<%@LANGUAGE="JAVASCRIPT" CODEPAGE="1252"%> SER AUTENTICO EN UN MUNDO GLOBAL
Revista Recre@rte Nº3 Junio 2005 ISSN: 1699-1834                                 http://www.iacat.com/revista/recrearte/recrearte03.htm

 

SER AUTENTICO EN UN MUNDO GLOBAL

KARINA CRESPO

UNIVERSIDAD NACIONAL DE TUCUMAN

ARGENTINA

 

“Ser auténtico significa ser fiel a uno mismo. Es un fenómeno sumamente peligroso que pocas personas pueden afrontar. Pero quienes lo hacen, lo consiguen: una belleza, una gracia y una satisfacción inimaginables”

OSHO

El objetivo de este trabajo es analizar brevemente el concepto de "desarrollo de una ética global" en el marco de la globalización mundial y cómo la educación y la tecnología intervienen en dicho proceso.

Es menester, en primer término, cuestionarnos acerca del significado de algunos términos. En especial el de "desarrollo".¿ Qué entendemos por desarrollo? ¿En qué contexto? ¿Desarrollo de qué? ¿Para qué? ¿De quién? ¿Para quién? ¿En que condiciones? Costos y beneficios.

Acorde a lo que podamos entender como desarrollo es que podremos establecer un orden de jerarquías compartidas por las cuales encontrar motivaciones en común para propiciar nuevas búsquedas que puedan adaptarse a la diversidad que nos caracteriza como mundo global, y no una fórmula aplicable a todos por igual a cualquier costo, con el fin de lograr determinados objetivos.

En éste aspecto también podemos cuestionarnos acerca del pasado y el significado que se le ha dado a este término. En aras del "desarrollo" se han matado sociedades y culturas enteras. Sólo nos basta con recordar las culturas precolombinas en América Latina y por qué no, incluso, la problemática de la esclavitud en cualquiera de sus manifestaciones en el transcurso de la historia, como así también conceptos como modernidad y pos modernidad, centro y periferia, entre otros.

Por eso re-pregunto ¿Qué significado daremos al término desarrollo? ¿Desarrollo de la humanidad? ¿Desarrollo de la ciencia y la tecnología? ¿Desarrollo de ambiciones de poder? ¿Desarrollo de sociedades disminuidas en su dignidad como seres humanos? ¿Desarrollo de estrategias de dominación basadas en un "libre mercado" que pregona la voluntad de los poderosos, donde la libertad funciona acorde al capital cultural y económico que cada uno posea?

¿Desarrollo? ¿Qué entendemos entonces por desarrollo en el contexto de la globalización?

Pareciera que todos los conceptos que definen la globalización tienen como una doble lectura donde beneficios y costos están perdiéndose de vista en el análisis personal que hacemos día a día al vernos invadidos por esta realidad "global" inmensa y abarcadora, que pareciera arrasar con las características individuales de cada ser humano.

Un ser humano con plenas capacidades a desarrollar y transformar un régimen casi tramposo y embaucador que nos abraza si no sabemos identificar con criterio todo el cúmulo de información que estamos recibiendo y van cargando nuestros registros, predeterminando una actitud frente a los hechos cotidianos, dejándonos arrastrar por un viento casi huracanado que nos avanza, nos envuelve en torbellinos, sin darnos tiempo a detenernos a pensar si es realmente lo que buscamos como sociedad.

Y creo éste es el punto clave del tema: pensar que entiende cada uno por desarrollo. Lo plantearé desde el desarrollo del ser humano como individuo único y ser social, capaz de transformar realidades y buscar desde su lugar más digno, un espacio donde “Ser en libertad”.

Esta globalización nos niega muchas veces la oportunidad de ser, si es que no estamos atentos a lo que buscamos como personas inmersas en un contexto social, más allá de lo económico...

Si tuviera que representar en imágenes la realidad mundial, podría organizar un gran entramado de hilos de diferentes colores, donde en lugar de apreciarse un tapiz con bellos diseños y colores, se aprecian desórdenes de diferentes características. Solo en partes los hilos muestran un esbozo de diseño que no deja de ser perturbado en la percepción de la totalidad, por esta gran cantidad de nudos multicolores a desenredar y tratar cada uno de formar parte del diseño total. Es como un gran telar no resuelto, donde cada hilo ha perdido su ubicación en la urdimbre y un pequeño tramo de hilos de colores semiorganizado, pretendiera ser un tapiz completo, sin percatarse que para serlo necesita de la totalidad, no le basta con solo un trozo de la urdimbre. Y así, solo por sectores que compiten entre si por un protagonismo que no tienen en su totalidad, puesto que disputan su pregnancia en el plano, pierden de vista que jamás tendrán el tapiz completo si siguen atentos solo a la competencia entre ellos, si atender que otros hilos de la urdimbre también necesitan organizarse e integrar el todo que les "pertenece" por el simple hecho de ser parte de la misma estructura y tener exactamente los mismos derechos.

