ Tronada presentó al Casal de Associacions Juvenils de Barcelona. Aunque no se consiguió la subvención, la Asociación Horizontes ofreció sus instalaciones y equipos en Bogotá para el Encuentro. Sin embargo, por su modo de funcionamiento, sólo participó Carolina, quien es asociada y trabaja en la coordinación de proyectos. Su caso es parecido al mío, en el sentido de que creció y estudió en un ambiente privilegiado comparado con las comunidades en las que ha elegido trabajar. Además tiene una hija, a quien ha criado con ayuda de su familia y las dificultades normales de ser madre soltera y joven. Terminó la carrera de historia hace varios años y desempeña su rol a medio camino entre ser joven y adulta, al tiempo que su hija es ya una adolescente. La historia de la Asociación es un poco también la historia de su vida, pues lleva allí la mitad de sus 29 años. Su casa es la sede de la Asociación y la vida social allí es bastante agitada. Allí nos reunimos una vez a la semana para elaborar los materiales del Encuentro, diseñar las actividades, hacer las llamadas telefónicas pertinentes y contarnos la vida, pues nuestro contacto de amigos había estado interrumpido durante más de cuatro años.

 

 

GRUPO JUVENIL LA RECREOTECA

Bajo la tutela de la Asociación Horizontes, este grupo ha venido creciendo en edad, desde que eran niños y adolescentes la mayoría de sus integrantes. Actualmente están entre los 20 y los 30 años, la mayoría de las mujeres son madres solteras. Algunos hombres son padres también. Sin embargo, la mayoría no conviven con su pareja y las uniones que han tenido lugar, en general, no son estables. Son jóvenes adultos que se han independizado de sus familias de origen y tratan de sacar adelante a sus hijos mientras desarrollan sus proyectos de vida vinculados a la comunidad. A agosto de 2004, el grupo estaba conformado por siete jóvenes, aunque varios jóvenes que han pasado por el grupo y no participan actualmente permanecen atentos y se ofrecen como colaboradores y participantes ocasionales. La permanencia del grupo en el largo plazo y la constancia de algunos de sus líderes, como Antuco y Alcira, son el garante de continuidad en este proceso. En la etapa actual el grupo está tratando de aprender a valerse por sí solo, gestionándose con cierta independencia de la Asociación Horizontes, lo cual ha disminuido los proyectos en que los integrantes se podían emplear en el pasado. Antuco está siendo empleado por la Asociación Horizontes para diferentes tareas de apoyo a la gestión. Mientras que Alcira trabaja de día y estudia cine y televisión durante la noche. Los proyectos que el grupo tiene en mente desarrollar son La Recreoteca, que es una ludoteca privada que funcionaría por las tardes cobrando una pensión baja para los habitantes del barrio y para la cual disponen ya de algunos materiales, y una pequeña empresa de servicios de video y fotografía.

 

 

CEC SANTA LIBRADA

Esta es la organización más antigua de las participantes en el Encuentro. Creada en 1988 por iniciativa de las hermanas vedrunas[ii] del barrio Santa Librada, al suroriente de Bogotá, con un grupo de 13 alfabetizadores, el grupo se convirtió en una poderosa organización local que ha llegado a tener más de 60 grupos artísticos y de formación humano-cristiana con más de 1500 niños y jóvenes registrados en sus listas. El éxito de esta organización radicó, en el nivel práctico, en la formación de multiplicadores y en una gestión de recursos eficaz, capaz de conseguir medios materiales para el funcionamiento de los grupos, llegando incluso, a partir de 1996, a hacer contratos a los animadores de grupos más experimentados, llamados “asesores” hasta sostener una planta de 15 asesores contratados. Con recursos otorgados por ONGs internacionales se construyó un teatro para 500 personas y una fundación de apadrinamiento llegó a tener cerca de 500 niños apadrinados a través del CEC, dando también recursos para el funcionamiento de los grupos.

