<%@LANGUAGE="JAVASCRIPT" CODEPAGE="1252"%> CUERPO Y LENGUAJE NO-VERBAL
Revista Recre@rte Nº3 Junio 2005 ISSN: 1699-1834                                 http://www.iacat.com/revista/recrearte/recrearte03.htm

CUERPO Y LENGUAJE NO-VERBAL

MARTA CASTALER.

LLEIDA. ESPAÑA

 

INTRODUCCIÓN

Para iniciar la lectura de de este par de artículos en relación con el lenguaje del cuerpo, hemos de partir de la base de que el lenguaje –en un sentido amplio- es una sistematización de códigos ideada y convenida por la necesidad de comunicación del ser humano. Pero el lenguaje escrito supone algo más que encadenar frases gramaticalmente correctas, es una estructura coherente pero que es necesario tapizar de hilos comunicativos de otro tipo: personales, familiares, sociales, emotivos... la materia prima de los cuales se halla en gran medida en las posibilidades que otorga el lenguaje del cuerpo con sus dimensiones cinésicas, proxémicas, cronémicas y de paralenguaje de orden no verbal que destacaremos.

En este sentido es oportuna la reflexión de Ferrés (1998) con relación a que: “El lenguaje verbal es una abstracción de la experiencia, mientras que la imagen es una representación concreta de las experiencias. Si el libro privilegia el conocer, la imagen privilegia el reconocer. Si el texto oral es especialmente indicado para explicar, lo audiovisual es indicado para asociar” (Ferrés, 1998:30).

El referente de nuestra comunicación es la propia persona “de carne y huesos”. De este modo, se pone a prueba una capacidad de mayor alcance que conjuga la posibilidad de leer con la de ver dicha corporalidad manifiesta. Es decir que el potencial comunicativo del cuerpo lo podemos leer desde su semiosis y lo podemos ver a raíz de su posturalidad estática y de su dinámica gestualidad. La lectura favorece la posibilidad de distanciarse de los signos mientras que la imagen - la mayoría de las veces generada desde la corporalidad- favorece la implicación emotiva.

EL PODER QUE LA IMAGEN CORPORAL SUSCITA

Asimilamos gestos y sonidos ubicados en espacios y pautados por tiempos; a la vez que los asimilamos acomodamos los que ya conocemos o hemos experimentado a las nuevas situaciones que se nos plantean. Este es un proceso imprescindible para nuestra evolución como seres sociales correspondiente a la idea de la equilibración cognitiva - ya planteada en los años sesenta por Piaget- basada en la armonización de las capacidades para asimilar nuevas experiencias y acomodar las ya conocidas.

Cuando esta equilibración cognitiva se da en el ámbito de la comunicación humana, en la que interviene el lenguaje corporal como una de sus dimensiones más complejas, nos permite disfrutar de la alfabetización y conocimiento de los signos de comunicación no estrictamente verbales imprescindibles en nuestro quehacer social cotidiano.

Nuestra corporeidad es como una esponja que absorbe no sólo las exigencias, necesidades y mecanismos de cada situación a lo largo de nuestra vida sino también de las huellas táctiles, cinestésicas, auditivas y visuales propias del entorno objetual y sobre todo social.

De manera similar a las características de la esponja, la armonía y la ductilidad de nuestro cuerpo - entendido aquí desde su plasticidad de movimiento y de composición del gesto expresivo- requiere de una “hidratación” constante que le proviene de la ejercitación de los diferentes niveles de interacción que ofrece cada situación siempre nueva y diferenciada.

Es evidente que siempre nos hallamos sumergidos en una red social tejida de culturemas 1basados en simbolismos, normativas y reglas de juego que, en su conjunto, estructuran unos espacios y unos tiempos en los que cada cuerpo circula y se sujeta a la realidad con la intensidad de sus gestos, actitudes y miradas.

Dentro de esta red social en la que los simbolismos de cada uno de nuestros cuerpos deambulan continuadamente generando modas, mimetismos, permisibilidades y tabúes, existen dos grandes tendencias de constatar dicha presencia corporal.

•  De una parte existe la tendencia de aquéllos que pretenden explicarla desde una perspectiva externa (por ejemplo determinadas teorías filosóficas y algunas ciencias aplicadas).