Podremos intercambiar conceptos y definiciones acerca de cultura global, ética y desarrollo, pero mientras no tengamos como único centro de estudio y análisis el “desarrollo del ser humano en su integridad” como un ser social, que necesita crecer y desarrollar todas sus capacidades de manera digna, libre, y en grupos sociales, no podremos avanzar en ningún tipo de consideración al respecto.

El hombre nace, crece y lo hace gracias a su capacidad de desarrollarse y poder ser cada vez más íntegro y potenciar todo su intelecto. Y para desplegar sus capacidades necesita atender su crecimiento personal pero siempre en función de un grupo. Alguien dijo alguna vez "la unión hace la fuerza" y es precisamente en esa unión en la que tenemos que hacer hincapié. En la unión de cuerpo y alma en cada ser humano y en la unión de ese hombre con quienes le rodean. Una unión con objetivos compartidos, con motivaciones en común.

Pero... ¿cómo lograr algo en común si no sabemos lo que buscamos de manera individual? ¿Cómo saberlo, si muchas veces una gran masa de personas se mueve y transita por la vida sin cuestionarse qué busca, qué quiere? ¿Cómo buscar un camino compartido, cuando no se conoce ni el propio? Solemos hacer lo que nos han enseñado como correcto, como deber, sin cuestionarnos siquiera si es lo que nos llevará a buenos resultados.

Sostengo como indispensable requisito el desarrollo de la identidad personal dentro de la educación y el proceso de socialización. Somos seres sociales y aprendemos de nuestro entorno ¿Por qué no revalorizar, entonces, el proceso creativo de aprendizajes significativos que surgen en los trabajos y convivencia en grupos? Este sería un buen comienzo.

Contemplar la sinergia, el entusiasmo, el encuentro con uno mismo y con el otro a través de las propias capacidades a desarrollar, estimulan la necesidad del encontrar motivaciones comunes, el comprender y aceptar a nuestros pares, el intentar un camino compartido aunque las pisadas sean todas diferentes...

Es indiscutible que el efecto de la globalización revoluciona la concepción de cultura; los medios de comunicación transforman las relaciones entre las mismas, incluso dentro de un mismo contexto geográfico. El poder acceder a la información permanentemente, el establecer contacto con personas de otros países, con otra idiosincrasia nos permite encontrar en esencia, las mismas necesidades humanas que nos caracterizan como tal.

La apertura en la comunicación ha puesto en tela de juicio muchos conceptos y búsquedas unidireccionales de los gobiernos, comenzando a participar en cuestiones de estado, organismos externos a cada país. No sólo en cuestiones económicas sino también en lo que respecta a los derechos humanos y la defensa de los mismos.

De repente nos encontramos estableciendo vínculos con personas que jamás hemos visto en persona, pero con las cuales podemos intercambiar experiencias profesionales, conocer hábitos y costumbres diferentes a las nuestras, como si se ampliara nuestro campo perceptivo y dejáramos de centrarnos en nosotros mismos para poder reconocer un espectro mucho más amplio de diferentes realidades posibles.

El desarrollo en los medios de comunicación es un aspecto sumamente importante en este proceso de globalización porque así como puede estimular al conocimiento, al intercambio, etc, puede también favorecer que mucha de la información ofrecida quede bajo un terreno un tanto incierto y fuera de ningún tipo de filtro ético. Un espacio donde "todo vale" y cada quien obtiene lo que busca. Y justamente ese es el punto clave, imagino...

¿Qué buscamos como sociedad en desarrollo?

Esto atañe directamente a la educación. Y aquí juega un rol importante la educación a distancia, incluso. Ya que nos ofrece la posibilidad de formarnos sin la necesidad de coincidir en tiempo y espacio preciso. El aprendizaje va autorregulándose para intercambiar experiencias con asesores, compañeros, profesores, permitiendo diversidad de conceptos, donde incluso no ha de ser sencillo el proceso de evaluación debido a las propias diferencias sociales y culturales; ya que todo es significado desde una determinada realidad subjetiva. Pero esto, a su vez, permite un intercambio de diversidades que termina enriqueciendo dicho proceso y favoreciendo una retroalimentación.

“Los derechos humanos se consideran hoy como un principio internacional de comportamiento. Proteger la integridad física y emocional de la persona contra intrusiones de la sociedad, brindar condiciones sociales y económicas mínimas que garanticen una vida digna, tratar con justicia y asegurar el acceso equitativo a los mecanismos capaces de reparar injusticias, son inquietudes claves que deberían constituir una causa para la ética global”.(1)

-(1) Javier Pérez de Cuéllar, Nuestra diversidad creativa, Informe de la Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo, Ediciones UNESCO, pp. 41-63.

