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1 - SESIÓN DE CLASE

Tu imaginario individual.

Las imágenes infantiles  más poderosas (de 0 a 5 años)

 

Profesor. Dr. David de Prado Díez

Elaboración. Mª del Carmen Estévez López, Rocío Filgueira Moreira y Sandra Filgueira Moreira.

 

 

1. Del imaginario individual-familiar al colectivo.

 

Uno de los aspectos más importantes es reconstruir tu imaginario individual. Las imágenes más poderosas son de 0 a 5 años. Las imágenes del mar y del azul constituyen un elemento sustantivo imaginario. Esa imaginación también puede estar asociada a imágenes familiares. Por ejemplo, si se te muere algún familiar en el mar, la imagen del mar estará cargada de cierta angustia. Estas imágenes pueden ser imágenes visuales; p.e. si el perro que te mordió era negro, puedes asociar este color a situaciones difíciles, si el perro te ladró, los gritos no te van a gustar, etc.  Siempre que se produzcan van a reavivar tu inconsciente.

También, las imágenes pueden ser sólidas, porque han actuado durante mucho tiempo. Si estabas en un bosque cuando te ocurrió algo positivo, el verde va a ser muy importante para ti. Lo normal es que haya colores o imágenes que estén asociados a personas que apreciabas mucho o que te producían hostilidad. Por tanto, van a ser imágenes altamente gratificantes y positivas, y esas imágenes son únicas e individuales. Estas imágenes no son sólo visuales, sino que también son sonoras y musculares. Nuestro imaginario individual puede estar condicionado por el imaginario familiar.

También podemos hablar del imaginario colectivo. Todos los pueblos que viven en distintas épocas en un mismo sitio, por ejemplo, en una zona marina, van a tener muchos elementos en común; el pez se va a convertir en una figura imaginaria, mítica. Son las imágenes arquetípicas, universales. Todos los pueblos que tienen que ver con el mar van a verlo como en perfecta armonía con el medio ambiente, que le produce bienestar, libertad. Todas las personas tienen que estar en el ambiente que le corresponde.

El sol es una imagen arquetípica, era venerado como un dios, y podía hacer que las cosechas floreciesen. El Sol es como una figura de vida, de luz, que ilumina.

La luna es otro elemento arquetípico. Es la reina de la noche, es una figura femenina, de ensueño, de encantamiento; pudiendo hacer que las cosas cambian con su aspecto (árbol/fantasma). Es el arquetipo de la fantasía, de la creatividad, del romanticismo, de lo misterioso.

Las estrellas también tienen una configuración arquetípica. Significa encontrar tu destino, estar ahí donde tienes que estar. Significa que en aquel lugar a donde tú vayas a ir, te encontrarás maravillosamente bien.

La  montaña y el árbol expresan solidez. También son elementos arquetípicos. No solamente los arquetipos tienen un contenido universal, sino que las imágenes individuales tienen un sentido para nosotros; pueden ser positivas o negativas, de cariño o de ansiedad.

 

 

 

2. ¿Por qué es importante la búsqueda de imágenes individuales o arquetípicas?

 

Las imágenes individuales arquetípicas tienen un gran valor y fuerza que debemos explorar. Cuando llegamos a unas imágenes sólidas arquetípicas, estamos llegando a la consistencia colectiva. Estamos en el nivel del bienestar, del aplomo. Es como si fueses un árbol, una montaña y el sol que nunca se deshace. Estas imágenes hay que vivirlas como un proceso de identificación; yo soy esas imágenes, esas imágenes están conduciendo mi vida, me pueden provocar una enfermedad, un disgusto psicológico que puede estar asociado al patrón de personalidad A, B o C. Es importante que cada persona conozca su patrón de personalidad para poder llevar a cabo los ejercicios de relajación más adecuados. Hay que buscar la relajación arquetípica para alcanzar niveles de relajación más profundos.

También es importante conocer las imágenes características asociadas a imágenes individualizadas arquetípicas. El profesor señaló que era importante recabar en la infancia e identificar aspectos positivos y negativos que puedan dar lugar a imágenes arquetípicas.

 

Con respecto a esto, hay que tener en cuenta:

- Fenómenos atmosféricos (tormenta, lluvia, sol, etc.)

- Paisaje (playa, montaña, etc.)

- Residencia (ciudad, aldea, etc.)

- La casa (sensaciones, imágenes, colores, etc.)

- Mi habitación.

- Los árboles, las flores y los frutos.

- Los animales con los que has estado en contacto.

- Vestidos.

- Calzado.

- Objetos que te transmiten sensaciones positivas.

- Juegos, juguetes.

- Regalos.