 

Sin embargo, desde el punto de vista legal y administrativo, el CEC Santa Librada no es una organización independiente, sino un proyecto del colegio Fe y Alegria de Santa Librada, lo cual facilita la gestión de recursos, pero ralentiza algunos procedimientos. Cuando las hermanas vedrunas decidieron dejar el proyecto en manos de los asesores que ellas habían formado, a partir de 1999, algunos conflictos entre ellos llevaron a la Administración Regional a limitar la independencia que el CEC había cosechado en los años previos y reemplazar progresivamente a los jóvenes asesores locales con personal externo al barrio. A finales del año 2004, los asesores formados en los años anteriores se encontraban terminaron sus contratos sin perspectiva de renovacion. En este contexto, la el Encuentro de experiencias juveniles anima a los jóvenes asesores del sector a actuar sus roles de manera más firme. Aunque Fe y Alegría Regional no respalda el proyecto, el CEC Santa Librada participa y los propios jóvenes van más allá en su implicación, dando posada a Mónica, de la AJ Tronada, durante su estancia en Bogotá (en aras de decir la verdad completa, esto fue fácil pues se trataba de mis mejores amigos).

 

De este grupo, muchas personas deberían ser citadas. Sin embargo, la comunicación ha sido con Jaime y Carolina (la de Santa Librada) y, posteriormente al Encuentro, también con Leidy. Ellos pertenecen a dos generaciones diferentes de animadores juveniles en el CEC. Jaime y Carolina entraron como asesores en 1998 y 2000 respectivamente, después de un largo proceso de formación que también incluye experiencias en otras entidades vecinas. Ambos han hecho estudios en la Universidad, lo cual no es común ni fácil en este sector de la ciudad. Él terminó sus estudios de artes plásticas en 2005 y ella está terminando sociología. Leidy, por su parte, ha estado en el CEC desde niña y se formó allí como animadora de grupos. En 2004 era ya asesora jugando un rol de bastante liderazgo. Ninguno de ellos tiene hijos o convive con ninguna pareja (aunque también los hay en el CEC con niños y con pareja). De ellos es Jaime quien durante más tiempo ha estado trabajando. Vive con su madre y dos hermanos menores, uno de los cuales tiene un hijo, y ayuda a sostener el hogar. Así que aunque no se ha independizado de su familia de origen su rol dentro de ella es de adulto y ha sido la figura paterna de su hermano menor. Carolina, aunque ha tenido empleos ocasionales y algunas experiencias de vida independiente, vive actualmente con sus padres, aunque su familia no depende económicamente de ella. Leidy, por su parte, al ser la más joven tiene poca experiencia laboral y depende aún de su familia. Hace poco tiempo ha comenzado a tener empleos a tiempo parcial, informales o temporales. Son diferentes etapas de una transición entre la juventud y la condición social de adulto. Dada la independencia que Carolina y Jaime tienen en sus respectivas casas, fueron ellos quienes hospedaron a Mónica.

 

 

CEC DANUBIO AZUL

Este grupo surgió como una réplica de la experiencia del CEC Santa Librada en el año 1998. Las hermanas compasionistas, asentadas en el barrio Danubio Azul, conocían el CEC Santa Librada y trabajaban en la escuela de Fe y Alegría de su barrio. Tras un acercamiento para conocer el funcionamiento del CEC, iniciaron un réplica en el Danubio Azul, unos tres kilómetros al norte del CEC Santa Librada. El barrio es más reciente y la ausencia de recursos más evidente. Inicialmente, el proyecto se nutre de jóvenes de las parroquias vecinas, pero a partir del año 2001, ante la cantidad de animadores de Santa Librada, algunos de ellos se hacen asesores de grupos en el Danubio Azul. A 2004 este proyecto abarca cerca de 200 participantes, entre niños y jóvenes, distribuidos en 12 grupos. Hay cuatro asesores y un director. El director y dos de los asesores vienen del CEC Santa Librada. Sin embargo, Fe y Alegría decide finalizar este proyecto en el 2004.

 

La disposición de todo el equipo del CEC Danubio Azul hacia el Encuentro es positiva y entusiasta. El equipo de asesores es bastante heterogéneo. Está su director, Jhon Jairo, quien luego de los conflictos en el CEC Santa Librada es destinado por la Administración Regional a esta ubicación, realmente el asesor más antiguo en ejercicio de los dos CECs, licenciado en sicología, recién independizado del hogar de sus padres y viviendo en el centro de la ciudad en un apartamento compartido con amigos. Es realmente un adulto joven. Los otros dos asesores provenientes del CEC Santa Librada viven la adultez temprana que da el tener hijos antes de los 20 años. Uno de ellos vive con su pareja hace apenas un mes. Finalmente, Pancha e Isleny, que son quienes asisten al Encuentro viven en el propio barrio Danubio Azul. Pancha cuida la casa que las compasionistas dejaron hace algunos meses cuando dejaron el barrio y vive independiente de sus padres. Isleny aún vive con ellos. Ninguna de las dos tiene hijos.

