PSICOMASAJE, TACTO Y CONTACTO

 

Diego Jorda,

Director de la escuela gallega de masaje.
PONTEVEDRA. ESPAÑA

 

 

 

SOMOS CUERPO SENSITIVO: PSICOMASAJE

 

     Merleau Ponty (1945) afirmó refiriéndose al ser humano “somos un cuerpo”, como superación de la idea descartesiana "tenemos un cuerpo". La actual visión holística de los seres humanos apoyándose en esta afirmación, la desarrolla,  ya que para las psicosomatoterapias, el ser humano está compuesto de tres partes o cuerpos (física, emocional y psíquica) totalmente correlacionados entre sí. Generalmente estos tres cuerpos o campos son tratados de forma individual. Ante esta visión reduccionista de los tratamientos, el Psicomasaje propone una terapia global que abarque el todo de cada paciente.

Según Koleman (2000), nuestra apariencia física dependerá del carácter de cada individuo. Desde el momento de nuestro nacimiento y hasta nuestra muerte, el individuo va configurando su aspecto físico dependiendo de las distintas cargas emocionales y vivenciales. Es decir, que nuestro aspecto físico dependerá de las emociones y sensaciones que podamos sentir o bloquear.

Una persona insegura o con falta de arraigo, por ejemplo, tenderá a estar de pie con los miembros inferiores en compás  por su necesidad de “asentamiento”. Así mismo, podemos ver que una persona con unas defensas orales, tenderá a adelantar el cuello forzando la zona cervical. Todas estas posturas anatómicamente incorrectas, crearán  enduraciones, contracturas, elongaciones o acortamientos musculares que a su vez provocarán distintas subluxaciones vertebrales que afectará a los sistemas internos del cuerpo.

Un tratamiento osteopático, de Quiromasaje o de corrección postural, estamos seguros que mejoraría la calidad de vida del paciente, pero no conseguiría la total solución del problema y con el tiempo, aparecería de nuevo la misma clínica u otra disfunción que  compensará la que pretendemos eliminar.

La propuesta del Psicomasaje es un tratamiento global dirigido a los tres campos o cuerpos que conforman al ser humano y así, rescatar la idea primaria de las medicinas tradicionales (hoy mal llamadas alternativas) que consiste en tratar las distintas disfunciones en la raíz o lesión primaria, no en su manifestación o clínica.

Todos o casi todos los  profesionales de las terapias manuales  sabemos que en nuestras consultas muchas veces ocurre que después de aplicar un Quiromasaje (sobre todo si es de relajación) o al realizar una manipulación osteopática (fundamentalmente en osteopatía sacro-craneal) nuestros pacientes responden de forma totalmente emocional: llanto, risa histérica, adoptan una posición fetal... Lo que ha ocurrido es que por medio del tacto hemos provocado un encuentro entre el paciente y uno de sus bloqueos emocionales así como también un desbloqueo a nivel energético.

El psicomasaje pretende provocar estos estados, estudiarlos, analizarlos y tratarlos adecuadamente para mejorar la salud y calidad de vida de nuestros pacientes.

El masaje, la  motricidad y la  psicología tienen una estrecha relación. Veamos cómo cada una de estas disciplinas puede combinarse para crear un protocolo de terapia.

Por medio de las terapias manuales (Quiromasaje, osteopatía...) corregiríamos la disfunción osteo-muscular y a través del tacto haremos sentir al paciente las emociones bloqueadas provocando una liberación energética. Cuando el paciente exterioriza una serie de emociones por medio del llanto, risa, verbalización...etc.,
La Psicología recoge estas reacciones, las analiza, valora y diseña una psicoterapia encaminada a que el paciente tome contacto con sus bloqueos y defensas emocionales (una idea gestáltica) para así poder superarlas.

En cuanto a la motricidad, entendiendo la motricidad como la manifestación de nuestra corporeidad y la corporeidad como nuestro yo, la motricidad se convierte en el eje de todo este trabajo o terapia. Porque no basta con realizar movilizaciones osteopáticas, ni con el tacto, ni es suficiente la aplicación de una psicoterapia. Para un  resultado eficaz debemos ayudar al paciente a que tome consciencia de su cuerpo físico, ya que a través de lo perceptivo, estaremos ayudando a la persona a que sea consciente de su propio yo, de sus propias emociones, de sus propios sentimientos o de su propio ser (Damasio, 1995, 2000).

Pero el psicomasaje, no sólo es una terapia para el paciente. El psicomasajista, en su formación, deberá recorrer el mismo camino de autoconocimiento y desbloqueo emocional para poder ayudar a sus pacientes desde una posición en la que pueda escuchar sin juzgar y sin proyectar sus propios bloqueos y limitaciones.

 

 

SENTIDO DE LA PIEL,  EL TACTO Y CONTACTO

 

Vida  y piel se encuentran íntimamente interrelacionadas. Sin piel no es posible la vida. Esta característica ya la encontramos en la membrana celular; es decir, el proceso evolutivo indica que, las biomoléculas se convirtieron en células dando origen a la vida, y el aislamiento del medio fue uno de los determinantes para alcanzar este estado.

En este sentido, la piel va a ser considerada como cobertura y capa protectora en cuanto a su epidermis y como órgano sensorial y regulador de la temperatura en cuanto a sus receptores, terminaciones nerviosas libres, capilares, glándulas sudoríparas, pelos y músculos piloerectores de su dermis.

En cuanto a su relación con los otros, con sus congéneres, se la va a tratar como forma etológica, en el sentido de ser una fuente emisora y receptora de mensajes específicos de la especie.