- Fiestas.

- Amigos de la infancia.

- El parque.

- El patio de juego.

- El padre.

- La madre.

- Los hermanos.

- Los abuelos.

- Los tíos.

- Los amigos preferidos.

- Los profesores.

- Los protagonistas de los cuentos, las películas, etc.

 

3. La anamnesis regresiva a la infancia en estado de relajación profunda.

 

Después de breve introducción, entramos en la práctica propiamente dicha. Vamos a hacer un tipo de imaginación para regresar a la infancia. Te imaginas que tu cuerpo es muy pesado, consistente. Esa sensación de pesadez hace que puedas percibir el cuerpo más concentrado, como si se expandiese. Es un ejercicio de relajación basado en la imaginación y en la fantasía. Estás bien. Dejas flotar tu imaginación, dejas que tu cuerpo tan pesado flota tan bien como si fuese una nube, un agua altamente salinizada de magnesio más pesada que el plomo pero dúctil, maleable. Tú puedes estar en ella con una sensación de levedad absoluta, como si esa agua tan pesada te liberara de la fuerza de gravedad y estuvieses flotando en ella. Es un agua azul, muy intensa. Cuando escuchas la palabra azul, las imágenes vienen y van sin ningún tipo de control, desciendes como si bajases desde lo alto de una montaña a lo profundo de un lago, cuanto más vas descendiendo entras en un estado de tranquilidad. Escuchas las palabras y no las escuchas, las palabras del entorno. Desciendes hasta lo profundo del lago, como si estuvieses en el claustro materno. Sientes una sensación de absoluta libertad, de quietud inmortal, es como si estuvieras en el claustro materno defendida y protegida de todos los males con una sensación de seguridad. Es como si te movieras como un pez. En un momento estás dentro del agua y mueves sin hacer ningún esfuerzo.

Estás muy bien. En este espacio vas a evocar todas las sensaciones que te transmitía tu mamá cuando estabas en el claustro materno; de músicas y de bailes, de colores (azul, rosa, etc.) o los colores favoritos de tu mamá o verde, mil colores de primavera de flores en el jardín. Todas esas imágenes son parte de ti mismo, tú eres el pez, la primavera, el jardín, la montaña, las olas, el mar. Todo está en tu inconsciente. En tu inconsciente individual se han ido aposentando las imágenes, los colores, los movimientos, pero todos están interconectados con las neuronas en el cerebro. Esas imágenes están asociadas a imágenes de placer, de bienestar, de autonomía, de expansión, de crecimiento, y también pueden estar asociadas a imágenes de dolor, de tristeza, de disgusto, de soledad. Pero estas imágenes están asociadas a las otras imágenes, que nos permiten vivir felices. Evocas las imágenes de tu infancia, la casa, los vestidos, los juguetes, el patio de la casa, etc. Todo está desorganizado y, al mismo tiempo, todo está en orden en el momento de antes y después de nacer (los abuelos, los tíos, los hermanos, las fiestas, etc.) Todo va y viene pero está en su sitio; es un caos desordenado. Como el sol que da calor, el día y la noche. Poco a poco con mucha pesadez, lentitud, vas abriendo los ojos, sintiendo la pesadez de tus párpados y vuelves a esta situación de relajación absoluta, de imágenes individuales y  arquetípicas muy positivas.

A continuación diseñas y describes todas las sensaciones e imágenes que has evocado y las nuevas que se van agregando.

 

 

2 - TEXTO

LAS IMÁGENES GRABADAS EN LA INFANCIA

(DE 0 a 5 AÑOS)  COMO BASE DEL ECO-IMAGINARIO INDIVIDUAL.

 

Dr. David de Prado

 

 

1. RELIEVE DE LAS PRIMERAS IMÁGENES MULTISENSORIALES LUMINOSAS  Y SOMBRAS DE LA INFANCIA.

 

En los primeros años de vida el  niño es como una cinta virgen. En ella se graban de un modo firme y sólido todas las impresiones sensoriales fuertes o persistentes, por su impacto visual o su originalidad o novedad, en los primeros momentos y meses  de vida.

La persistencia continuada de determinadas imágenes multisensoriales e ideo motoras de color, forma, olor, sabor  o  sonido se graban consistentemente con un sentido grato si están asociadas a la satisfacción de necesidades de seguridad, de alimentación y de bienestar.

Las imágenes anidan en el inconsciente marcando gustos y preferencias, que orientan inconscientemente la vida individual y social del sujeto.

Las imágenes orientan de  modo automático y con  inconsciente precisión las  conductas y decisiones. El  carácter emotivo y conductual  refleja el atractivo poderoso de determinadas imágenes ancladas en el pasado.