 

 

ASOCIACIÓN JUVENIL PARA EL DESARROLLO COMUNITARIO AJUDESCO

Son un grupo juvenil en su etapa de independencia. Vienen de un proceso autogestionario ejemplar que han encabezado las madres comunitarias del barrio Granjas de San Pablo desde los años 70. A comienzos de los 90, la Asamblea de madres y jardineras del Jardín Infantil del barrio inició un grupo juvenil conformado inicialmente por sus hijos adolescentes y se dieron a la tarea de ofrecerles formación y actividades para evitar que “cogieran el mal camino”. Conforme este grupo se hizo mayor, acordaron separarse para que los jóvenes aprendieran a gestionarse por su cuenta desde el año 2002. El grupo tomó el nombre de AJUDESCO y comenzó a desarrollar actividades y gestionar proyectos. Actualmente, son un grupo de 15 jóvenes que se desempeñan como líderes en su barrio, organizan talleres de salsa, gimnasio, juegos de mesa y monitores de videojuegos que ofrecen a los jóvenes del barrio. Su mayor logro es tener una sede propia. Se trata de una casa antigua del barrio que se ha depreciado por algunos problemas del suelo sobre el que se ha construido. Pero el grupo está dispuesto a hacer los arreglos pertinentes después de completado el negocio.

 

Los jóvenes más implicados de esta Asociación en el Encuentro han sido René y Gerardo. Ambos entraron al grupo en el tiempo que éste se independizó del Jardín Infantil. René tiene un hijo y convive con su pareja, trabaja en la biblioteca vecina. Gerardo es el presidente actual de la Asociación, es integrante de un grupo de rap, obtiene trabajos ocasionales, vive con sus padres y está intentando validar su bachillerato en un instituto para estudiantes mayores de edad.

 

 

GRUPO DE RAP RITMO ACCIÓN Y PODER

Este grupo de rap existe desde mediados de los 90 y es uno de los más reconocidos en los medios no profesionales de este género. Han mantenido su vocación de trabajo comunitario sin caer en actitudes de superioridad o revanchistas con otros grupos, como suele suceder cuando un grupo de rap consigue tener cierta fama. Participaron en los Encuentros de rap que el CEC Santa Librada organizó en la segunda mitad de los 90 y fueron líderes en ellos. El grupo ha permanecido inalterado desde entonces (lo cual es también poco frecuente) y siguen siendo los mismos cuatro jóvenes, con sólo una nueva adquisición –Julián–, el joven que participó en el Encuentro de experiencias juveniles educativas en 2004. La relación con él se limitó a su asistencia a la primera jornada del Encuentro. Pero se mantuvo en contacto por e-mail hasta que se vinculó a la lista de distribución cuando esta se creó en junio de 2005. A partir de entonces ha desempeñado un papel activo como puente para el acceso a algunos recursos en los eventos que los jóvenes de Santa Librada y Horizontes están preparando.

 

 

PROYECTO CASIOPEA

El proyecto Casiopea es una de las iniciativas que cuatro jóvenes estudiantes de la Cátedra UNESCO de Cultura de Paz de la Universidad Autónoma de Barcelona han tratado de sacar adelante después de terminado el curso. Consiste en un proyecto de educación en los derechos humanos como recurso educativo en varios colegios de Barcelona. Sin embargo, las dos jóvenes que participaron en el Encuentro –Anabel y Jimena–, han tenido diferentes experiencias relacionadas con educación durante su estancia allá. Jimena, bogotana, fue a Barcelona en 2002 para hacer la diplomatura que la Catedra de Cultura de Paz ofrece y decidió cambiar sus estudios de Comunicación Social, que había hecho previamente en Colombia por la práctica educativa, fue voluntaria en un proyecto del barrio del Raval con niños de familias inmigradas de diferentes partes del mundo, luego se fue vinculando con el colectivo Maloka, formado por colombianos y españoles interesados en mantener una relación y una actitud crítica con la realidad colombiana, desarrollando eventos para dar a conocer el movimiento por la Paz colombiano en Barcelona. Comparte piso con amigos y trabaja para su sostenimiento y estudios. Anabel, valenciana, vive en Barcelona, donde tiene muchos amigos colombianos por lo cual sus amigos piensan que ella también lo es. Debido a su relación con colombianos ha viajado a Colombia para desempeñarse en acciones solidarias voluntariamente, participando también en Maloka, además del proyecto Casiopea, sobre el cual hablaron en el Encuentro de Bogotá. En Barcelona, trabaja y comparte su piso con amigos. Anabel y Jimena aprovechan su relación con los jóvenes del CEC para conseguir unas faldas para el baile de la cumbia el cual quieren montar y presentar en Barcelona.