•  De otra parte aquéllos que más que explicarla, pretenden comprenderla desde una perspectiva, podríamos decir más interna, es decir a partir de la propia vivencia.

¿SEGUIR DANDO LA ESPALDA AL GESTO?

La expresión humana es primeramente expresión con todo el cuerpo: el hombre no empezó a escribir utilizando las letras de un alfabeto, no empezó a leer con textos hechos para ser recorridos sólo con la vista, no inició la explicación haciendo servir sólo sus labios .” (Fromont,1981:62)

Las diferentes maneras de expresar que poseemos los seres humanos no han de considerarse como fenómenos particulares, aislados los unos de los otros, sino que debemos entenderlos bajo una forma integrada y sistémica de dinámica de funcionamiento ya que es francamente imposible hablar sin producir ningún gesto, movimiento de ojos, sin ocupar un espacio o adoptar una determinada postura o un determinado tono muscular.

Los diferentes lenguajes, con su potencial expresivo, utilizan y a su vez generan un sistema de signos peculiar; podríamos decir que incluso se sirven de una semiótica propia y específica que les dota la esencia de los productos que generan (plásticos, literarios, arquitectónicos, motrices, etc.)

Nuestra civilización occidental entiende el cuerpo sometido al texto, es el relevo visible del verbo. El cuerpo emerge como fuente comunicadora entre los agujeros del discurso, es decir que acostumbramos a “verlo” justo en los momentos de silencio verbal cuando, en realidad, siempre está presente. Le hemos reservado un estatus inferior al del habla verbal aun a pesar de estar siempre en escena.

SIEMPRE ESTAMOS PRESENTES

A medida que vamos desarrollando nuestro rol dentro de la sociedad que nos envuelve, aumentan el número de acciones rutinarias a todos los niveles de la expresión de nuestro cuerpo. Es precisamente en los comportamientos de tipo no-verbal –que escapan más a la consciencia del individuo- que podemos constatar con mayor facilidad la tendencia a hacer rutinarias las propias acciones.

En este sentido resulta de bastante interés la línea de investigación promovida por Goffman en la década de los setenta consistente en observar y en describir los comportamientos habituales que día a día ponemos en juego los seres humanos. Con esta finalidad, Goffman parte de tratar nuestro comportamiento social basándose en los conceptos de presencia de rol y de escena con el fin de hacer una reflexión de nuestras rutinas de manera análoga a como sucede en el ámbito teatral, de ahí su magnifica obra que lleva como título la puesta en escena de la vida cotidiana .

Indefectiblemente, cada individuo, cada uno de nosotros, evidenciamos, incluso “a flor de piel”, que somos sistemas simbólicos. Pero más que serlo en exclusiva para nosotros mismos, lo somos en sentido social y público. De ahí que en dicho sistema simbólico se impliquen el estilo comunicativo propio, el social y el profesional.

Nacemos y aprendemos de la gestualidad propia a nuestra especie y de las imágenes que, enmarcadas por el espacio y el tiempo, se nos ofrecen de manera continuada. Existe lo que podríamos decir un sentido de flujo constante interactivo y comunicativo, en nosotros mismos y en nuestro entorno: panta rei , (no nos podemos detener) dijo Heráclito.

Más arriba decíamos que un acordeón nos sorprende por su gran alcance en relación con su extensibilidad y los registros de sonido. Sus pliegues y sonidos parecen no tener fin, también esta es la impresión que nos ofrece el concepto de flujo comunicativo cuya existencia es posible gracias a la elaboración de los lenguajes como sistemas complejos consensuados de entre los cuales podemos resaltar el lenguaje corporal.

ABOCADOS A ESCRITURAR Y A ESCRITURARNOS

A lo largo de los tiempos, la acumulación de situaciones interactivas va configurando modelos de reconocimiento de las herramientas sígnicas que usamos, pero así como la escritura permite permanentar el pasado e inscribirnos de una manera más sólida en nuestra memoria, el gesto corporal es efímero y no ofrecer la posibilidad de adherirse a algo tangible sino en imágenes y visualizaciones en nuestra mente.