Sabemos que la estimulación cutánea es indispensable no sólo para la piel en sí, sino para el organismo en su totalidad, Desde el nacimiento las estimulaciones tactiles focalizan y discriminan estímulos dando pie a la adquisición de actos que permitan al niño integrarse en su ambiente. Desde las primeras experiencias difusas e indiscriminadas de bienestar que alternan con las de inquietud y necesidad, está patente la piel.

Con el desarrollo de la coordinación motora se establece el tacto activo y la integración visomotora, llevándonos al  proceso de aprendizaje en las relaciones sociales; la piel adquiere así otra jerarquía, va a ser la encargada de evaluar, de acuerdo a sus sensaciones inmediatas y a sus reacciones secundarias, no sólo las interacciones puramente corporales en las que interviene directamente, sino también  las emocionales.

Tenemos así, en relación con los receptores táctiles: personas frías, cálidas, suaves, ásperas, secas, húmedas, blandas, duras....Relacionadas con el tacto activo, personas con tacto o sin él. Como expresión metafórica " sacarle la piel a alguien". Con respecto a las respuestas emocionales "se me ha puesto la piel de gallina".

Observamos que la piel está presente siempre y en diferentes áreas, desde esta perspectiva, entiendo que el trabajo de formación en Psicomasaje pasa por la experiencia terapéutica de trabajar la piel como envoltura y límite entre lo propio y lo ajeno, entre mi cuerpo y el tuyo, entre lo individual y lo social; en definitiva entre el yo y el tú.

 

 

UNA PROPUESTA NDE PSICOMASAJE TERAPÉUTICO

 

¨      OBJETIVO GENERAL.

Tocar al otro, es de alguna manera intimar con él. Dice Aristóteles " El hombre es inteligente porque tiene manos".

El contacto va a dar lugar a distintos tipos de reacciones de acuerdo a que estimulen los receptores táctiles superficiales o profundos y al tipo de disposición en que se encuentre el yo con respecto a ellos. En general la estimulación superficial, más cercana a la caricia, origina respuestas que comprometen al yo en su totalidad y que pueden desencadenar reacciones muy variables, que van desde las levemente sensuales hasta las sexuales y las de franco rechazo por invasoras.

En cuanto a las que estimulan la sensibilidad táctil profunda desencadenan sensaciones más locales y en relación directa con el estímulo; las respuestas que generan son más elaboradas por el yo, y por lo tanto más ligadas con los sentimientos y la motricidad.

Al trabajar con grupos se hacen más evidentes estas diferencias, observándose que los contactos físicos que puedan producirse durante la tarea no son rechazados ni provocan inhibiciones mientras sean de tipo profundo. En cambio las superficiales con frecuencia suelen estar acompañadas de un cierto estado de alarma, relacionado con las sensaciones que pueden desencadenar. En estos casos una de las respuestas más comunes que se presentan son la aparición de rigidez corporal producida por la tensión músculo-esquelética, el franco rechazo de la estimulación táctil o el intento de transformar el contacto superficial en uno de tipo profundo para evitar situaciones de tipo caricia.

La instrumentación terapéutica del contacto, al involucrar el espacio personal e íntimo se aplica para que el psicomasajista no se encuentre desvalido ante la actividad, o pueda mantener el mismo grado de compromiso emocional sin que afecte a su yo.

El tocar como acto voluntario, al dirigir la atención hacia el objetivo, pone en actividad los sensores visuales; se podría decir que primero se "toca" con la vista y luego con las manos. El tocar exploratorio es el paso previo para el tocar activo. En este tocar activo la participación del yo es constante, integrando las informaciones que va recibiendo con las necesidades y objetivos buscados.

La diferencia fundamental entre tocar y ser tocado reside en la actividad motora del yo. Al tocar, necesidades, motivaciones, sensaciones y percepciones se integran alrededor de cada acto realizado. De esta manera, las experiencias estarán connotadas con lo conseguido o logrado. En cambio, las experiencias pasivas del ser tocado, al ser integradas sin el componente motórico o con la inhibición del mismo, quedaran connotadas con lo recibido o incorporado.              

En principio, tocar es utilizar los sensores con determinados fines, y ser tocado es prestar atención para descubrir los fines de la estimulación. Por estas razones el tocar es más realista y el ser tocado más fantasioso. Estas dos experiencias táctiles se presentan al unísono en el tocarse a uno mismo. La decodificación simultánea de esta doble estimulación le otorga a la experiencia la cualidad de ser considerada como propia, en contraposición con la experiencia única que es referida a lo ajeno.

 

¨      OBJETIVOS ESPECÍFICOS.

 

Resumimos los objetivos que se pretenden conseguir :

 

·        ____Facilitar la integración de lo corporal y lo emocional.

 

·        ____Trabajar la piel como envoltura y límite entre lo propio y lo ajeno,  "todo lo que une separa" Rojas Bermúdez.

 

·        ____Trabajar las respuestas emocionales que comprometan al yo, los estados de alarma, la rigidez corporal y el rechazo a la estimulación táctil.

·        ____Fomentar la integración visomotora y emocional en el trabajo con el paciente.

 

·        _____Reflexionar sobre las diferencias entre tocar y ser tocado.

 

·        _____Facilitar la doble estimulación de tocarse a uno mismo como eje de experiencia única que contiene el tocar y el ser tocado.

 

3º ciclo de formación en Creatividad acorde con la C.U.E.
               > Programa profesional multitalentos (abierto a todos)
               > Master (para titulados)
               > Doctorado (para masters)

Julio 2005. INTENSIVO.    www.micat.net