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Revista Recre@rte Nº3 Junio 2005 ISSN: 1699-1834 http://www.iacat.com/revista/recrearte/recrearte03.htm |
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NETIANAS. N(h)acer mujer en Internet. III Premio de Ensayo Caja Madrid Autora: Remedios Zafra Editorial: Lengua de Trapo. Colección: Desórdenes.
Nota de la editorial: Las netianas no son un nuevo big brother televisivo, no son un grupo de jóvenes teletrabajadoras enganchadas al chat, ni una empresa de showgirls posmodernas que hacen porno casero. Las netianas, herederas del cyborg, del sujeto nómade y de otras ficciones políticas feministas, son también un mito, nuevas criaturas facticias, deseantes y productivas, figuras irónicas ciberfeministas que advierten de los nuevos riesgos de Internet para la producción emancipadora del sujeto contemporáneo «mujer». Pero las netianas van más allá de la ideación artística de una quimera, la invención se produce en el mismo territorio del discurso ensayístico que pretenden modificar. Puede haber en el alma de las netianas (si existe) matices más intensos, escondidos y prodigiosos que los colores de una puesta de sol reflejada en el cristal de una prisión. Ninguna combinación (arbitraria o meditada) de palabras que los describan podrá representar con rigor esos colores, aunque tal vez en los intersticios digitales de su ambigüedad y ficción, la netiana pueda sugerirles leves destellos cromáticos de su intensidad como sujeto (posible), de su deseo y de su destino al n(h)acer mujer en Internet.
Entrevista a Remedios Zafra, a propósito del lanzamiento deNetianas. N(h)acer mujer en Internet
¿Qué razones te han llevado a elegir el tema de Internet y la mujer para inspirar tu carrera profesional y el desarrollo de este ensayo? Creo que toda reflexión crítica contemporánea debe habitar la dificultad de su tiempo, e Internet forma parte de esa dificultad, en ella se generan nuevas preguntas sobre lo que somos y lo que podemos llegar a ser en una sociedad cada vez más mediada por pantallas, y permite a los que hablamos sobre ella situarnos en un punto donde nuestra posición no es meramente la de un observador que describe (espectador pasivo) sino la de alguien que, de alguna manera, forma parte de aquello de lo que habla. Esta para mí es una fuerte motivación. Tiene también algo de liberador, como si todavía estuviéramos a tiempo de participar de la imaginación de Internet, de lo que puede llegar a ser, pero sobre todo desde el feminismo nos hace "resistencia" ante lo que "no" queremos que sea, sería por tanto un compromiso político.
El ensayo es una propuesta híbrida (como el mito del que habla). Es un ensayo político-feminista pero también una propuesta artística. Pienso que en Netianas la forma es muy importante porque procura no caer en el discurso homogéneo y lineal que está criticando (y si lo hace, lo advierte). Y las netianas de las que habla son sólo algunas de las posibles como en la taxonomía de los animales citada por Borges, que es el punto de partida del libro, siempre quedan unos puntos suspensivos (otras netianas por imaginar), una terminación de la propuesta en el lector-productor, como la obra artística. Según tu punto de vista, Internet reproduce la situación que la mujer tiene en el mundo real. ¿Podrías definir cuál es el lugar que ocupa la mujer en Internet? ¿De alguna manera consideras que las cosas han ido cambiando o sigue ocupando la mujer el espacio que deja libre la presencia protagonista del hombre? No se trata tanto de que reproduzca la situación de la mujer en el mundo real sino de que lo hace camufladamente. Los espacios jóvenes como Internet son muchas veces defendidos como espacios de progreso social porque parecen cargar con menos lastres del pasado (en este caso del patriarcado) y que en ellos tenemos más oportunidades para la igualdad y las libertades. Yo pienso que efectivamente hay mas oportunidades, pero también amenazas más sutiles. Creo que la tendencia del poder patriarcal (que es desde donde se sigue controlando la industria de Internet en sus diferentes empresas e instituciones) es a la repetición y no a la imaginación sobre todo en las formas de representación de los sexos. Concretando sobre tu pregunta: la situación de la mujer en Internet tendría mucho que ver con la que tiene en el mundo real, sin embargo habría apreciaciones que hacer en función de la perspectiva: En este sentido, creo que las cosas han ido cambiando sobre todo en este último sector de producción en la red, y que los cambios son más lentos en el de producción tecnológica y participación, sobre todo porque deben ir acompañadas de cambios paralelos en la educación y en las instituciones, en estos sectores sí ocupan el espacio que deja libre el hombre. Y en el de representación hay todavía una batalla pendiente, porque no se trata de que ocupen el espacio que deja libre el hombre sino de que sus representaciones no están hechas por ellas mismas sino desde el patriarcado que las sigue subordinando y reduciendo a estereotipos muy limitadores.
