GESTIÓN DEL TALENTO INNOVADOR

 

ADRIÁN G. COTTÍN BELLOSO

ARGENTINA

 

“En la vida no inventamos nuestros talentos, sino que más bien los detectamos.”

- Víctor Frankl

 

En serias e interesantes diatribas, en charlas con  amigos, reuniones sociales, encuentros gerenciales, mensajes publicitarios y hasta en los espacios íntimos de reflexión, surge constantemente el término: Talento.

 

El Talento se evidencia, se proyecta en casi todos los momentos de nuestra cotidianidad, tan es así, que hasta en tono humorístico, cuando notamos fortalezas desarrolladas en quienes nos rodean, expresamos casi con júbilo ¡Qué Talento!

Cuando percibimos una cualidad extraordinaria en alguien y lo catalogamos como Talento ¿realmente lo posee?, Claro que si. En el día a día, nos topamos con gente maravillosa, en quienes observamos importantes y variadas capacidades. Cuando un niño nos sorprende armando en segundos un rompecabezas que considerábamos complejo desde nuestro plano adulto, cuando degustamos un exquisito plato elaborado por un chef amateur en una celebración, al observar interpretaciones dramáticas o escritos fascinantes y en un sin fin de momentos, estamos de frente y en contacto inmediato con la expresión clara del Talento.

Por lo tanto, todos los seres humanos poseemos múltiples talentos, que incluso en los rasgos negativos de la personalidad notamos el talento que tienen algunos personajes para manipular, engañar o afectar a su entorno. Esto último resulta adverso al beneficio común,  porque con nuestra capacidad de sugestión negativa, podemos perjudicar a  otros.

Entre las múltiples acepciones que se le asignan al concepto de talento están: “la capacidad para transformar algo bueno en algo mejor”, “la virtud para desarrollar una actividad”, y otras tantas que afirman la confianza que debemos tener a la hora de identificar, observar y darle rienda suelta al talento.

Cuando hablamos de liderazgo, como la movilización de  los recursos que  poseemos o los cuales contamos, estamos enfocando en realidad, la gestión del talento innovador. En la actividad de Gestión de Gente, resulta cada vez más frecuente la exploración del talento.

En lugar de estandarizar las cualidades, habilidades y destrezas para evaluar la presencia de determinadas características, aptas para ejercer funciones o cargos, la empresa está aprovechando el talento individual de cada quien, aceptando las diferencias y entendiendo que esas facultades, redundan en óptimos desempeños y se traducen en valor para las organizaciones.

En mi taller sobre Gestión del Talento Innovador siempre consulto a los Socios de Aprendizaje, participantes, ¿qué harías si ganaras el premio mayor del Loto de Florida? Se dispara la euforia de los sueños y metas, planes y proyectos, en esas visiones, generalmente cada quien desea seguir desarrollando las actividades que le apasionan. Por ello “con dinero simplemente, dejarías de hacer las cosas para las que no tienes talento”.

Es necesario definir los talentos, establecer parámetros para ver que cosas estoy haciendo para desarrollarme e incluso que hago para estimular el talento de otros.

 “Es nuestra luz, no nuestra oscuridad la que más no asusta”, dice Marianne Williamson. Convéncete que al librarnos de nuestros temores desarrollamos talentos propios y ajenos.

Por todo esto el liderazgo transformador consiste en realidad en el poder que tenemos para desarrollar el talento de otros.

La voluntad nos lleva a hacer cosas. Para actuar necesitas sentir y para sentir, necesitas actuar.

Para quienes aún resultan escépticos a la potencialidad inagotable del talento deseo regalarle esta simple formula:

“Para desarrollar un talento lo primero que hay que hacer es actuar como si  lo tenemos”. Debemos recordar que siempre tenemos el derecho a cambiar de opinión, a equivocarnos, pero sobre todo, derecho a realizar con ganas lo que  hacemos.

La Psicología del Trabajo sustenta creencias importantes: creer en los talentos, impulsar y emprender proyectos para ser y convertirse en empresario, y para lograrlo, lo primero que debemos hacer es creer que se puede.

Nos educan en la familia y en la academia para ser empleados, por eso el camino es apoderarse del talento innovador.... date el permiso de sorprenderte del alcance que tienen tus habilidades, escucha los comentarios de otros sobre tu actuación diaria: “qué bien habla”, “sabe escuchar”, “hizo una presentación excelente”, “pudo armar ese aparato en minutos”, “resolvió el problema en tiempo récord”, “ordenó los materiales de manera impecable”, “increíble el evento que organizó”, “qué buen servicio presta” y hasta “qué bien cocina”, son expresiones vivas y sinceras del talento que posees.

Si nos sumamos a la tarea de identificar e innovar con el talento y ser impecables en el cumplimiento de nuestros compromisos, el éxito es solo una consecuencia.

Romper con las parálisis paradigmáticas y tener cuidado con los límites establecidos por nuestros modelos mentales, va a generar un escape liberador de nuestros talentos y de la creatividad.

Para facilitar el desarrollo del talento son importantes los conceptos de flexibilidad corporal, de emocionalidad poderosa y lenguaje convincentemente potente (Empowered / empoderado), técnicas que se desarrollan de manera activa en nuestra  Experiencia de Aprendizaje acerca de la Gestión del Talento Innovador.

“Si los obstáculos aparecen,  sáltalos, rodéalos, pásales por debajo, empújalos o pide ayuda, pero no te detengas”.

Recuerda que: “Si tu mente puede concebirlo, tu corazón puede creerlo y actúas, sucede”.

 

ADRIÁN G. COTTÍN BELLOSO

ITF

Facilitador Líder - Vicepresidente Ejecutivo

PCO's International Events, C.A.

E-mail: adrian.cottin@pcos-international.com

 

3º ciclo de formación en Creatividad acorde con la C.U.E.
               > Programa profesional multitalentos (abierto a todos)
               > Master (para titulados)
               > Doctorado (para masters)

Julio 2005. INTENSIVO.    www.micat.net