 

 

EL GRAN DÍA (CONTINUACIÓN)

Lo que pasó aquel día después de la invitación a comenzar la actividad se puede resumir fácilmente. Por la mañana tuvimos una sesión de presentación y otra de trabajo en grupos sobre conceptos generales de nuestra actividad educativa común. Luego fuimos a comer a un comedor comunitario del barrio y en la tarde tuvimos presentaciones de nuestros quehaceres por grupos. La presentación de la mañana se hizo por parejas al azar, dibujándose cada uno así mismo en tamaño natural en un pliego de papel periódico usando rotuladores, charlando uno con el otro y haciéndose preguntas, para después en la plenaria cada uno abrir un hueco en el papel periódico a la altura de la cabeza, ponerse el “disfraz” del otro y comenzar a presentarse tomando su lugar. El trabajo por grupos generó respuestas para las preguntas de la relatoría, en su orden:

 

·          Qué educación queremos?

·          Qué jóvenes somos?

·          Qué rol queremos jugar?

·          Cuál es nuestra finalidad?

 

Por último las presentaciones institucionales de la tarde fueron, resumidamente lo que hemos relatado en las páginas precedentes.

 

Hubo muchas anécdotas no sólo este día, sino también en la jornada de integración a la semana siguiente y en dos fallidos intentos de salir todos juntos de rumba. Pero no hay espacio para contarlas todas.

 

A nivel de resultados, hemos tenido que esperar algún tiempo para que la red comience a funcionar realmente. Del Encuentro propiamente dicho quedaron las relaciones y las declaraciones, como aquella sobre nuestra finalidad, con la que cierra la relatoría del Encuentro:

 

En este quehacer estamos desarrollando nuestro proyecto de vida. Nos sentimos comprometidos con nuestras comunidades y con la construcción de un mundo mejor. Nos sentimos vinculados afectivamente con lo que hacemos. Nos sentimos valorados como personas. Gozamos educando, satisfacemos nuestra necesidad de hacer algo por alguien. Hacemos amigos y encontramos nuestro camino de vida. También somos concientes de la dificultad de hacer lo que hacemos y esto se constituye en un reto y un estímulo para seguir.

Para qué? Trabajamos para promover la participación política y cultural, especialmente de los jóvenes, para educar en contextos no formales, para formar personas desde la convivencia grupal, para crear espacios en los que podamos mejorar los aspectos de la realidad que están mal o que son injustos. También buscamos un crecimiento conjunto como grupo y comunidad y un bienestar completo para nosotros y para todos. Por otro lado, hay el estímulo de que a algunos nos pagan por hacer lo que nos gusta, lo cual es una meta por conseguir para quienes aún no lo tienen.

 

 

COSAS QUE HAN PASADO DESPUÉS

Noviembre de 2004: Los jóvenes del CEC Santa Librada piden al Tronada, entre otros posibles colaboradores, ayuda económica para la realización de su Campamento Misión de este año, pues Fe y Alegría ha manifestado que no apoyará la actividad. El Tronada debate entre la urgencia y la conveniencia de este tipo de ayuda y decide darla por una única vez, aunque el dinero saldrá de una fiesta cuya responsabilidad asume Mónica (la monitora que viajó a Colombia y conoce los grupos de allá).

 

Diciembre de 2004: Algunos jóvenes de la AJ Tronada realizan la fiesta solidaria en una casa okupa del barrio Guinardó con colaboración de los jóvenes de la casa y participación de tres grupos de hardcore y punk. Recolectan 300 euros que envían al grupo de Campamento Misión de Santa Librada en Usme. El grupo de Campamento Misión hace su actividad durante los días previos a la celebración de la Navidad, como es la tradición.

 

Marzo de 2004: El grupo de Campamento Misión participa en las actividades de Semana Santa en Usme afirmando su espacio allí y consolidándose como grupo independiente centrado en esta actividad.