Sí existen y difundirlas es un reto (ciber)feminista. En qué medida piensas que es necesario que las lectoras, y los lectores en general, se planteen su relación con Internet. Pienso que Internet adelanta un mundo que esta por venir. La comunicación en red a través de cualquier tipo de interfaz es una tendencia incontrolable, como la corriente de un río (a no ser que el cambio climático termine con el río y con la Internet). Si partimos de esta apreciación plantearnos nuestra relación con Internet es necesario para todos, diría incluso, urgente. La sociedad en red es ya una realidad y todos pasaremos cada vez mas tiempo delante de las pantallas, no sólo trabajando sino relacionándonos con otras personas. La falta de reflexión crítica supone una aceptación de lo que viene dado y, posiblemente, una reproducción de las formas de poder y relación que ya hemos visto en el pasado. Sería por tanto una oportunidad para nuestra imaginación plantearnos qué somos en Internet y qué queremos ser. De manera especial para las mujeres que luchan porque la directriz de la reproducción patriarcal no se produzca y que lo hacen, además, con el handicap que supone una relación con la tecnología no demasiado buena de la que los mitos sobre la tecnofobia femenina tienen mucho que ver. Por tanto, para las mujeres pensar esta cuestión tendría un valor añadido porque nos enfrentamos al futuro sin melancolía por el pasado, con la fuerte motivación de inventar nuevos espacios de igualdad y de inventarnos también a nosotras mismas.
Las relaciones que se establecen a través de Internet son diversas y, sin duda, las más características vienen dadas por las condiciones que supone la mediación de una interfaz. La interfaz permite que el cuerpo "no nos acompañe" y por tanto el individuo en sus relaciones se siente menos limitado por su apariencia física, se siente también carente de la responsabilidad de ser identificado y de cargar con sus actos. Hay por tanto posibilidad para el disfraz y la invención que da el juego pero también para el desnudo (no sólo pornográfico), el desnudo que libera temporalmente a los sujetos de los condicionamientos y la presión del mundo off line (la sexualidad presupuesta, las exigencias del trabajo, la familia, las apariencias, los tópicos...). Así, las relaciones que se establecen pueden ser fugaces (y de ello serían características las relaciones sexuales que se propician por encuentros on line) pero también relaciones muy intensas que tienen su inicio en el "desnudo" (psíquicamente hablando) de muchos conversadores que coinciden (sin cuerpo ni identidad fija) en Internet, de hecho, una de los más contemporáneos focos de nuevas parejas y también de divorcios es el chat. Creo que los nuevos medios permiten a las personas "nuevas" opciones que, en muchos casos, se orientan para facilitar un cambio. Sin embargo las condiciones en que se dan (la velocidad con la que se instauran) más que facilitar un cambio entendido como un progreso, facilitan nuevas dependencias. Si los medios son aceptados sin más, sin crítica ni pensamiento, como una imposición incuestionable, el único cambio posible es el del nombre del instrumento del que dependemos (llámese Internet, Internet2, teléfono, realidad virtual, etc.), y todo cambio efectivo en la esfera de lo social sería sólo un espejismo, un cambio superficial. Creo que los medios no nos cambiarán a nosotros y nosotros podremos usarlos para cambiar el mundo siempre y cuando haya una conciencia crítica sobre los mismos. ¿Qué ha significado para ti recibir el reconocimiento del Premio de Ensayo Caja Madrid y qué planes tienes ahora? Ha supuesto una satisfacción múltiple. De un lado, la posibilidad de llegar a un público diferente al que podría llegar este texto si hubiera seguido una deriva por Internet. En esta línea, el Premio le regala al libro un tiempo de lectura que no se suele lograr en la red donde todo va ¡tan rápido! Si las netianas reivindican un tiempo de distanciamiento para descansar de la tecnología, que gusto que Netianas (libro) haya conseguido también un poco de ese tiempo, de ese distanciamiento, de esa manera, tal vez el premio haya significado además que Netianas (libro) no viva lo que una mosca (como algunas netianas mito). De otro lado, la compensación y el estímulo para seguir apostando por resistir a las tendencias más homogeneizadoras del texto y la investigación ortodoxa, propia de entornos académicos como el mío. Esa apuesta ha encontrado un especial acicate en el reconocimiento de un ensayo como Netianas, una propuesta tal vez poco convencional pero, cuando menos, honesta y libre. Por otra parte, también ha supuesto la satisfacción de que fuera de los circuitos específicos de los Estudios de Género, los ensayos sobre la mujer interesan y se les apoyan, cuestión sin duda incentivadora ya que como escritora y feminista creo que los debates que se generan en libros como Netianas son de todos, y sólo si los pensamos entre todos podremos facilitar una eficacia y una solidaridad social y política en lo referente a las mujeres y la tecnología. Mis planes ahora: seguir escribiendo, espero. Bueno, si alguna de las netianas míticas en conversación con los lectores desarrolla una capacidad operativa (activista) de introducirse en los lugares donde se hace la tecnología o en los estamentos del poder, donde probablemente no se llegue a leer este libro, espero estar cerca para ver qué pasa... entretanto seguiré pensándolas.
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