Desde que nacemos entramos a desarrollar algún papel amateur dentro del film continuo de la vida formado por una sucesión de clichés repletos de posturas corporales que, al conectarse devienen gestos con mayor o menor carga actitudinal y significativa, he ahí la dinámica de la comunicación no-verbal.

En el reseguir del tiempo es “irremediable” dejar de ser amateurs y pasar a protagonizar, en función de aquello que nos toca vivir, nuestro papel mediante el gesto y la palabra, pero desde la infancia, el proceso de escolarización se orienta a que “concentremos” toda la musculatura en la habilidad de mantener la presión de la mano sobre el lápiz y deslizarlo sobre el papel. El alcance expresivo del cuerpo y sus vivencias pasa por el “embudo” de una mano que los traduce, mediante una gestualidad microautomatizada, a una grafía concreta y estandarizada de cada civilización.

Ha sido, sin duda, la posibilidad de perpetuar e imprimir simbologías consensuadas –desde las tabletas cuneiformes, pasando por ideogramas, fonogramas, logogramas, jeroglíficos con soporte material y origen diverso a la virtualidad actual- la evidencia de que la escritura ha sido la invención humana quizás más poderosa que ha definido el inicio del estado civilizador.

Con relación a ello podemos llegar a considerar que somos seres gestualmente encadenados al grafismo y, curiosamente, a medida que se destilan los años, si se deja empequeñecer el potencial expresivo de nuestra corporalidad se tiende a paliarlo con “prefabricados” estilísticos, estéticos... involucionando así la espontaneidad y el bagaje de las habilidades comunicativas de nuestro cuerpo. Los docentes y profesionales de la motricidad tenemos mucho que hacer en este sentido.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

•  Castañer,M. y Camerino, O.(1991): La educación física en la enseñanza primaria .. Barcelona:Inde,1996.

•  Castañer,M. (1992): La comunicació no verbal de l'educador físic. Construcció d'un sistema de categories d'observació i anàlisi del comportament cinèsic. Tesis Doctoral publicada.

•  Castañer,M.(1996a): Pedagogia del gest i missatge no-verbal. Reflexions per optimitzar el discurs docent . Accèsit al premi d'assaig Joan Profitós,1994.Col.lecció Argent Viu.Lleida: Pagès editors.

•  Castañer,M. (1996b): < La metodología observacional aplicada al análisis de la comunicación no-verbal del discurso docente > . En Del Villar, F: La investigación en la enseñanza de la educación física. Universidad de Extremadura.(pp.27-53).

•  Castañer,M. (1999): < Elaboración de un sistema de categorías para la observación de la comunicación cinésica no verbal de los docentes > . En Anguera, M.T.: Observación en deporte y conducta cinésico-motriz: aplicaciones.Edicions Universitat de Barcelona. Nº 2, pp.71-105.

•  Castañer, M y Camerino, O (1998): La comunicació no-verbal: una eina per a optimitzar el discurs dels docents . Barcelona. Ediuoc. Universitat Oberta de Catalunya.

•  Castañer,M.(1999): El potencial creativo de la danza y la expresión corporal. Universidad de Santiago de Compostela.

•  Ferrés, J.(1996): Televisión y educación . Barcelona:Paidós.

•  Fromont, M.F. (1981): El mimetismo en el niño . Barcelona:Herder.

•  Goffman,E. (1973 ): La mise en scène de la vie quotidienne.1.La présentation de soi . París: Les Editions de Minuit.

•  Lévi-Strauss,C. (1987): Mito y significado . Madrid:Alianza editorial

•  Montero, R. (1996): Amantes y enemigos . Madrid:Alfaguara.

•  Poyatos, F. (1994 ): La comunicación no-verbal I. Cultura, lenguaje y conversación . Biblioteca Española de Lingüística y Filología. Madrid: Istmo.

 

1- Palabra acuñada por Poyatos (1994) definida como: cualquier porción significativa de actividad o no actividad cultural percibida a través de signos sensibles e inteligibles con valor simbólico y susceptible de ser dividida en unidades menores o amalgamada en otras mayores.

3º ciclo de formación en Creatividad acorde con la C.U.E.
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               > Doctorado (para masters)

Julio 2005. INTENSIVO.    www.micat.net