 

Abril de 2004: El grupo Arte en Espacio Público, formado por antiguos integrantes del CEC Santa Librada, y AJUDESCO ganan un concurso de proyectos juveniles e inician actividades de formación en arte y política conjuntas en sus dos localidades.

 

Junio de 2004: Se crea el grupo de distribución “debarrioabarrio2004” y se inscriben todos los grupos que participaron en el Encuentro el año anterior.

 

Julio de 2004: El grupo de Campamento Misión propone en la lista de distribución algunas tertulias artísticas para financiarse el campamento de este año. También La Recreoteca hace lo mismo para anunciar un festival y eventos de la semana por la paz en su sector. Ritmo Acción y Poder, Arte en Espacio Público y AJUDESCO ofrecen su colaboración con grupos y contactos para conseguir equipos de sonido y tarimas. Se ultiman detalles a través de la lista y el flujo de información a través de ella es intenso.

 

Agosto de 2004: La AJ Tronada, a través de Mónica, participa en un evento del colectivo Maloka contando su experiencia con el Encuentro de experiencias juveniles educativas.

 

Septiembre de 2004: Se celebra la tertulia artística con la asistencia de nuevo de Anabel y Jimena, del proyecto Casiopea que han mantenido el contacto y tienen algunas ideas para hacer en Barcelona. Participan en el evento todos los grupos vinculados a la lista “barrioabarrio2004” de Bogotá. También se celebran los eventos de la Semana por la Paz en el sector Codito.

 

 

REFLEXIONES FINALES

Salta a la vista que todos somos jóvenes, gente en transición, unos más otros menos, se podría puntualizar. Si no lo definimos por la edad o la biología, qué es ser joven y cómo caracterizarlo en las diferentes culturas? Quizás aún podemos ser románticos y decir que ser joven es ser parte de un movimiento?, o quizás nos permitimos decir esto porque somos jóvenes y por lo tanto somos románticos? Realmente, escribiendo esto y leyéndolo aquí, estoy resistiendo a los efectos perversos de la globalización (o globalismo, como puntualizan algunos para separar el lado malo de este proceso)?, estoy realmente enredándome y enredando a otros a ser autónomos y aprendiendo y enseñando a decidir libremente nuestros destinos?, o estoy perdiendo el tiempo mientras alguna empresa o cualquier institución me hace una buena oferta salarial y entonces puedo ponerme a producir y consumir como el Dios de estos tiempos manda? Publicar, asistir a congresos,... no es ya esto una claudicación? Soy uno de los últimos de una generación romántica que quiso fundirse en las culturas de los Otros y soñó con dejar desiertas las universidades de cemento para aprender en la universidad de la vida. Ahora la universidad de la vida dictamina que volvamos a la seguridad de las academias porque se avecinan tiempos difíciles. Qué nuevas utopías engendrarán estos tiempos? Por cuanto tiempo se sostendran las de este grupo de jóvenes que debe luchar cada uno por separado por su vida pero se sienten responsables por la educación de otros? Como siempre no hay respuestas fáciles y las preguntas están en boca de toda una generación. El tiempo lo dirá.

 

 

BIBLIOGRAFÍA CITADA

·          Castells, Manuel (2001). La era de la información. Tomo 2: El poder de la identidad. Madrid: Alianza.

·          Juris, Jeffrey (2004). Indymedia: de la contra-información a la utopía informacional. Documento pdf divulgado en preparación del Encuentro de investigación activista. Barcelona, Ateneu de Nou Barris, febrero de 2004.

·          Wenger, Etienne (2001). Comunidades de práctica. Barcelona: Paidós.

·          s.a. Documentos del Encuentro de experiencias De barrio a barrio: Los jóvenes educando a la Sociedad 2004. Bogotá (manuscritos y fotocopias).

 

[i] Se acostumbra el término “inmigrante” relacionado con “ilegal”. No es mi caso, pero mis visados me han dificultado tener un empleo. También existe el  “movimiento de los sin papeles”.

[ii] Comunidad de Carmelitas de la Caridad Vedruna. Su fundadora es Santa Joaquina de Vedruna, una religiosa del siglo XIX, contemporánea de San Antonio Maria Claret. Esta comunidad está dedicada principalmente a la salud y la educación.

 

3º ciclo de formación en Creatividad acorde con la C.U.E.

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               > Doctorado (para masters)

Julio 2005. INTENSIVO.    www.micat.net