Si bien este concepto está fuera de cuestionamiento, sostengo que la única manera de que esto se logre en la práctica es mediante el desarrollo de la integridad del ser humano y sus capacidades. De esta manera resulta fundamental centrarnos en el desarrollo de la identidad personal. Atender al “Ser” y no sólo al “tener”. El llenar los vacíos internos con el desarrollo de las propias capacidades en lugar de saciarnos con una sociedad de consumo que, evidentemente solo ha puesto parches en nuestros vacíos existenciales.

Y el desarrollo espiritual puede tener muchas vías de acceso, pero indudablemente en todas interviene el proceso creativo. En absolutamente todos los procesos cognitivos interviene el proceso creativo; sólo hemos de aprender a maximizarlo.

Como lo expresa Ilda Prigogine, “efectivamente que este final de siglo quedará asociado al nacimiento de una nueva visión de la naturaleza y de la ciencia; una ciencia que hace de la humanidad y su creatividad la expresión de una tendencia fundamental en el universo” (2)

La globalización, los medios de comunicación y el "desarrollo" han roto vínculos humanos y a mi entender, si no volcamos nuestros esfuerzos en reconstituir las relaciones interpersonales, todo mérito técnico o científico será en vano.

Y mucho han intervenido las religiones en estos conceptos. Me atañe más bien mencionar la religión católica que, en el afán de "disciplinar" fieles "obedientes" han impedido un desarrollo del pensamiento crítico (en interminables alianzas políticas), y con absolutismos sostenidos a rajatabla que hoy se desmoronan en miles de trozos sueltos y desestructurados, imposibles de contener en forma alguna. Hoy ya nada es absoluto. Todo es expuesto e interpretado desde diferentes realidades. Todo es discutible según la percepción que cada uno haga de la misma realidad. Pero aún seguimos defendiendo las percepciones propias. ¿Llegará el momento en que podamos lograr una verdad compartida, discutida y negociada, proporcional a la dignidad de cada ser humano?

Indispensable resulta entonces el término "democracia" en este proceso, donde la participación será desde la práctica verdadera de los derechos y no desde la ficción eleccionaria que se vive, al menos en Argentina. Y en esto si considero totalmente responsable al proceso de educación (formal y no formal).

-(2) Javier Pérez de Cuéllar, Nuestra diversidad creativa, Informe de la Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo, Ediciones UNESCO, pp. 41-63.

Examinando el material bibliográfico citado para la elaboración de éste ensayo, cuyo tema central ha sido "el desarrollo de una ética global", (que además comparto en gran medida como proyecto o fundamento teórico del tema) me pregunto ¿Dónde están los derechos de los niños que en mi provincia se mueren de hambre a diario? ¿Dónde están los derechos de los adolescentes que no tienen contención alguna a nivel social? ¿Dónde están los derechos de una educación que permita el desarrollo de un pensamiento crítico? ¿Dónde están los derechos a un reclamo justo sin exponer la vida en ello? No sólo son desnutridos los que no comen, también lo son los que no pueden acceder al conocimiento y sobre todo, a un determinado estado de conciencia. ¿A quien recurrir?

En éste cúmulo de interrogantes me gustaría finalizar éste trabajo con la reflexión de un místico que revaloriza la búsqueda del ser a través del encuentro con uno mismo y con el otro, partiendo de la plena vivencia con la naturaleza y la creatividad.

Dice Osho “Las raíces son duras, y están abajo. Las flores son blandas, y están arriba. Y así es la estructura de la sociedad: las personas fuertes están en las raíces y las débiles en la copa. Los poetas y pintores deberían ocupar la copa, los santos y los sabios la cima más alta. Los soldados, políticos y hombres de negocios deberían ocupar el lugar más bajo, nunca subir a la cima. La historia del mundo está al revés, por que las personas duras quieren subir a la cima”.(3)

“Es como si las raíces se hubieran transformado en políticos y trataran de subir a la copa del árbol y obligar a las flores a bajar a las raíces, al subsuelo. Hoy en día, los políticos han ascendido a la copa del árbol en el mundo entero, y de ahí la desdicha y el caos. La copa del árbol pesa demasiado. Sólo las flores deberían estar allí”. Quienes cultiven su espíritu desde lo más sensible y humano, quienes desarrollen sus capacidades y puedan mirar al otro como un ser humano tan respetable como el mismo.

Y ante ésta reflexión me pregunto: ¿Dónde nos ubicamos cada uno? ¿Qué lugar ocupa la educación en la formación de las personas?

 

(3)OSHO “Intimidad. La confianza en uno mismo y en el otro” Debate. 2002. Argen
3º ciclo de formación en Creatividad acorde con la C.U.E.
               > Programa profesional (abierto a todos)
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               > Doctorado (para masters)

Julio 2005. INTENSIVO.    www.micat.net