Resiliencia.
La regeneración creadora, restauradora y resolutora de las heridas, problemas y derrotas de la vida:recuperación rápida del estado de forma original.
Por Saturnino de la Torre
El término anglosajón resilience ha sido utilizado por Stefan Vanistendael (2002) con el significado de la capacidad para superar dificultades y de proyectarse en la vida. Dicho de otro modo, una manera de reconocer y acrecentar las propias capacidades para afrontar graves problemas y conseguir sacar de la vida el mayor partido posible. Aunque en principio tiene unas connotaciones sociopolíticas en tanto que los gobiernos descargan sus responsabilidades de seguridad y bienestar en los ciudadanos, para que sean estos quienes las afronten por si mismos, de hecho tiene implicaciones educativas que aumentarán en los próximos años.
La resiliencia sale al paso del determinismo infantil según el cual un niño maltratado reproduce esa conducta en la vida adulta, mostrando que dicha situación ha sido de hecho superada por muchos sujetos gracias al entorno y a la construcción de proyectos de vida.
De este modo se afianza el papel del entorno frente del determinismo y se evidencia que educar en la capacidad de resistir, (resilience), de enfrentarse a los problemas, de afrontarlos en lugar de rehuirlos, capacita para una vida más satisfactoria y socialmente integrada. La resiliencia nos ayuda a salir del pozo, de encontrar coherencia y sentido a la vida cuando parece que se toca fondo y todo es desolación en nuestro entorno. Es sacar la fuerza interior desconocida que el ser humano tiene para situaciones límites.
Desde un punto de vista educativo y didáctico la resiliencia descansa sobre tres dimensiones:
La resiliencia en tanto que reflexión pedagógica se inspiraría en los siguientes indicadores resaltados por S. Vanistendael:
a) Necesidad de relación entre el individuo y su entorno.
b) La resiliencia no es estable, sino que necesita desarrollarse, al igual que el resto de capacidades humanas.
c) Nunca es absoluta de modo que personas y familias pueden ser vulnerables.
d) Se produce en un contexto cultural específico, pudiendo ayudar e inspirar determinadas intervenciones sociales sin que deba sustituir políticas sociales.
La casa de la resiliencia está formada por la necesidad de ser aceptado, las redes sociales informales, sentido y orden, autoestima, aptitudes y competencias específicas, sentido del humor, experiencias enriquecedoras.
Estos serían los principios didácticos que debieran guiar objetivos y contenidos de formación para superar dificultades y proyectarse en la vida.
a) La necesidad de una red de ayuda social que lo acepte como persona, una ayuda basada en las relaciones personales junto a las funcionales o laborales.
b) Necesidad de descubrir sentido y coherencia en base a ideas o valores que tienen una mayor significación para los sujetos como orden, compromisos, arte, belleza, amor,...
c) Dotar de habilidades sociales para relacionarse y de inteligencia emocional para conocerse y conocer a los demás. Despertar la conciencia de que pueden dirigir su vida sin depender de otros, de que dominan los acontecimientos y que pueden luchar para lograr aquello que desean. Relaciones emocionales estables.
d) Autoestima e imagen positiva de si mismo. Tratar de desarrollar la conciencia de sus cualidades y de sus limitaciones. La autoestima aumenta con la percepción de sus habilidades y logros. De ahí la conveniencia de proponer metas alcanzables y correcciones razonadas. Estimular aquello de lo que puedan sentirse orgullosos, como el propio pensamiento creativo.
e) Desarrollar el sentido del humor, pues nos ayuda a integrar incluso la imperfección y el error, el cambio de perspectiva o la confianza a pesar de las contrariedades. El humor nos ayuda a reconocer la imperfección y el sufrimiento y sin embargo los integramos en nuestra vida con una sonrisa. Un comportamiento digno de admiración.
La resiliencia es una propuesta de vida no solo para una infancia con problemas familiares, sino para niños normales, adolescentes, jóvenes y adultos. Es una manera de afrontar la vida con optimismo y deseo de vivirla con el mayor grado de bienestar posible.
Cyrulnik, B. (2002) Los patitos feos. La resiliencia: una infancia infeliz no determina la vida. Barcelona: Gedisa.
Vanistendael, S. (2002) Las felicidad es posible. Barcelona: Gedisa.
Saturnino de la Torre