Las imágenes con su alto poder  placentero modelan la forma de pensar y de sentir, de actuar y desear del sujeto, marcando por el contrario las reacciones de aversión y de disgusto de aquellos objetos, colores y sonidos asociados a sensaciones ingratas, desagradables o agresivas.

Las imágenes e impresiones primeras arrastran de modo espontáneo al sujeto hacia reacciones neuroemotivas espontáneas, gestionadas por el sistema neurovegetativo, y no suelen ser objeto de control voluntario por el sistema nervioso central.

Expresiones exorbitadas e intensas como un ruido muy fuerte, o una palabra agresiva, un grito producen una parálisis muscular catatónica  momentánea o de tensión en todo el organismo.

Las imágenes sombrías que reflejan situaciones de miedo, de terror, constituyen cadenas que bloquean el fluir natural del propio yo, determinando un comportamiento social de retraimiento, de soledad, frutos de un miedo anticipado a las acciones violentas, de indiferencia o de abandono del resto de los seres humanos.

Basándose en las imágenes primitivas de color y  forma de los objetos, animales paisajes, etc. que se han grabado en la infancia, cabría la posibilidad de reelaborarlas en  analogías sistemáticas, cargadas de atractivo, de serenidad, de bienestar para sujeto.

Igualmente aquellas imágenes oscuras y desagradables para el sujeto podrían ser transformados por otras luminosas, llenas de energía, de placer y de gozo. En este espacio podríamos modificar el imaginario inconsciente del sujeto mediante el trabajo con imágenes y analogías positivas tanto por su colorido como por sus reacciones y sus comportamientos.

 

La infancia es la etapa  imaginativa y creativa por excelencia, según Piaget. En la infancia se construye el mundo interior físico  y emotivo del sujeto a base de imágenes reales: su capacidad de combinación, reelaboración y de síntesis  permiten al niño vivir en un espacio fantástico cercano a su dinámica egocéntrica de acción y de y de juego.

Realmente  la combinatoria imaginativa es un antecedente de la dinámica de la sinéctica de Gordon consistente en hacer familiar extraño y extraño familiar, mediante la mezcla de imágenes que anteriormente nunca estuvieron asociadas. Un pez y un torso de mujer constituye una sirena; una cabeza de hombre y un cuerpo de Caballo se convierte en un centauro.

 

2. SENTIDO Y FINALIDAD DEL TRABAJO DE REELABORACIÓN DE IMÁGENES DE LA INFANCIA.

 

Trabajar sistemáticamente con las imágenes de la infancia permite orientarse en estas direcciones y objetivos:

·                 Descubrir muchos aspectos de la personalidad, del carácter, de la emocionalidad presente.

·                 Reconocer los elementos, imágenes y objetos asociados con el placer y el gusto, o el displacer y el disgusto en los colores, en los objetos, en los paisajes, en los personajes  que afectaron positiva y activamente  en la infancia y que perduran hasta el presente con una influencia consistente de modo consciente o inconsciente.

·                 Elaborar un cuadro dialéctico con todas las imágenes, sensaciones, sonidos, olores, colores, formas, cosas, paisajes, cargados de atractivo y de agrado o placer frente a otros que se distinguen por su carácter desagradable, feo o aversivo que producen enojo y disgusto  en el sujeto.

·                 Estructurar de fuera a adentro los diversos fenómenos percibidos en el mundo de la naturaleza, el mundo animal, vegetal o artificial así como en el mundo de las relaciones sociales y humanas:

 

 

3. GUIÓN PARA LA  EVOCACIÓN DE IMÁGENES DE LA INFANCIA

1.              Fenómenos atmosféricos: el cielo, el mar, la tormenta.

2.              El paisaje: la playa, la montaña, el prado, el bosque, el jardín.

 

3.              El pueblo.

4.              La casa.

5.              Mi habitación.

 

6.              Los árboles, las flores, los frutos.

7.              Los animales con los que he vivido en  contacto.

 

8.              Los vestidos con su colorido y atractivo.

9.              Los zapatos, por los terminados.

10.       Los muñecos. Los juegos

11.       Los regalos.

 

12.       Las fiestas.

13.       Los amigos de infancia y los amigos del alma.

14.       El parque, el jardín

15.       El patio  de juego.

 

Las figuras de apoyo con sus palabras, su tono de voz, su ritmo, el color de sus vestidos, sus peinados que recuerdas

16.       El padre.

17.       La madre.

18.       Los hermanos.

19.       Los abuelos.

20.       Los tíos.

21.       Los amigos preferidos.

22.       Los profesores.

 

 

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